Ellas y otros miembros de su comunidad han aprendido que apostar por la conservación genera beneficios ambientales, sociales y económicos. Ahora comparten su experiencia con otras comunidades y campos tortugueros del país.

El Santuario Tortuguero El Verde Camacho es una de las playas de mayor importancia para la reproducción de la tortuga golfina en Sinaloa. Aquí, las mujeres de la comunidad de El Recreo, ubicada en el municipio de Mazatlán, se han convertido en aliadas para la conservación de la especie y del entorno natural.

Durante la temporada de arribos, ellas se trasladan a la sindicatura de Mármol, donde se ubica el santuario, para participar  en la recolección de las nidadas, sembrado y limpieza de nidos,  registro de la eclosión de huevos y liberación de las crías. Por las noches, los hombres, entre ellos sus esposos, realizan rondines de vigilancia a lo largo de 18 kilómetros de franja costera desde las siete de la tarde hasta las siete de la mañana.

El trabajo nunca termina. Cuando las tortugas dejan de arribar, las mujeres se involucran en labores de limpieza y mantenimiento de la playa.

Estas acciones se realizan desde hace una década en apoyo al Centro de Investigación y Conservación de Tortugas Marinas “El Verde”, que actualmente depende de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). Sin embargo, la participación comunitaria se gestó desde tiempo atrás.

El Verde Camacho
Crías de tortuga golfina.

El grupo de mujeres y otros miembros de la comunidad de El Recreo han aprendido que apostar por la conservación genera beneficios ambientales, sociales y económicos, de tal manera, que en el año 2012 conformaron una cooperativa para brindar servicios de ecoturismo que incluyen visitas al área de playa, liberación de crías de tortuga, paseos por la zona de manglar, observación de aves y práctica de actividades acuáticas.

Pero no siempre fue así.

Origen del campo tortuguero El Verde Camacho

Los investigadores Raquel Briseño Dueñas y Daniel Ríos Olmeda iniciaron las primeras acciones de monitoreo de golfina en el año de 1975.

El 29 de octubre de 1986, la playa del Verde Camacho fue decretada zona de reserva y sitio de refugio para la protección, conservación, repoblación, desarrollo y control de las diversas especies de tortuga marina. Así fue como se estableció de manera formal el primer campamento que entonces estuvo a cargo de Daniel Ríos Olmeda.

Daniel Ríos Olmeda
Biólogo marino Daniel Ríos Olmeda, actual coordinador del proyecto de Fortalecimiento del Manejo del Sistema de ANP para mejorar la conservación de especies en riesgo CONANP/GEF/PNUD.

Dieciséis años después, a la playa se le reconoció como Área Natural Protegida (ANP) con la categoría de santuario, según el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2002.

A partir del 2012, la  Playa Santuario El Verde Camacho obtuvo el certificado de Playa Limpia en la modalidad de uso prioritario para la conservación. El tramo certificado tiene una longitud de 6.040 kilómetros, el más extenso del país en su tipo.

En los últimos ocho años, la playa ha logrado mantener la recertificación de forma ininterrumpida gracias a la participación de la comunidad en las jornadas de limpieza que se organizan de forma periódica.

La comunidad se integra

Daniel Ríos relata que la  colaboración de los pobladores se fue dando de forma paulatina; primero mediante los programas de empleo temporal (PET) para la limpieza de playas o mediante las brigadas comunitarias y proyectos productivos que impulsa la Conanp en las áreas naturales protegidas.

Después, las personas siguieron apoyando incluso sin retribución económica, la cual se ha visto afectada por la reducción presupuestal en los programas.

Mujeres cuidan tortugas
Madres, tías y abuelas participan en las labores de conservación. Foto: Son Playas.

Susana Tirado Luna es una de ellas. Se registró en el programa de empleo temporal invitada por su tía Gabriela Díaz, quien entonces motivaba a la comunidad a participar además de apoyar las gestiones para la certificación de la playa.

Posteriormente, Susana asumió el liderazgo y atrajo a más personas. Ahora son 10 mujeres quienes de forma regular acuden al campamento para ayudar durante la temporada alta de arribos de tortuga golfina (Lepidochelys olivacea) que abarca de julio a noviembre. En ese lapso, se logran rescatar entre 2 mil 200 y 2 mil 500  nidos en promedio, dependiendo de las circunstancias climáticas.

