Las aves migratorias que encuentran refugio en las marismas de Escuinapa han empezado a regresar a su lugar de origen; en estos días se ha visto partir a los pelícanos blancos, patos, golondrinas, espátulas rosadas y garzas cucharón, entre otros.

Se van dejando atrás sitios de reproducción, alimentación y descanso conformados por los manglares, esteros, lagunas y otros humedales que forman parte de las Marismas Nacionales que se ubican en la zona limítrofe de Sinaloa y Nayarit.

Por ejemplo, el pelícano blanco (Pelecanus erythrorhynchos) es un ave acuática que viaja desde Canadá y Estados Unidos hasta Centroámerica; en su larga ruta migratoria requiere sitios de alimento y descanso, por lo que México es parte esencial para continuar su travesía.

Pelícano blanco. Foto: Erik Navarro Sánchez.

La espátula rosada, la cigüeña americana y el colorín siete colores también son algunas de las aves migratorias que anualmente llegan a los humedales de Escuinapa.

En los paseos en lancha o cuando se transita por carretera hacía Teacapán es posible observarlas en las lagunas y áreas colindantes. Estos lugares se convierten en hábitat temporal para la reproducción de las diversas especies que vienen de Norteamérica por la ruta del Pacífico y para las que migran de la serranía a la costa cuando el frío llega con fuerza en las zonas altas.

Algunas especies de patos recorren hasta tres países en su ruta migratoria, mientras que por otro lado hay aves de presa como los halcones, búhos y águilas que bajan de la sierra a la costa para reproducirse.

Espátula rosada. Foto: Eber Barraza Herrera.

Escuinapa es “Municipio Amigo de las Aves”

Al ser el hábitat de estas especies, en el año 2005 se decretó a Escuinapa como “Municipio Amigo de las Aves”.

Ese distintivo se creó a través del Departamento de Planeación Ambiental que entonces dirigía Carlos Simental Crespo con el propósito de que se reconociera a este lugar como área de importancia para la conservación de aves y para su avistamiento.

Colibrí pico ancho. Foto: Sergio Escutia Zúñiga.

Precisamente por su importancia biológica, las marismas del sur de Sinaloa y norte de Nayarit fueron reconocidas como Sitio Ramsar, lo que significa que los humedales de la zona son de importancia internacional para la conservación de la biodiversidad.

La zona también fue declarada Reserva de la Biósfera el 12 de mayo de 2010.

Lamentablemente, el decreto de Municipio Amigo de las Aves que tenía como emblema a la garza cucharón no tuvo seguimiento, con lo que se deja de aprovechar el desarrollo de actividades turísticas sustentables que podrían generar derrama económica en las comunidades de la zona, señala Simental Crespo.

Por ahora, el reto es conservar los hábitats de las especies para que regresen y nosotros podamos seguir contemplándolas.

Costurero. Foto: Erik Navarro Sánchez.
Cigüeña americana
Cigüeña americana. Foto: Naturalista.
Calandria dorso negro menor. Foto: Carlos Simental Crespo.

México es hábitat de más de 400 especies de aves migratorias.

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