RETOS AMBIENTALES DE SINALOA

Ciudad, Conservación  /   /  Por Redacción Son Playas

La deuda de una política pública ambiental, real y efectiva, se ha heredado de sexenio a sexenio en Sinaloa y con las mismas omisiones.

Hoy la Alianza Ambientalista Sinaloense empuja -contra viento y marea- una legislación que devuelva los derechos ambientales a los ciudadanos, que vigile, que prevenga, y que sancione, pero detrás de este esfuerzo se asoma la apatía de políticos y de las autoridades de Gobierno para impulsar el cuidado del medio ambiente.

El presidente de esta Alianza ciudadana, Joel Retamoza López, lleva años proponiendo iniciativas para contener más daño al medio ambiente, pero la mayoría están en la congeladora del Congreso local, en pláticas y acuerdos. Nada concreto.

“Con esta legislatura hemos trabajado de cerca, con tres diputados de Morena, pero sabemos que, para que pasen nuestras propuestas sobre una nueva y mejor Ley ambiental se necesita mucho cabildeo, es cierto que son mayoría, pero están divididos. Eso nos obliga a hacer mucho trabajo de cabildeo, y entonces un problema social se vuelve político”, lamentó en entrevista para Son Playas.

La Alianza Ambientalista Sinaloense se integró en 2013 como un frente para empujar y exigir una verdadera política ambiental, desde entonces no cesa la lucha de una mejor legislación, y que desde el Estado se destine presupuesto suficiente, recursos humanos y materiales para hacer realidad una política pública ambiental efectiva. Por eso continúan de pie.

Pero ¿cuál es la verdadera deuda ambiental?, ¿cuáles son esos problemas graves que impactan a los sinaloenses?, desde su mirada ciudadana, Joel Retamoza López comparte los retos del Estado frente a este tema, para él todo se resume en basura, sí, la basura es el problema más grave en la entidad.

Reto 1. Generación de desechos

En Sinaloa no existen datos precisos ni actuales de la cantidad de desechos que generan los sinaloenses cada día. La Alianza Ambientalista Sinaloense ha pugnado por asignación de recursos para iniciar ese diagnóstico. Sin embargo, en cálculos estimados, saben que cada día se genera 3,500 toneladas de basura en la entidad, esto equivale a un kilogramo por cada habitante, todo un “mundo” de desechos. Esta cantidad evidencia la ausencia de una política preventiva, de reciclaje, y de reutilización.

La muestra es que la generación de desechos va en aumento, siendo Mazatlán y Culiacán, los municipios que concentran el 65 por ciento de la generación de basura.

2. Recolección de basura

En su diagnóstico no oficial, pero documentado, la Alianza Ambientalista Sinaloense tiene datos de una recolección irregular en todas los municipios, en colonias y fraccionamientos, donde Culiacán y Mazatlán están los casos más graves. Para Joel Retamoza López el conflicto son los horarios irregulares de los camiones, esto ha generado tiraderos clandestinos. El dato de la Alianza es que sólo el 70 por cientos del total de los desechos generados diario en Sinaloa llega a un relleno formal, el 30 por ciento restante termina en las calles, en arroyos, en esteros o en el mar.

Esa es la realidad y es el segundo reto del Estado.

3. Manejo final

La otra deuda y un gran problema es el destino final de las 3,500 toneladas de basura generadas por día, la mayoría terminan en un basurón oficial, pero que no ideal, casi todos los destinos finales de desechos en los municipios incumplen con las normas oficiales de Profepa y Sermarnat. Son espacios donde no existen esquemas de separación, tampoco hay evidencia pública de un trabajo que contenga los escurrimientos (lixiviados) generados por la basura y que caen a los cuerpos de agua.

El caso más grave existe en Mazatlán, aquí se generan hasta 900 toneladas de basura diarias, todo se aterra en un basurón que incumple con todas las normas ambientales del Gobierno federal. En este caso los lixiviados llegan al Estero de Urías, incluso Ecología municipal conoce estos indicadores y lo ha documentado.

4. Procuraduría estatal de protección ambiental

Esta iniciativa lleva dos legislaturas en la congeladora del Congreso local, desde 2013 la Alianza Ambientalista Sinaloense la mantiene como uno de los grandes retos, la propuesta es que una dependencia con recursos públicos suficientes, con figura jurídica para atender temas ambientales urgentes de contaminación. Actualmente existe la Secretaría para el Desarrollo Sustentable que, dice Retamoza López, pocos resultados ha logrado.

5. Derechos ambientales

Con la modificación a la Ley de Residuos del Estado en 2017 la Alianza Ambientalista Sinaloense considera que se `mutilaron’ derechos ambientales de los ciudadanos, derechos que le otorgan por Ley como tener acceso a un entorno saludable; defender y exigir mejores espacios; y transparencia de recursos.

Joel Retamoza López aseguró que con esa modificación se estableció al cobrar 49 centavos, como impuesto, a los negocios que entreguen bolsas y popotes de plástico sin que éstos los pidan, el recursos iría a un fondo estatal ciudadano, pero la nueva legislación -que también prevé la privatización de la basura- indica que dicho impuesto quedará en poder de misma Secretaría de Desarrollo Sustentable de Gobierno del Estado, no de un órgano ciudadano.

6. Nueva Ley Ambiental para el Desarrollo Sustentable.

La iniciativa ya pasó por la segunda lectura en el Congreso local, la propuesta es que se marquen esos derechos ambientales de los ciudadanos, se destinen recursos suficientes para investigación, documentación de daños a causa de la contaminación, y un diagnóstico metodológico sobre la cantidad real de desechos generados en el Estado; también prevé agenda ambiental, vinculación con organismos civiles, y campañas intensas de conciencia ambiental, así como el cumplimiento a espacios ideales para el destino final de los desechos, el objetivo es alcanzar rellenos sanitarios regionales modernos, no privatizados.

7. Cuidado y conservación del agua

Aunque Sinaloa tiene once ríos, no es sinónimo de abundancia, Joel Retamoza López aseguró que sus datos de investigación indican que el Estado están cerca de sufrir lo que se llama estrés hídrico, así se le conoce cuando la cantidad de agua que se demanda es mayor a la que se dispone. Esto impactaría seriamente a la agricultura, pues el 95 por ciento del agua es para riego por ser uno de los principales productores de alimentos en México; el otro 5 por ciento es de uso doméstico, pero a falta de una investigación se desconoce cuánta agua se desperdicia.

Y un ejemplo de desperdicio es Mazatlán, aquí el 60 por ciento no se factura y una de las causas es el desperdicio por tomas ilegales o fugas.

8. Recursos

En un contexto de austeridad, es importante que se destine a los órganos estatales y locales recursos suficientes para impulsar programas de impacto, más allá de las campañas de concientización esporádicas sostenidas por organismos civiles. Al final impulsadas por los propios ciudadanos.

9. Políticas Públicas

La corona del problema es precisamente llegar a políticas públicas reales, que coloquen a Sinaloa entre los estados modelo en atención a temas ambientales, hoy es una exigencia en el tintero de pendientes y heredados de sexenio en sexenio. La realidad es que tampoco hay voluntad política.

10. Cuerpos de agua

La realidad se pinta sola, en Sinaloa existen arroyos y esteros impactados por excesiva contaminación, por la gran cantidad de plásticos, escombro, y hasta de viviendas irregulares que ha ido rellenando de manera anárquica para establecer su vivienda. Así han acabado con una cantidad incalculable de mangle, un filtro natural del agua. Este es otro de los grandes pendientes y deudas del Estado.

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