Debemos poner fin a nuestra guerra con la naturaleza y cuidar de ella para que recobre la salud, pide la ONU.

La Tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar común, sin embargo, los cambios provocados por los seres humanos en la naturaleza han contribuido a la extinción de especies vegetales y animales, al incremento en la temperatura y a la acidificación de los océanos.

Pero eso no es todo, la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden aumentar el contacto y la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos (enfermedades zoonóticas).

Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos cada cuatro meses. De estas enfermedades, el 75% provienen de animales. Esto muestra las estrechas relaciones entre la salud humana, animal y ambiental.

Incluso la pandemia sanitaria mundial por Covid-19 que enfrentamos actualmente tiene una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema.

Por otro lado, el cambio climático, generado por el efecto invernadero de los gases contaminantes que se arrojan a la atmósfera, ha intensificado las inundaciones, tormentas, sequías y olas de calor en diversos puntos del planeta. Sus efectos son un riesgo para la salud, la seguridad alimentaria y energética.

Pero todavía podemos hacer algo. Una forma de combatir el cambio climático, prevenir una extinción masiva y combatir la pobreza es restaurar las áreas naturales dañadas.

Eso es posible debido a que los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la Tierra, por lo tanto, la salud de nuestro planeta y de sus habitantes depende de la salud de nuestros ecosistemas.

La Madre Tierra nos pide que actuemos

En el marco del Día Mundial de la Tierra, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamado a restaurar nuestro planeta.

A pesar de los esfuerzos actuales, la biodiversidad se está deteriorando en todo el mundo a un ritmo sin precedentes en la historia humana. Se estima que alrededor de un millón de especies animales y vegetales se encuentran actualmente en peligro de extinción.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, manifestó que la Tierra se encuentra en un punto de inflexión.

“La Humanidad sigue abusando del mundo natural; de forma irresponsable saqueamos los recursos del planeta; mermamos sus especies silvestres y tratamos al aire, la tierra y los mares como vertederos”.

Dijo que hay ecosistemas y cadenas alimenticias cruciales que se están viendo a borde del colapso, lo que calificó de una actitud suicida.

“Debemos poner fin a nuestra guerra con la naturaleza y cuidar de ella para que recobre la salud; eso implica llevar a cabo una acción climática ambiciosa para limitar el aumento de la temperatura global 1.5 grados centígrados como máximo y adaptarse a los cambios que se producirán”, apuntó

Madre Tierra
La Madre Tierra necesita nuestra ayuda: Dibujo: Rylan Marston, 9 años.

¿Qué se puede hacer?

Eso implica tomar medidas más contundentes para proteger la biodiversidad y reducir la contaminación creando economías circulares que generen menos desechos. Esas medidas protegerán nuestro único hogar y generarán millones de empleos, añadió.

António Guterres aseguró que la recuperación de la pandemia de COvid-19 ofrece una oportunidad de que el mundo emprenda un camino más limpio, ecológico y sostenible.

En diversas ocasiones la organización mundial ha afirmado que además de evitar la propagación de esa enfermedad, es importante detener la pérdida de hábitat y biodiversidad para evitar nuevas crisis sanitarias.

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