“Es como dar vida; estamos dando vida a un animalito indefenso”, dice Susana mientras anota en la bitácora los nacimientos del día.

El Verde Camacho
Susana registra en bitácora los nacimientos del día al interior del vivero. Foto: Son Playas.

Sentadas en la arena, sus compañeras  extraen del nido a las crías, las  cuentan y separan los huevos que no lograron eclosionar.

Madres, hijas, tías, abuelas; todas ayudan en las labores del campamento, cuyo técnico operativo es Julio César González Palacios.

“En las labores de conservación hay más participación de mujeres que de hombres, se ha notado considerablemente la mano de ellas; hoy son las que tienen la batuta”, reconoce Julio César.

Cuando hay recursos económicos, las mujeres ganan cien pesos al día por jornadas  que inician a las siete de la mañana y que se extienden hasta las tres de la tarde. Aún sin presupuesto, el trabajo continúa aunque esto implique que no tendrán un pago por esas actividades.

Conservar a las tortugas marinas en peligro de extinción y mantener la certificación de Playa Limpia, es ahora un compromiso personal, comentan las mujeres mientras realizan sus tareas al interior del vivero. Por eso lo hacen, por eso regresan.

Tortugas
Las mujeres extraen las crías de los nidos del vivero para su posterior liberación. Foto: Son Playas.

Tortugas y playa

En febrero baja la cantidad de tortugas que llegan a desovar a las playas del Verde, pues la temporada alta se registra entre julio y noviembre.

A partir de marzo, las mujeres empiezan a trabajar en la limpieza manual de playas para cumplir con el proceso de recertificación anual de Playa Limpia que otorga el Instituto Mexicano de Normalización y Certificación.

El tiempo deberá alcanzarles para dar mantenimiento al campamento, a los caminos, al estero y al huerto comunitario que formaron entre todas.

Playa El Verde Camacho
La playa de El Verde Camacho se ubica en la sindicatura de Mármol, al norte de Mazatlán. Foto: Son Playas.

En estas actividades participan: Gabriela Aguilar, María Cristina Tirado, Casilda García Carrasco, Magaly Tirado Ramírez, Victoria Tirado; Norma Alicia Juárez, Claudia Raquel García, María Félix Escobar, María Auxiliadora Alvarado y Susana Tirado Luna. También intervienen Efraín Ramírez, Luis Ramírez Tirado y Juan Ramírez Reyes, además de estudiantes de escuelas cercanas que brindan su apoyo.

Después de terminar su jornada, las mujeres se dicen satisfechas con los resultados de su trabajo de conservación; ahora, ellas acuden a encuentros nacionales para compartir su experiencia con otras comunidades y campos tortugueros del país.

Junto con sus familias, se han convencido de que deben intervenir para conservar su mayor riqueza natural, como sustento de la vida misma y de las actividades productivas de la región.

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Ecoturismo en el Verde Camacho

El Verde Camacho
Zona estuarina del Verde Camacho. Foto: Son Playas.

La oferta turística de El Verde Camacho se compone por playas amplias que aún conservan sus dunas, esas que poco se ven en los grandes desarrollos turísticos.

Las grandes extensiones de arena colindan con manglares que pueden recorrerse en lancha o kayak. Por tramos, las ramas de estos árboles acuáticos se alcanzan entre ellas y forman túneles que conducen a espacios abiertos en los que es posible apreciar la amplitud de las aguas que son transitadas por peces y algunos cocodrilos que se han habituado a la presencia humana.

Conforme se avanza, es posible apreciar garzas y otras aves que descansan o se alimentan; los colores verde y azul dominan el paisaje.

Verde Camacho
Manglares del Verde Camacho. Foto: Son Playas.

Conscientes de la riqueza natural que les rodea y ante la falta de opciones laborales, el grupo voluntario del campo tortuguero decidió integrar la Cooperativa Rural Servitur El Verde Camacho en el año 2012 para ofrecer recorridos ecoturísticos por el área. La organización está compuesta por seis mujeres y ocho hombres de la comunidad bajo la coordinación de Efraín Ramírez Tirado, mientras que Susana es la secretaria.

