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	<title>Alfonso Grave Tirado, autor en Son Playas</title>
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	<description>Periodismo Ambiental</description>
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		<title>Los antiguos habitantes de la sierra del sur de Sinaloa. Ni tan fieros caníbales ni… xiximes</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Jul 2023 23:58:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidad]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Playas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Al contrario que en la llanura costera donde sus principales comunidades fueron sometidas y sus estructuras políticas y económicas fueron quebradas apenas en dos años [entre el invierno de 1530-1531 y el verano de 1532]; en la zona serrana el proceso de conquista fue largo y conflictivo, pues al menos hasta 1617 se sucedieron una [&#8230;]</p>
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<p>Al contrario que en la llanura costera donde sus principales comunidades fueron sometidas y sus estructuras políticas y económicas fueron quebradas apenas en dos años [entre el invierno de 1530-1531 y el verano de 1532]; en la zona serrana el proceso de conquista fue largo y conflictivo, pues al menos hasta 1617 se sucedieron una serie de rebeliones e insurrecciones hasta que finalmente sus pobladores son vencidos y obligados a abandonar su forma de vida al ser confinados en los llamados pueblos de indios, que en realidad no eran sino conjuntos de casas donde solo dormían, pues su vida (s así se le puede llamar) giraba en torno al trabajo en las minas y las haciendas ganaderas, hasta llevarlos a la extinción. Pero todavía ahora pervive la maldita leyenda en que sus captores se apoyaron para su explotación.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" fetchpriority="high" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa.jpg?resize=344%2C258&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-15108" width="344" height="258" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=1160%2C870&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=800%2C600&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=2048%2C1536&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=1068%2C801&amp;ssl=1 1068w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=1920%2C1440&amp;ssl=1 1920w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-1.-La-sierra-del-sur-de-Sinaloa-scaled.jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="(max-width: 344px) 100vw, 344px" /><figcaption>La sierra del sur de Sinaloa.</figcaption></figure>



<p></p>



<p>Es hasta 1566 cuando se inicia realmente la conquista de la zona serrana del sur de Sinaloa, la cual corrió a cargo de Francisco de Ibarra y desde la primera entrada de los españoles se caracterizó a sus habitantes como caníbales, rebeldes y sodomitas, a lo que más adelante se agregaría el de idólatras, toda la suma de faltas que permitían, más bien obligaban, su conversión y esclavitud.</p>



<p>Así, en la <em>Historia de los descubrimientos antiguos y modernos de la Nueva España</em>, de Baltasar de Obregón, donde precisamente se narra la conquista de la zona por un participante en la misma, nos dice que quienes habitaban entre los ríos Baluarte y Pánuco, en la sierra de Cacalotán, eran: “gente salvaje, vil y villana, indómita y glotona de carne humana y tan fiera que por gala trae cola y espejo en la trasera, aunque es gente valerosa y valiente”; por tanto, su capitán, Francisco de Ibarra, destacado por muchos historiadores por su supuesta bondad y conmiseración hacia los indios, quizá por la simpatía que&nbsp; inspiran aquellos que mueren jóvenes, por lo que incluso se le conoce como el “fénix de los conquistadores”. Si viene es verdad que si se le compara con su predecesor en la conquista del noroeste de México, Nuño Beltrán de Guzmán, casi cualquiera pasaría por santo.</p>



<p>En fin, Francisco de Ibarra se vio “obligado” a castigar a los serranos por su antropofagia y por el “pecado nefando que le usaban” y les mandó que “fuesen muchas veces al real para que los doctrinasen y pusiesen en buenas costumbres”; condenándolos al desarraigo primero y en última instancia a la muerte. “De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”.</p>



<p>Que no se me malinterprete. Ni estoy negando la rectitud moral de Ibarra (según sus cánones morales por supuesto, no los míos); ni tampoco niego la práctica de la sacrificio y la antropofagia entre los antiguos sinaloenses de la sierra. Lo que quiero dejar en claro es que esto último se exageró (mucho) y se separó de su connotación religiosa y se le hizo ver como si fuera un acto cotidiano; casi como si dijéramos que los mexicanos comemos tortillas [por cierto, no hay evidencias arqueológicas del consumo de tortillas por los antiguos sinaloenses, pero esa es harina de otro costal].</p>



