Se han reportado tortugas anidando y crías en playas que suelen ser transitadas; su presencia es normal en esta época del año.

En el último mes se han reportado anidaciones de tortuga golfina y nacimientos de crías en distintas playas de Mazatlán.

Los arribos de golfina (Lepidochelys olivacea) en esta época del año son normales, aunque menos frecuentes debido a las condiciones climáticas, según confirmaron especialistas en el tema.

Por lo tanto, descartaron que su presencia esté relacionada con el confinamiento humano que se implementa con motivo de la crisis sanitaria provocada por el virus de Covid-19.

Sin embargo,  reconocieron que el hecho de que no haya personas en las playas incrementa la posibilidad de que los nidos de tortugas marinas sobrevivan porque se reducen los saqueos y los riesgos de que sean pisados.

Reportes registrados en Mazatlán

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Tortuga detectada el 18 de abril en playa de Mazatlán. Foto: cortesía.

José Barrón Hernández, coordinador del Programa de Protección de la Tortuga Marina de Acuario Mazatlán, explicó que la temporada de mayor arribo en la localidad se presenta entre los meses de julio y noviembre; el resto del año se reportan casos de forma esporádica.

En las tres últimas semanas, esa institución ha recolectado dos nidadas de las playas colindantes al malecón, dijo.

De igual forma, el Escuadrón de Salvamento Acuático ha recibido reportes de la presencia de tortugas anidando, una a la altura de la avenida Del Mar y otra en playa Cerritos, confirmó el coordinador Gonzalo Magallanes Romero.

Nacimientos en playa

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Crías de tortuga golfina en playa de Mazatlán. Foto: Son Playas (archivo)

También se han dado nacimientos en la arena. Fernando Enciso Saracho, quien por 37 años estuvo a cargo del campamento tortuguero de Ceuta, municipio de Elota, ha monitoreado los nidos de golfina en las playas de Mazatlán por cuenta propia durante varias décadas.

Gracias a esa labor de conservación que realiza de forma voluntaria, el 9 de abril localizó un nido eclosionado con 17 crías vivas cerca del Monumento al Pescador, mientras que el 25 de abril encontró otro a la altura de la torre Las Gavias, con un total de 100 tortuguitas que lograron salir del nido, según pudo constatar por la presencia de los cascarones y las huellas.

Este último caso fue calificado por Fernando Enciso como excepcional.

“Resultó formidable por su excelente natalidad, cosa rara en esta playa sumamente impactada, pues de un total de 101 huevos puestos por la madre hace 45 días, solo uno no eclosionó”, reportó.

El miércoles de la semana pasada, el maestro jubilado de la Facultad de Ciencias del Mar dejó de realizar sus acostumbrados recorridos porque la policía municipal ya no le permitió ingresar a la playa para revisar los nidos que detecta desde el malecón, a bordo de su bicicleta.

Playas sin humanos, ¿en qué ayuda?

Las playas de Mazatlán fueron cerradas el viernes 3 de abril para prevenir contagios de Covid-19 en el marco de la pandemia. Desde entonces, son vigiladas para evitar el ingreso y concentración de personas.

En este periodo, las playas lucen más limpias, hay menos ruido y las aves ocupan zonas que antes evitaban por la presencia humana.

Sin embargo, este periodo de confinamiento no será suficiente para que las tortugas marinas logren recuperarse, aclaró Raquel Briseño Dueñas, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, campus Mazatlán.

“Faltaría mucho más tiempo de menor perturbación para que el proceso de recuperación inicie”, apuntó la responsable del Banco de Información sobre Tortugas Marinas (BITMAR) de dicha institución.

Con las playas solas, los nidos tienen mayor posibilidad de sobrevivir, pero esa acción por sí sola es insuficiente, añadió.

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Crías de tortuga golfina extraídas del nido para su liberación. Foto: Son Playas (archivo).

Las siete especies de quelonios que anidan en México se encuentran en peligro de extinción, lo que indica que sus poblaciones se han reducido tanto que podrían dejar de existir, motivo por el que requieren de protección especial.

De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-059 las especies en peligro de extinción son “aquellas cuyas áreas de distribución o tamaño de sus poblaciones en el territorio nacional han disminuido drásticamente poniendo en riesgo su viabilidad biológica en todo su hábitat natural, debido a factores tales como la destrucción o modificación drástica del hábitat, aprovechamiento no sustentable, enfermedades o depredación, entre otros.

¿Qué hemos aprendido?

“Hoy el medio ambiente da un gran respiro debido a la pandemia. La naturaleza es una de las cosas más valiosas que tenemos los seres humanos pero, desgraciadamente, no siempre somos conscientes de la importancia que tiene”, señaló José Barrón.

Debemos recordar que el medio ambiente y el mundo en que vivimos se ve gravemente amenazado por culpa de las malas acciones del ser humano, añadió, así que es responsabilidad de todos cuidar al planeta.

La bióloga Eréndira González, responsable del campo tortuguera de Estrella de Mar, consideró que es necesario reforzar la cultura del cuidado de los recursos naturales para frenar el deterioro ambiental y proteger a las especies de flora y fauna que están en riesgo.

“Deseo de todo corazón que esta experiencia nos sirva a todos los humanos para volvernos más conscientes y cuidar mejor nuestro medio ambiente, pero la verdad me parece muy difícil porque lo primero que tenemos que hacer es educar a nuestra gente”, mencionó.

Cría de tortuga golfina emerge del nido y se dirige al mar. Foto. Son Playas (archivo).

Actividad en campos tortugueros. En los campos tortugueros también se confirmó el arribo esporádico de ejemplares en este periodo del año, aunque la temporada alta se registra en el segundo semestre. Los campos consultados son: Estrella de Mar y El Verde Camacho en Mazatlán y Centro Integralmente Planeado Playa Espíritu- Fonatur en Escuinapa.

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