Si el consumo de agua por parte de la población local y de visitantes sigue aumentando, habrá una crisis de abasto en 2030 y la ciudad podría quedarse sin agua en el 2060, es decir, llegará al día cero.

La demanda de agua por parte de la población residente de Mazatlán y de los turistas que lo visitan está superando a la disponibilidad media de este recurso natural. De mantenerse esa tendencia, habrá una crisis de abasto en 2030 y la ciudad podría quedarse sin agua en 2060, advirtió Rosalba Alonso Rodríguez, investigadora de la UNAM.

En el año 2014, el acuífero del río Presidio, principal fuente de abasto de agua de la ciudad, tenía 19.3 millones de metros cúbicos de agua anuales disponibles para nuevas concesiones. Sin embargo, para el 2020 el acuífero presentó un déficit de 14.66 millones de metros cúbicos, señaló con base en datos de la Comisión Nacional del Agua.

El 23 por ciento de toda el agua disponible en ese acuífero es para uso urbano, por lo que el consumo de la ciudad no debería sobrepasar ese límite, lo cual ya ocurrió, señaló.

Rosalba Alonso advirtió que la situación se agrava con el incremento de visitantes. El año pasado, por ejemplo, se presentó una crisis de abasto porque el consumo de agua de los turistas también superó ese porcentaje.

Si sumamos los consumos de la población local y la población flotante, se rebasa el recurso disponible para uso doméstico, industrial, comercial y agrícola, advirtió al impartir la conferencia titulada “El Día Cero en Mazatlán”, organizada por la Jumapam para conmemorar el Día Mundial del Agua.

Agua
Rosalba Alonso expone las tendencias entre demanda y disponibilidad de agua en Mazatlán.

El día cero para Mazatlán

La investigadora refirió que de 1992 a la fecha se observa un incremento sostenido en la demanda de agua por parte de la población residente y de la población flotante. De mantenerse este comportamiento, habrá una crisis de abasto en el 2030 porque la demanda será mayor que la disponibilidad.

Mazatlán podría quedarse sin agua para satisfacer las necesidades básicas de sus habitantes en el 2060, es decir, se podría llegar al día cero. Para esa fecha, el consumo de los turistas sería equivalente a toda al agua disponible para todos los sectores.

Además de usar el agua subterránea de los acuíferos, en el municipio ya se utilizan las aguas superficiales para poder abastecer a la ciudad y a las nuevas torres de condominios y hoteles que se han aprobado.

“Estamos demandando más agua de la que hay disponible”, recalcó la conferencista, quien tiene un doctorado en Ciencias en uso, manejo y conservación de los recursos naturales y es investigadora de tiempo completo en el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Agua Mazatlán
Turistas toman fotografías de la ciudad desde el Cerro del Vigía, Mazatlán. Fotos. Son Playas.

A nivel mundial existen ejemplos de ciudades que ya han llegado al día cero, tal es el caso de  Ciudad del Cabo, Sudáfrica, que a partir de 2018 empezó a racionar el líquido tras acabar con sus reservas y sufrir una severa sequía; entonces se dotó de cinco litros por persona al día. Algo similar ocurrió el año siguiente en Chennai, India, comentó.

Hay otras ciudades del mundo que se aproximan al día cero, entre ellas El Cairo, Egipto (2025) y la Ciudad de México (2030).

Medidas preventivas para conservar el agua

La ponente consideró que para evitar nuevas crisis es necesario implementar medidas como el de mayor inversión en infraestructura e instalaciones sanitarias, fomentar el ahorro y el reúso de agua y hábitos de consumo sostenible.

Estas acciones deben incluir sanciones para quienes desperdicien el recurso, y reducción en las pérdidas de agua durante su conducción. También propuso establecer una capacidad de carga para la recepción de turistas y planeación del crecimiento en infraestructura turística.

Agua
Miles de turistas visitan las playas de Mazatlán cada año. Foto: Son Playas.

Hay cobertura, pero podría haber crisis: Jumapam

El gerente general de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Mazatlán (Jumapam), Luis Gerardo Núñez Gutiérrez, manifestó que la demanda del vital líquido en la ciudad se incrementó tras la apertura de la autopista Mazatlán-Durango en 2013.

El aumento de la población flotante, sumado a las sequías, ha generado problemas de abasto al haber más demanda y menos disponibilidad del recurso, explicó.

Señaló que se ha invertido en infraestructura para ampliar la capacidad de almacenamiento y producción de agua con la instalación de nuevos tanques, ampliación de la planta potabilizadora de Los Horcones y puesta en marcha de la planta potabilizadora de Miravalles.

Si bien en estos momentos se tiene la capacidad de cubrir la demanda de agua de la población local y de los visitantes, no se descarta que en un futuro se presenten crisis.

“El día cero ojalá nunca llegue, pero si no seguimos cuidando el agua se nos puede dar”, expresó.

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