<p>La exageración la comenzó el propio Baltasar de Obregón: “Porque eran estos fieros caribes, glotones de carne humana y tan continuos y ordinarios a este abominable vicio que siendo cómo fue esta provincia poblada de mucha cantidad de gente, los fueron comiendo, cavando y consumiendo de suerte que aún no halló el gobernador, Francisco de Ibarra cinco mil hombres en toda la provincia habiendo salido de guerra en otro tiempo antes a Nuño de Guzmán mucha más cantidad”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="696" height="503" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=696%2C503&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-15109" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=1160%2C839&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=800%2C579&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=1536%2C1111&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=2048%2C1482&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=696%2C504&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=1068%2C773&amp;ssl=1 1068w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=1920%2C1389&amp;ssl=1 1920w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=580%2C420&amp;ssl=1 580w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?resize=324%2C235&amp;ssl=1 324w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/1688942230007_Figura-2.-Mapa-del-Obispado-de-Compostela-en-el-siglo-XVI..jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="(max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Mapa del Obispado de Compostela en la Nueva Galicia en el siglo XVI. Nótese el énfasis en la belicosidad y ferocidad de los grupos serranos</figcaption></figure>



<p>Obregón achaca a los grupos serranos el despoblamiento de la llanura costera sinaloense, soslayando la responsabilidad de los propios españoles y sentando así las bases para su posterior esclavitud apenas descubiertas las primeras minas unos años después; pues, aunque la esclavitud, según las leyes, estaba prohibida, en la práctica quedaban fuera de la protección legal, los rebeldes, los antropofágos, los idólatras. Ninguno de los grupos originarios de México quedó pues a salvo; ya que todos tenían dioses, todos practicaban el canibalismo ritual y todos se rebelaron a la explotación.</p>



<p>En efecto, el canibalismo ritual era parte de la religión de los antiguos pueblos serranos. Paradójicamente, es uno de los principales destructores de la parafernalia religiosa de estos grupos quien dejó en claro pues solo eran comidos los muertos vencidos en las guerras y como parte de una elaborada ceremonia en la que participaban los habitantes de varias comunidades. Dice el misionero jesuita Hernando de Santarén en 1601: “…júntanse cuatro o seis rancherías, las más vecinas, y en unas grandes ollas que ellos hacen echan el muerto hecho cuartos, y dejánle cocer tanto tiempo que, tirando de los huesoso, los sacan blancos, limpios y sin ninguna carne, y éstos guardan en una casa, que es como la de sus trofeos, para perpetua memoria y ejemplo a los hijos de los hechos de sus padres y antepasados. Y mientras la carne que quedó en las ollas [en la que suelen echar frijoles y maíz cocido] cuece tanto que se convierta en caldo y bebida, están bailando todos, hombres, mujeres y muchachos, y cantando las hazañas y buenas suertes que han tenido en sus enemigos. Y suelen continuar este baile dos días y sus noches. Siéntanse un rato y comen de aquellas ollas, y vuelven luego a continuar su baile”.</p>



<p>El que fuese un evento excepcional y que requería elaborados preparativos ya de por sí es indicativo de que no era coser y cantar el matar un enemigo en batalla. Otra prueba de su dificultad es el hecho de que a quien mataba un enemigo se le colocaba un hueso a modo de bezote “Y –dice el propio Santarén- este trae toda la vida en señal de valiente, Y si ha muerto dos, le hacen dos agujeros; y si tres, tres. Y yo he visto indios que tenían tres”. Es decir, no cualquiera alcanzaba la distinción y mucho menos acumulaba más de un adorno a lo largo de su vida.</p>



