El no contar con autorización en materia de Impacto Ambiental es la principal razón por la que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), ha clausurado construcciones en Sinaloa.
Mazatlán es el municipio de Sinaloa con más clausuras. La última fue el 13 de febrero del 2026, un inmueble en proceso de edificación llamado BRINLU Marina de Campo de Golf que colinda con el Estero La Marina, el cual tiene conexión directa con el mar.
Además de dañar cerca de 50 mangles, el complejo clausurado no cuenta con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), un estudio técnico y científico que debe ser presentado ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para su análisis y aprobación, según se dio a conocer hoy a través de un comunicado de la PROFEPA.
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La obra que fue clausurada de forma total y temporal, tiene una superficie aproximada de 3 mil 292 metros cuadrados; consta de una torre de seis niveles en obra negra, dos de ellos destinados a sótano y área de amenidades, y cuatro para departamentos. Se registraron 38 pilotes de 1 metro de diámetro por 8 de profundidad; un muro perimetral de 30 metros de longitud; un muro de contención soportado por diez pilotes y la cimentación de una alberca de 3.50 metros de altura por 30 metros de longitud.
“Es una obra que está en la zona costera de ahí de Mazatlán y se hizo una visita de inspección y se detectó que no cuentan con una autorización en materia de Impacto Ambiental y además hay daños a la vegetación de manglar, por eso se pusieron los sellos, se inicia un procedimiento administrativo y se clausura la obra hasta que ellos nos presenten autorizaciones para esa obra”, detalló Marco Moreno, delegado de esa dependencia en Sinaloa al ser cuestionado por Son Playas.
Explicó que a las construcciones que no siguen los protocolos para impedir un daño ambiental y que carecen de documentos en regla se les colocan sellos de clausura para impedir que sigan edificando en tanto se les derivan procesos administrativos para revisar su situación, como en este caso.
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Daño a la flora y fauna
En el comunicado de la dependencia federal se especifica que el proyecto colinda con una zona de manglar de las especies blanco (Laguncularia racemosa), botoncillo (Conocarpus erectus) y negro (Avicennia germinans). En este sitio se detectó la poda de aproximadamente 50 ejemplares de mangle así como un relleno con material terroso de alrededor de 1 metro de ancho por 1 metro de alto a lo largo de aproximadamente 67 metros lineales en el frente del predio.
«Al requerirse la autorización de impacto ambiental que amparara las obras descritas, el visitado indicó no contar con dicho documento. En consecuencia, como medida precautoria, el personal actuante procedió a imponer la clausura total temporal, así como al aseguramiento precautorio de herramientas, utensilios, bienes y cualquier instrumento directamente relacionado con las actividades detectadas», se detalla.
Por esta acción, el desarrollo inmobiliario BRINLU Marina de Campo de Golf es acreedor de una falta administrativa, manifestó al respecto el delegado de la PROFEPA, pues debido a que el mangle es una especie protegida por la Norma 059, su tala, destrucción o cambio de uso de suelo se considera un delito federal.
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En México, las cuatro especies principales de manglar se encuentran clasificadas bajo la categoría de Amenazadas (A), lo que significa que podrían desaparecer a corto o mediano plazo si los factores negativos en su hábitat continúan. Los manglares son ecosistemas fundamentales para la protección de las costas, ya que actúan como barrera natural frente a tormentas y huracanes, favorecen la captura de carbono, filtran contaminantes y sirven de refugio y zona de reproducción para numerosas especies marinas y terrestres.
Operativo permanente
Derivado de un operativo permanente por PROFEPA, se han clausurado diversas obras como restaurantes o palapas, sobre todo en zona federal costera de Mazatlán. Algunas eran construcciones ya en estado avanzado y no contaban con autorización de materia de Impacto Ambiental.
“Todas las clausuras que se hacen en las visitas de inspección de los inspectores federales de PROFEPA inician un procedimiento administrativo. Todas, todas se inician. En el momento que se hace la visita se inicia un procedimiento administrativo y ellos tienen que aportar elementos, tienen plazos para presentar documentos y el proceso jurídico avanza”, enfatizó Marco Moreno sin especificar cifras.
De acuerdo con Marco Moreno, hay un operativo permanente en toda la zona costera. En Mazatlán particularmente se hacen recorridos en donde hay edificaciones ubicadas en zonas que requieren autorización federal. Si bien, han recibido denuncias ciudadanas y acuden al lugar, estas visitas son escasas. Incluso algunas obras ya en construcción que desean regularizarse han solicitado la visita, pero también son pocas.
Hasta el momento las actas se concentran en Mazatlán, pero en todos los municipios hay revisiones y clausuras, principalmente en aquellos que presentan un mayor desarrollo inmobiliario. En Guasave , por ejemplo, se han detectado obras en playas, aunque en menor medida en comparación con Mazatlán, comentó. En Ahome, la zona del Maviri es la que más incidencia ha registrado así como Altata en Navolato.





