A través de la iniciativa Ola México, la industra pesquera participa en el acopio de redes de pesca, cabos y sogas para su reciclado; también se extraerá la basura marina.

Las industrias de la pesca y del reciclado en México han empezado a trabajar de forma conjunta en la recuperación de residuos de arte de pesca para su transformación, como parte de la campaña nacional denominada Ola México, que dio inicio en el puerto de Mazatlán, Sinaloa, a partir de este año.

El proyecto consiste en la recolección y reciclado de redes, cabos y sogas en desuso para evitar que terminen abandonadas en la costa o en el océano; pues además de contaminar, estos desechos son una amenaza para las especies marinas que pueden enredarse en ellas, lesionarse y morir

Los residuos recuperados serán procesados en la planta industrial de Inplarsa (Ingeniería en Plásticos Reciclados, S.A. de C.V.),  empresa dedicada al reciclaje, regeneración y comercialización de polímeros, con sede en Querétaro. Finalmente, esos materiales podrían convertirse en cualquier objeto plástico que demande el mercado.

El origen de la campaña Ola México es la alianza entre dicha empresa mexicana y la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola (Caninpesca), quienes en enero de 2020 firmaron un convenio de colaboración con la intención de que todo el sector pesquero del país participe en la recuperación y acopio de redes, cabos y sogas que ya cumplieron su vida útil.

Desde entonces, empresas mazatlecas empezaron a entregar redes, cabos y sogas en desuso al centro de acopio que se habilitó para ese fin en sociedad con la empresa sinaloense Serecsin, quien se encarga de su separación, empaquetado y envío a la fábrica. Hasta principios de febrero de este año, se habían recibido 42 toneladas en total, según datos del establecimiento local.

Objetivos de Ola México

Luis Ángel Soto Lara, coordinador general de Ola México, informó que el objetivo es involucrar a todo el sector pesquero del país en este proyecto para transformar sus desechos en nuevos productos a través de un proceso de reciclaje apegado a los principios de la economía circular.

Para el reciclaje de las artes de pesca se está diseñando un esquema de trazabilidad que permita saber en dónde se recolectaron los desechos y el destino final de los productos derivados de ese proceso. También se deberá contar con los permisos de manejo de residuos que emiten las autoridades de los diferentes niveles de gobierno.

Proceso de reciclaje

Después de recolectarse, limpiarse y separarse, las redes, sogas y cabos se organizan en pacas que son enviadas a la planta de Inplarsa. Ahí se revisan nuevamente para asegurarse de que el material no lleva residuos de metal; luego se trituran, lavan y secan.

Posteriormente, se pasa a un proceso de formulación o mezclas de acuerdo a las características de los productos que se desean elaborar con ese material. Después viene el peletizado y la fabricación de los nuevos artículos, explicó Soto Lara.

Un aspecto poco conocido, añadió, es que los plásticos que se obtienen de los residuos de artes de pesca son más resistentes a diferencia de otros porque fueron creados para soportar mucho peso y los efectos de las condiciones ambientales. Por esa razón, las mezclas que resultan de su proceso pueden ofrecer múltiples ventajas en la elaboración de una gran cantidad de objetos.

La cámara pesquera participa

Tras la firma del convenio de colaboración para el lanzamiento de Ola México, las delegaciones de la Canainpesca han empezado a sumarse a la campaña. Humberto Becerra Batista, presidente nacional del organismo, dijo que el objetivo es reducir los impactos al ecosistema marino.

Ola México
Humberto Becerra Batista, presidente de la Canainpesca. Foto: Son Playas.

Como parte de esas acciones, las embarcaciones mayores regresarán a puerto con la basura que se extrae del mar durante las labores de captura. Con ese propósito, Inplarsa empezó a dotar de sacos especiales a las empresas participantes para que los pescadores depositen ahí la basura que sacan durante la faena.

Con las redes de arrastre de los barcos camaroneros, por ejemplo, se han sacado hasta estufas del fondo marino  a una distancia de entre cinco y ocho millas de la costa de Mazatlán.

“No te imaginas la cantidad y el tipo de materiales que salen en esos barridos, sacan desde colchones, estufas, botas de plástico, botes, tambos, botellas de refresco que están enterradas en el fondo marino, salen un sinfín de cosas”, señaló Becerra Batista.

Compromisos internacionales

El líder de la cámara pesquera nacional detalló que con acciones como estas también se cumple con los compromisos contraídos por ese sector en el marco de la Alianza Latinoamericana para la Pesca Sustentable y la Seguridad Alimentaria, en la que participan Argentina, Chile, Brasil, Ecuador, Perú, Colombia, Costa Rica, El Salvador y México.

Dicha organización, dijo, también busca que el gobierno federal reconozca los esfuerzos que se realizan en el sector pesquero bajo el criterio de empresa limpia y socialmente responsable.

Los otros dos objetivos de la organización latinoamericana, de la cual Becerra Batista es subsecretario, son los de reducir la pesca ilegal y contribuir a la seguridad alimentaria con productos del mar accesibles para la población.

Ola México

Contaminantes en el mar

Según datos de la FAO,  cada año terminan en nuestros océanos cerca de ocho millones de toneladas de basura plástica, de las cuales se calcula que un diez por ciento provienen del sector pesquero. Por otro lado, las redes abandonadas, perdidas o desechadas que terminan en el mar son un riesgo para las especies marinas que se enredan en ellas e incluso para la navegación.

“Aunque somos industria, queremos generar actividades ambientales de alto impacto con las certificaciones necesarias”

Luis Ángel Soto Lara, coordinador de la campaña Ola México.

42 toneladas de redes, sogas y cabos fueron recolectados en Mazatlán hasta principios de febrero de este año, según informó el centro de acopio Serecsin.

Artículo anteriorAdoptan Playa Pinitos; la limpiarán cada mes
Artículo siguientePlayas de Mazatlán siguen abiertas