Cientos de ejemplares fueron expulsados por la marea. No es común observarlas en la playa porque habitan aguas costeras a profundidades de 20 a 40 metros

Gran cantidad de pequeñas jaibas rojizas, características de las profundidades marinas, fueron arrojadas por la marea a la orilla de playa Norte la mañana de este lunes. El fenómeno llamó la atención de pescadores y personas que notaron su presencia desde el amanecer.

El especialista en crustáceos y moluscos, Juan Francisco Arzola González, informó que estos organismos habitan aguas costeras a profundidades que van de los 20 a 40 metros. Se les conoce comúnmente como jaiba roja o karateca por su color, agresividad y porque sus tenazas son largas y aplanadas.

Su presencia en la playa puede deberse a diferentes razones, una de ellas tiene que ver con el cambio de temperatura del agua que se registra en esta época del año. Dicho fenómeno natural es provocado por la entrada de corrientes de agua fría proveniente del Golfo de California que trae consigo a estos organismos, aunque también existen poblaciones frente a la costa de Mazatlán, señaló el Doctor en Biotecnología Acuícola e investigador de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Esta explicación coincide con la versión de los pescadores de playa Norte, quienes atribuyeron la presencia de las jaibas al enfriamiento del agua, el cual ha sido más notorio este año en comparación con temporadas anteriores. Ricardo Sánchez Wilson, quien ha sido pescador por 54 años, dijo que esta es la segunda ocasión que ve ese tipo de jaibas; la primera vez fue hace alrededor de 18 años.

Otros pescadores y vendedores de playa consultados coincidieron en que este fenómeno no es muy común.

Jaibas karateca
Aspecto de playa Norte al atardecer de este lunes. Foto: Raquel Zapien/Son Playas.

Estaban vivas

Gregorio Cervantes, quien se dedica a recolectar y vender caracoles, llenó una canasta con estos crustáceos y cocinó una parte para autoconsumo; pues aunque tienen muy poca carne, dan buen sabor al caldo, según comentó. Él los encontró al amanecer esparcidos en la orilla de playa Norte, también los detectó en Pinitos y Olas Altas, aunque en menor proporción.

Cuando la marea expulsó a a las jaibas una parte de ellas aún estaban vivas, comentó, pero conforme salió el sol y subió la temperatura comenzaron a morir. Solo unas cuantas lograron mantenerse con vida porque Gregorio las colocó en un recipiente con agua de mar.

«Estaban vivas, pero estaban adormecidas por el frío», aseguró.

Al atardecer todavía fue posible observar una gran cantidad de pequeños crustáceos rojizos sin vida en la arena.

jaibas Mazatlán
La mayor cantidad de jaibas se encontraron en playa Norte. también se observaron en Pinitos y Olas Altas. Foto: Raquel Zapien/Son Playas.

Otras posibles causas

El investigador Juan Francisco Arzola consideró que estos especímenes corresponden a dos especies parecidas cuyos nombres científicos son Euphylax dowii y Euphylax robustus, las cuales habitan en el fondo marino.

A estas especies también se les llega a ver en las playas por otras dos razones: cuando se les atrapa de manera incidental durante las capturas de camarón en altamar y luego son desechadas, o cuando los niveles de oxígeno en el fondo marino disminuyen obligando a los crustáceos a subir a la superficie, en donde luego son arrastrados por las mareas, refirió.

En este caso, dijo, todo parece indicar que el fenómeno natural está relacionado con el cambio de la temperatura del agua.

«Es una corrida de agua fría lo que está sucediendo, pero no descarte las otras posibilidades porque los barcos camaroneros están trabajando todavía», precisó.

Es posible que durante este periodo de transición de temperaturas vuelvan a presentarse eventos similares, ya sea con estas u otras especies que suelen habitar el fondo marino, añadió.

jaibas
Esta jaiba se mantuvo con vida en un recipiente con agua de mar. Foto: Raquel Zapien/Son Playas.

Sobre la especie

Durante un recorrido realizado por Son Playas en un tramo de playa Norte, se pudo observar que el caparazón de los crustáceos medía de tres a cuatro centímetros de ancho en promedio, sin embargo, llegan a medir 10 centímetros, según datos del especialista consultado.

Las jaibas rojas o karatecas, como se les conoce, se alimentan del plancton, peces, camarones y gusanos marinos. A su vez, ellas son devoradas por peces dentados como los botetes, pez globo, pez loro y morenas.

El color rojizo de su cuerpo se acentúa al tener contacto con la superficie porque se oxida.

Jaibas rojas
En la imagen se aprecia el tamaño promedio de los crustáceos encontrados en playa Norte por la tarde, ya sin vida. Foto: Raquel Zapien/Son Playas.

Juan Francisco Arzola indicó que que estas jaibas no suelen considerarse como una pesca de importancia comercial, sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura (FAO) ya las considera como una opción alimenticia viable.

Jaibas
Estas jaibas fueron expulsadas por la marea. Foto: Raquel Zapien/Son Playas

Te puede interesar:

Cientos de medusas visitan Mazatlán

Producen proteína con vísceras de bagre chihuil

Artículo anterior¡Ya llegaron las ballenas!
Artículo siguienteEl Calón y otros espacios rituales en las marismas de Escuinapa