<p>Ahora bien, ¿quiénes eran los fieros y valerosos serranos [si les queremos espetar adjetivos esta resulta especialmente válido, pues todos los cronistas resaltan su valentía]? Se da por sentado que se llamaban xiximes y la ecuación xixime=caníbal está asentada pues en el imaginario sinaloense [y duranguense]. Sin embargo, la verdad es que ni B. de Obregón ni los primeros cronistas se refieren a los grupos serranos con algún nombre. Es hasta la visita en 1605 del obispo de Guadalajara Alonso de la Mota y Escobar, a lo que ahora es el sur de Sinaloa que tenemos un nombre. Al hacer referencia a la zona serrana dice que ahí: “corren despoblados comúnmente buscando caza y pesca una nación de yndios bárbaros que llaman de <em>Tepustla</em> los quales están rancheados en las serranías que quedan atrás en las comarcas de las minas de Maloya, Copala y Pánuco”. En la actualidad, la población de Tepuxta se localiza en la margen oriente del río Presidio, enfrente de El Recodo, donde apenas comienza la serranía; al parecer al ser confinados en pueblos de indios se llevaron el nombre consigo. Así, podríamos llamarles tepuxtas o tepustlas a los indios de la sierra baja del sur de Sinaloa.</p>



<p>Sin embargo, Carl Sauer, con base en dos documentos franciscanos de 1611 y 1615, menciona que quinees habitaban en “las montañas atrás de Concordia”, eran los chele; esto es, en la misma zona que los tepustas de Mota y Escobar. Abunda Sauer: “Estos chele se han identificado como hablantes de la misma lengua que los indios de Maloya, Cacalotán y Matatán (en las montañas atrás de El Rosario), y son al parecer los mismos con quienes la gente de Ibarra tuvieron un encuentro. A partir de las declaraciones que se hicieron podemos inferir que no eran tepehuanes, sino probablemente xiximes, porque se les menciona repetidamente en relación con los indios de las montañas más al norte, que eran xiximes”.</p>



<p>Xixime es el nombre que usaron principalmente los misioneros jesuitas y soldados que los acompañaban en su campaña de conquista espiritual. Lo usaron para referirse genéricamente a todos los grupos que habitaban la sierra entre los ríos Las Cañas y San Lorenzo (quienes habitaban al norte del río san Lorenzo recibieron el nombre de acaxees). En realidad, de acuerdo con los propios documentos de los jesuitas, la zona estaba habitada por varios grupos con diferentes etnónimos, es decir, el nombre de un grupo étnico particular; aunque no sabemos si era el nombre con que ellos mismo se conocían o era solo un derivado de su principal población: los <em>toias</em> o <em>toyas</em> que habitaban en la margen sur del río San Lorenzo; la zona entre el río Piaxtla y el río Presidio estaba ocupada por los <em>humes</em> y en la cuenca del río Quelite, vivían los <em>hinas</em>; a los que agregaríamos los tepuxtas y/o cheles entre los ríos Presidio y Baluarte.</p>



<p>El nombre de xixime forma parte pues de la descalificación que reiteradamente hicieron soldados y misioneros de ellos, pues xixime se deriva de o bien de xixicuin que quiere decir “glotón comedor o goloso”, o bien de xixi, que significa “perro”. Esa es la imagen que nos legaron. Sin embargo, la arqueología tiene otra mirada sobre el asunto: grupos de agricultores con una rica vida ritual y ceremonial, en la que sí estaban incluidos los sacrificios y la antropofagia ritual, pero de eso tratará la siguiente colaboración.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-15110" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=1160%2C870&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=800%2C600&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=2048%2C1536&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=1068%2C801&amp;ssl=1 1068w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=1920%2C1440&amp;ssl=1 1920w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/07/Figura-3.-El-Pirame-scaled.jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="(max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Cerro El Pirame “atrás de Concordia”, uno de los puntos más importantes en el imaginario simbólico de los antiguos habitantes de la sierra en el sur de Sinaloa. Sede de un importante centro ceremonial prehispánico.</figcaption></figure>



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		<title>Un episodio de la Revolución Mexicana en Escuinapa: historia y arqueología.</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/un-episodio-de-la-revolucion-mexicana-en-escuinapa-historia-y-arqueologia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 30 Apr 2023 09:11:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Teto: Luis Alfonso Grave Tirado Jorge e Iván Hernández Ruiz* Reiteremos: la arqueología es la disciplina científica que estudia las sociedades humanas del pasado a través de sus restos materiales; pero este pasado no tiene que ser remoto, y de él puede haber constancia en documentos. La confrontación entre los datos arqueológicos e históricos con [&#8230;]</p>
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<p>Teto: Luis Alfonso Grave Tirado Jorge e Iván Hernández Ruiz*</p>



