Las Labradas es una zona de grabados rupestres frente al mar ubicada dentro de un área natural protegida de Sinaloa. El 30 de noviembre se celebra su decreto como zona de monumentos arqueológicos.

Cerca de mil petrograbados a la orilla del mar componen la primera y única zona arqueológica abierta al público en Sinaloa, herencia de los pueblos prehispánicos que habitaron la región. Se trata de Las Labradas, ubicada en la comunidad de La Chicayota, correspondiente al municipio de San Ignacio, Sinaloa.

Bañados por las aguas del Pacífico mexicano, los grabados rupestres sobre rocas de origen volcánico representan personajes humanos, animales, plantas y figuras geométricas, destacando rostros, cuerpos y extremidades, así como círculos, escudos, espirales y ondulaciones que simbolizan la cosmovisión de los primeros habitantes.

Para preservar ese legado cultural, Las Labradas fue decretada zona de monumentos arqueológicos el 27 de noviembre del año 2000. En ese entonces se tenían identificados entre 300 y 400 grabados, después la cifra superó las 600 piezas, pero ahora son casi mil, según dio a conocer hoy el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Sinaloa (INAH), Servando Rojo Quintero, en el marco de los festejos oficiales del noveno aniversario de declaratoria.

El funcionario reveló que por ser un sitio con características geológicas, naturales y culturales únicas en todo el continente americano, personal de la Coordinación Nacional de Arqueología ha opinado que cumple con las cualidades para que se tramite la denominación de Patrimonio Mundial, título que otorga la UNESCO a sitios naturales, culturales o mixtos, excepcionales y de gran valor para la humanidad, con fines de conservación.

Las Labradas
Las Labradas al atardecer. Crédito: Zona Arqueológica Las Labradas.

Área natural protegida

Con una superficie de 17 hectáreas, la zona arqueológica se encuentra dentro del área natural protegida Meseta de Cacaxtla, que comprende los municipios de San Ignacio y Mazatlán y que cuenta con selva seca, matorrales, esteros y las lagunas costeras que son hábitat de una gran diversidad de flora y fauna, entre las cuales se incluyen especies endémicas, migratorias y bajo protección. La administración y cuidado de la reserva es responsabilidad de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en tanto que la zona arqueológica está a cargo del INAH.

Sobre el origen

Según información publicada en las redes sociales oficiales de la zona arqueológica, la mayoría de grabados rupestres fueron realizados entre los años 750 al 1250 después de Cristo, aunque de acuerdo con las últimas investigaciones, es posible que algunos hayan sido realizados tres mil años antes.

Señala que las figuras de los grabados formaron parte de una tradición prehispánica de arte rupestre del Occidente de México, cuyo mayor desarrollo tuvo lugar en Sinaloa y que la marcada presencia de símbolos solares y su cercanía con el trópico de Cáncer sugieren que el sitio estuvo consagrado al solsticio de verano.

Promoción turística

Durante la celebración del noveno aniversario de decreto de la zona arqueológica de Las Labradas, autoridades municipales de San Ignacio y de la Secretaría de Turismo de Sinaloa dieron a conocer que existe la intención de promocionar el sitio para atraer turismo rural y generar beneficios a las comunidades del área.

DATO

La zona arqueológica se encuentra abierta al público todos los días de 9:00 a 17:00 horas.

Las Labradas, zona arqueológica
Detalle de grabado rupestre en roca de origen volcánico. Foto: Paola Martínez.
Las Labradas
Las Labradas fue decretada zona de monumentos arqueológicos el 27 de noviembre del año 2000. Foto: Paola Martínez.
Labradas
Hasta el momento se han contabilizado cerca de mil rocas talladas a mano en la zona arqueológica. Foto: Paola Martínez.

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