Un estudio cartográfico muestra la pérdida de manglares en un lapso de 40 años en esteros y otros cuerpos de agua de Mazatlán.

La expansión urbana, la contaminación y las actividades agropecuarias han reducido los manglares de Mazatlán, correspondiente a los esteros de Urías y el Infiernillo, así como en los márgenes y boca del río Presidio, de acuerdo a los registros cartográficos del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México.

En un periodo aproximado de 40 años, se observa que la disminución de mangle está relacionada principalmente con la actividad humana, como por ejemplo la deforestación, los rellenos y ampliación de la mancha urbana. Las actividades agropecuarias y el cambio de vegetación también son causas frecuentes. En otros casos, el manglar ha sido sustituido por el cuerpo de agua, aunque no se especifica el motivo.

Los cambios fueron documentados al comparar el estado que guardaban los manglares a finales de los años setentas y principios de los ochentas, con los años 2005, 2010 y 2015. Este sistema de monitoreo está a cargo de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

En la cartografía se muestran polígonos marcados en rojo y naranja para indicar los manglares perdidos en cuatro décadas; el amarillo se refiere a las fluctuaciones entre pérdida y ganancia. El verde pálido indica que hay una recuperación y el verde obscuro significa que se ha mantenido sin cambios.

Estero El Infiernillo

La pérdida de manglar registrada en el estero del Infiernillo está más relacionadas a la expansión urbana. La mayoría de las perturbaciones de este polígono se detectaron desde el primer periodo de estudio (1970-1980) y la tendencia se mantuvo en los monitoreos posteriores.

Manglar
La zona marcada en rojo representa al manglar perdido en 40 años, principalmente por tala, rellenos y contaminación; actividades generadas por el ser humano. Fuente: SMMM/Conabio.

Estero de Urías

Además de los asentamientos humanos, la cobertura de manglar en el estero de Urías también ha desaparecido por las actividades agropecuarias como la ganadería, agricultura y acuicultura.

En este caso, las zonas más impactadas se ubican a la altura de las colonias Pino Suárez, Urías y Sirena, así como en una franja de la isla de la Piedra. En el extremo sur del estero también se observan áreas marcadas en rojo relacionados con la intervención humana y con cambios en el tipo de humedal aunque no se especifica de qué tipo.

Manglares de Mazatlán
La zona más afectada por la baja de manglar en el estero de Urías se ubica a la altura de las colonias Pino Suárez, Sirena, Urías e Isla de la Piedra. Fuente: SMMM/Conabio.

Río Presidio

El mismo fenómeno de Urías se observa en los márgenes y boca del río Presidio, en donde se ubican campos agrícolas y granjas camaroneras. En ambos casos, algunos polígonos han sido sustituidos por otro tipo de humedales, por otro tipo de vegetación o  por el cuerpo de agua sin que se especifique de qué tipo.

Huizache

La parte norte del sistema lagunar Huizache Caimanero se ubica en el municipio de Mazatlán y el resto le corresponde al municipio de Rosario.

En lo que respecta a este municipio, también se documentó la reducción de manglar, principalmente por cambio de vegetación y de humedal, sin que se especifique sus características.

La tala de mangle continúa

Aunque la cartografía del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México (SMMM) está actualizada hasta el 2015, la tala, relleno y contaminación de manglares no ha parado.

Lourdes Sanjuán Gallardo, Directora de Ecología y Medio Ambiente Municipal, informó que la dependencia ha recibido denuncias de este tipo, tres de las cuales ya fueron turnadas a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por tratarse de un delito federal.

En la mayoría de los casos, dijo, la tala se realiza para rellenos e invasión de predios para asentamientos humanos, principalmente en el estero de Urías, a la altura de las colonias Urías, Pino Suárez e Isla de la Piedra.

“La pérdida de mangle va en aumento por la presión urbana”, señaló.

Por otra parte, los manglares que aún quedan han empezado a morir por la contaminación de las aguas de las zonas estuarinas de Mazatlán, admitió.

Casos recientes

En varias ocasiones, colonos de los asentamientos colindantes los esteros de Urías, Infiernillo y arroyo Jabalines han denunciado públicamente las descargas de drenaje en esos cuerpos de agua, así como la contaminación por basura y otros desechos.

La tala de mangle también ha sido señalada. Un ejemplo es el arroyo Jabalines, en donde se realizan obras de revestimiento por parte del gobierno estatal bajo el argumento de que ayudarán a mitigar las inundaciones y a mejorar las condiciones sanitarias de la zona.

Tala de mangle
El mangle ha sido retirado del arroyo Jabalines para revestir su cauce con concreto. Foto: Son Playas.

Problemática mundial

De acuerdo a informes de la Convención Ramsar, los humedales (incluyendo los manglares) están disminuyendo rápidamente, con pérdidas del 35% desde 1970. Por consiguiente, las plantas y los animales de los humedales están en situación de crisis, con una cuarta parte de las especies en peligro de extinción.

Estos ecosistemas también se ven afectados por las descargas de drenaje, la contaminación, las especies invasoras, conversión de tierras, la perturbación hidráulica y el cambio climático.

Los manglares desempeñan un papel importante en la regulación del clima porque secuestran millones de toneladas de carbono al año. Y aunque solo ocupan el 3% de la superficie terrestre, almacenan el doble de carbono que los bosques del mundo.

Por este motivo se afirma que los humedales naturales sanos y en funcionamiento son fundamentales para la subsistencia humana y el desarrollo sostenible.

Datos clave de los manglares

  • Los manglares son especies de árboles de origen terrestre que viven en ambientes inundables.
  • Estos ecosistemas son hábitat de aves marinas, peces, crustáceos y muchas especies en peligro de extinción.
  • Son un escudo contra inundaciones, huracanes y tormentas.
  • Capturan 5 veces más carbono que los bosques terrestres.
  • Mejoran la calidad del agua al funcionar como filtro biológico.
  • A pesar de su valor, están desapareciendo de 3 a 5 veces más rápido que los bosques.
  • En México existen cuatro especies de mangle: Rojo (Rhizophora mangle), Blanco (Languncularia racemosa), Botoncillo (Conocarpus erectus) y Negro  (Avicennia germinans). Las cuatro especies están sujetas a protección especial de acuerdo a la NOM 059 SEMARNAT-2010 y su tala es un delito.

Sistema de Monitoreo de Manglares

A través del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México (SMMM), se ha generado una cartografía de manglar y otras coberturas a una escala de 1:50 000 con el fin de realizar un monitoreo a largo plazo de los manglares para identificar el estado y las tendencias de cambio en un periodo de estudio de aproximadamente cuarenta años con cuatro fechas específicas (1970/80, 2005, 2010 y 2015). El objetivo es que la información sea utilizada  por los diversos sectores de la sociedad y autoridades para implementar acciones de  conservación, restauración e investigación de este ecosistema, según se indica en la plataforma.

«Los humedales siguen perdiéndose y degradándose como consecuencia del drenaje y la conversión de tierras, la introducción de contaminación y especies invasoras, las actividades de extracción y otras acciones que afectan la cantidad de agua y la frecuencia de las inundaciones y sequías».

Convención Ramsar

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