Cuando es temporada de arribo de tortugas marinas, los visitantes pueden liberar crías y conocer las labores de conservación  que se realizan en el campamento, como el monitoreo de las anidaciones, el rescate e incubación de nidos, charlas de educación ambiental a estudiantes de diversas instituciones educativas y habitantes de poblados cercanos, entre otras.

Las actividades turísticas se realizan en grupos pequeños de cinco a diez personas que son guiados por integrantes de la cooperativa.

Humedal El Verde Camacho

Susana comenta que antes de incursionar en el ecoturismo como un medio de sustento se capacitaron en temas de administración, organización y resolución de conflictos con los recursos  que el biólogo Daniel Ríos les ayudó a conseguir a través del Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible de la Conanp; incluso tomaron un taller de primeros auxilios.

“Llevamos cursos de todo para que no haya envida ni pleitos, todos estamos de acuerdo en lo que hacemos; hemos recibido capacitaciones diferentes”, precisa.

Regularmente, el ecoturismo se practica de una a dos veces por semana durante todo el año, especialmente de octubre a febrero, por ser la temporada de mayor afluencia de visitantes, entre los que se incluye a extranjeros, nacionales y cruceristas.

Quienes visitan El Verde Camacho son personas que aprecian la naturaleza silvestre; aquellas que viajan solo para contemplar sus paisajes y explorar el manglar; son las que agudizan la vista y el oído para no perder detalle y se sienten libres cuando el sol y el viento tocan su cara.

Esas experiencias son las que tienen valor para quienes hoy se dedican a cuidar el entorno natural con el que conviven todos los días.

Santuario Tortuguero El Verde Camacho
El 2 de febrero del 2004, El Verde Camacho, ingresó a la lista de humedales más importantes del mundo, al ser reconocido como un sitio Ramsar. Foto: Son Playas

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El Verde Camacho es una playa importante para el monitoreo de las anidaciones de la tortuga golfina, (Lepidochelys olivácea). También es hábitat de alimentación y corredor migratorio de la tortuga carey, (Eretmochelys imbricata) y tortuga negra (Chelonia agassizi). De manera esporádica, anida la tortuga laúd, (Dermochelys coriácea), todas ellas se encuentran en la categoría de peligro de extinción de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2010.

El 2 de febrero del 2004, El Verde Camacho, ingresó a la lista de humedales más importantes del mundo, al ser reconocido como un sitio Ramsar, -el número 1349-, con una superficie de 6 mil 454 hectáreas. Los países que cuentan con sitios Ramsar están comprometidos a fortalecer la conservación de los humedales, hábitats costeros y las especies que en ellos habitan como es el caso de las tortugas marinas, En este contexto, la participación de las comunidades en los programas de conservación es relevante.

Características de la playa del Verde Camacho

  • La playa  se ubica en la sindicatura de Marmol y tiene una superficie aproximada de 96.64 hectáreas que también abarcan esteros, lagunas y ríos que son áreas de reproducción, crecimiento, refugio y alimentación de aves residentes y migratorias; reptiles y mamíferos terrestres, entre una gran diversidad de especies.
  • El humedal costero de mayor tamaño es El Verde, alimentado por el flujo estacional del río Quelite que desemboca en la zona núcleo de la playa tras recorrer 100 kilómetros desde su nacimiento, según información de la Conanp.
  • Ahí se localiza el campamento tortuguero, que cuenta con una sala de incubación y un vivero (corral) para las nidadas recolectadas, así como un área para impartir educación ambiental a estudiantes, grupos comunitarios y visitantes.

Problemáticas

  • Pese a su importancia biológica, el santuario tortuguero se ve afectado por la contaminación generada por la ganadería y piscicultura; tránsito de vehículos en área de playa, construcciones e iluminación nocturna, según se documenta en el registro de sitio Ramsar.
  • Por otro lado, en los decretos antes mencionados existe un error en la ubicación del Verde Camacho, pues en esos documentos oficiales se utilizan coordenadas que corresponden a los municipios de Escuinapa y Rosario. Esta precisión pone en riesgo futuros apoyos.
  • Debido a ello, existe una solicitud presentada por la propia Conanp para que se modifique la declaratoria y se precise el polígono de las áreas naturales protegidas conforme a instrumentos precisos de medición y georreferenciación territorial.

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