<p>Reiteremos: la arqueología es la disciplina científica que estudia las sociedades humanas del pasado a través de sus restos materiales; pero este pasado no tiene que ser remoto, y de él puede haber constancia en documentos. La confrontación entre los datos arqueológicos e históricos con el fin de clarificar mejor los hechos es el ámbito de la llamada arqueología histórica, que en México abarcaría desde la llegada de los españoles hasta ayer; mientras que el pasado prehispánico lo analiza la arqueología a secas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Escuinapa… un pueblo que sabe defenderse</strong></h3>



<p>En el periódico mazatleco El Correo de la Tarde, del 7 y 8 de mayo de 1912, se publicaron dos notas, de autor anónimo: “Como rayo caían sobre los zapatistas… un pueblo que sabe defenderse” y “Los sucesos de Escuinapa”. Los eventos narrados ocurrieron el 3 de mayo de 1912 [hace 111 años] cuando la población de Escuinapa se vio amenazada por tropas zapatistas que venían por el camino real desde Acaponeta.</p>



<p>En un primer momento el ataque fue repelido por la guardia de Escuinapa al mando de Jesús Cisneros,</p>



<p>quien lo reporta en un mensaje dirigido a Mariano Rivas, a cargo de la Prefectura de El Rosario: “Hace unos cuantos minutos derroté a una avanzada de 40 revolucionarios de la Columna Guerrero, a la que le hice tres prisioneros; avancé cuatro caballos, recogí rifles, machetes y pistolas. Urgentemente remítame parque y refuerzo, pues las fuerzas de Guerrero encuéntranse en Guatamote (4 leguas de esta villa), y siendo el número abrumador [trescientos se precisa más adelante], será imposible resistirlos, evacuando plaza caso de no recibir refuerzos. Firma: Jesús Cisneros”. Apenas le dio tiempo a Cisneros de preparar la defensa de la población. A la guardia de Escuinapa se sumaron algunos civiles. En total eran 28, 10 que contaban con caballos, los restantes 18 iban a pie. ¿Qué podían hacer contra trescientos?</p>



<p>Los de a pie tomaron de inmediato el camino a Acaponeta. El mando se le asignó a un vendedor de aguas frescas apodado “El Gacho”, a quien además acompañaban dos de sus hijos, de apenas 13 y 12 años de edad. El redactor de las notas periodísticas se explaya al describir la participación de “El Gacho” y sus hijos: “`El Gacho’ tuvo que matar a puñaladas a un rebelde que le disparó un tiro a quemarropa sin herirlo, y le quitó la carabina que portaba, con la que se siguió batiendo”. Luego agrega: “En lo más duro de la refriega, los hijos de “El Gacho” no lo abandonaron, siendo su única misión arrojar bombas sobre el enemigo. Habiéndose ocultado unos rebeldes en unos matorrales, para no ser vistos por “El Gacho”, uno de los hijos de este le gritó: -Les voy a echar una bomba a los matorros, padre, para que salgan-, y diciéndolo y ejecutándolo. Antes de que la bomba estallara, los que se ocultaban salieron en fuga precipitada, logrando “El Gacho” cazar a uno con un tiro de su carabina”. Finaliza la descripción señalando: “Acciones como esta se repitieron por aquellos chicuelos que salieron ilesos”.</p>



<p>Fueron 22 los muertos entre los zapatistas, mientras que entre la gente de “El Gacho” sólo hubo dos heridos: un rozón en la tetilla izquierda de uno y apenas un arañazo en el talón de otro. Pero las municiones se agotaron, por lo que emprendieron la retirada hacia Escuinapa. Ahí Cisneros ordenó que se replegaran aún más, hacia el rancho La Jarretadera, donde esperarían la llegada de los refuerzos pedidos al Prefecto de El Rosario.</p>



<p>Escuinapa quedó pues sin defensores. En cuestión de minutos los zapatistas tomaron población y se dedicaron a pedir “prestamos” a los vecinos más ricos y a saquear las casas de los demás; lo que provocó una inmediata reacción por parte de los escuinapenses: “Los hijos de Escuinapa, viendo las depredaciones que habían comenzado, se pusieron todos de acuerdo y armados de filosos machetes y coahuayanas, uniéronse a varios pescadores armados de arpones y comenzaron la lucha contra enemigos del orden a pura arma blanca (para no hacer mucho ruido) y dividiéndose en patrullas sorprendían a los grupos zapatistas, acribillándolos a machetazos, puñaladas y fisgazos, hasta exterminarlos completamente, y así lo fueron haciendo con todos los que se iban encontrando: se embozaban en sus cobertores y sorprendían grupos y grupos de revoltosos, cayendo sobre ellos y aniquilándolos .</p>



<p>Por fin a la medianoche llegaron los refuerzos de El Rosario con lo que se agudizó la matanza. “No son para describirse las escenas que se desarrollaron en la obscuridad de la noche”, escribió, pudoroso, el redactor, pero en lo poco que dice se pueden vislumbrar con claridad los hechos, quizá más que si los hubiera descrito con detalle: “Algunos soldados refieren que los escuinapenses son tan listos para pelear con arma blanca, que como rayo caían sobre los grupos zapatistas, dejándolos tendidos en tierra en menos de tres minutos. También dicen que varios de los vecinos defensores portaban fisgas de pescar y que desde larga distancia las arrojaban sobre los revolucionarios, que caían heridos mortalmente” [no puede uno dejar de pensar que el cronista de estos hechos era de Escuinapa].</p>



<p>Como sea, fueron más de 60 los muertos zapatistas, en cuanto a los defensores si acaso tuvieron un herido. Los cuerpos de los caídos fueron apilados y rociados con petróleo. La tarde del 4 de mayo les prendieron fuego para evitar la pestilencia. Así concluyó uno de los episodios más sonados de los acontecidos en Escuinapa durante la Revolución y en el que, al menos en un primer momento, tuvieron un papel protagónico “El Gacho” y sus hijos.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La Loma del Gacho</strong></h3>



<p>Poco menos de 10 kilómetros al sur de Escuinapa, la serranía parece despeñarse directamente sobre la marisma, de tal modo que sus salobres aguas lamen las estribaciones de las lomas y cerros, por lo que, entre el terreno pedregoso y el cubierto por el lodo, apenas queda espacio transitable y es precisamente por donde, desde la época prehispánica hasta la actualidad se han construido las diversas vías de comunicación, entre ellas por supuesto el camino real. Una de las lomas destaca del resto, porque desde ella se dominaba claramente el camino. Es conocida por dos nombres: La loma de los Fortines o La loma del Gacho.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="356" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?resize=696%2C356&#038;ssl=1" alt="Escuinapa" class="wp-image-14352" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?resize=1160%2C594&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?resize=800%2C410&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?resize=1536%2C786&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?resize=696%2C356&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?resize=1068%2C547&amp;ssl=1 1068w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?resize=1920%2C983&amp;ssl=1 1920w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?resize=820%2C420&amp;ssl=1 820w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?w=1953&amp;ssl=1 1953w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/Escuinapa-arqueologia-e-historia.jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Ubicación de La loma del Gacho.</figcaption></figure>



<p>En parte más alta de la loma, casi alineados en dirección norte-sur, aunque cargados ligeramente hacia el noreste; es decir, “viendo” hacia Escuinapa; encontramos tres pequeños parapetos, los cuales fueron elaborados apresuradamente con unas cuantas piedras apenas superpuestas una sobre otra; muchas de las cuales yacen desparramadas a los lados, pero que en su origen debieron tener la altura y dimensiones suficientes para proteger al menos a dos hombres puestos de rodillas, tal y cómo se pone de manifiesto en el mejor conservado.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="850" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/2.-Los-tres-Parapetos.jpg?resize=696%2C850&#038;ssl=1" alt="Escuinapa" class="wp-image-14347" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/2.-Los-tres-Parapetos.jpg?w=911&amp;ssl=1 911w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/2.-Los-tres-Parapetos.jpg?resize=800%2C977&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/2.-Los-tres-Parapetos.jpg?resize=696%2C850&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/2.-Los-tres-Parapetos.jpg?resize=344%2C420&amp;ssl=1 344w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Croquis con la ubicación de los parapetos.</figcaption></figure>



<p>El parapeto del lado norte está medio conservado, pues tiene todavía tres hiladas superpuestas, pero el resto de las piedras están diseminadas en los alrededores, particularmente hacia el este, presumiblemente la parte “exterior” del parapeto. Aunque su altura actual es de sólo 45 centímetros debió alcanzar por lo menos el metro, dada la cantidad de piedras acumuladas a su lado.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="448" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/3.-Dibujo-del-Parapeto-3.jpg?resize=696%2C448&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-14348" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/3.-Dibujo-del-Parapeto-3.jpg?w=894&amp;ssl=1 894w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/3.-Dibujo-del-Parapeto-3.jpg?resize=800%2C515&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/3.-Dibujo-del-Parapeto-3.jpg?resize=696%2C448&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/3.-Dibujo-del-Parapeto-3.jpg?resize=653%2C420&amp;ssl=1 653w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Dibujo del Parapeto 3</figcaption></figure>



<p>El parapeto del medio es el más destruido, de hecho, pareciera que fue tirado a propósito y las piedras se encuentran diseminadas por doquier; no obstante, es fácil averiguar, por el número de piedras asociadas que también alcanzó cerca del metro de altura.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="496" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/4.-Parapeto-2.jpg?resize=696%2C496&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-14349" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/4.-Parapeto-2.jpg?w=894&amp;ssl=1 894w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/4.-Parapeto-2.jpg?resize=800%2C570&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/4.-Parapeto-2.jpg?resize=696%2C496&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/4.-Parapeto-2.jpg?resize=589%2C420&amp;ssl=1 589w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/4.-Parapeto-2.jpg?resize=100%2C70&amp;ssl=1 100w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>El parapeto del medio. Nótense las piedras diseminadas.</figcaption></figure>



<p>Por último, el parapeto del lado sur, está frente a un afloramiento rocoso, por lo que, entre este y la barda, apenas hay el espacio suficiente para dos hombres, pero de esa forma quedaban protegidos tanto al frente como por detrás.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="474" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/5.-Parapeto-3.jpg?resize=696%2C474&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-14350" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/5.-Parapeto-3.jpg?w=899&amp;ssl=1 899w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/5.-Parapeto-3.jpg?resize=800%2C545&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/5.-Parapeto-3.jpg?resize=696%2C474&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/5.-Parapeto-3.jpg?resize=617%2C420&amp;ssl=1 617w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>El parapeto del lado sur.</figcaption></figure>



<p>Se practicaron excavaciones al pie de los tres parapetos; pero sólo en el del lado norte se recuperó un cartucho de bala percutido de un rifle, probablemente un Máuser, el cual tiene inscritas las letras <strong>FN</strong> y tres estrellas de cinco puntas o asteriscos: <strong>***</strong>, lo que nos indica que probablemente fue fabricado en la <em>Fabrique Nationale</em> de Herstal, en Bélgica, la cual, era y es conocida como FN y así marcan sus productos (fnehesrstal.com). Las estrellas señalan cuando había un cambio en los materiales empleados en su fabricación.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="620" height="442" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/6.-Casquillo-de-mauser..jpg?resize=620%2C442&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-14351" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/6.-Casquillo-de-mauser..jpg?w=620&amp;ssl=1 620w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/6.-Casquillo-de-mauser..jpg?resize=589%2C420&amp;ssl=1 589w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/04/6.-Casquillo-de-mauser..jpg?resize=100%2C70&amp;ssl=1 100w" sizes="auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px" /><figcaption>Casquillo de Máuser.</figcaption></figure>



<p>Además de la propia loma, un arroyo, un pequeño rancho y la antigua estación del tren tienen como epíteto “gacho”; y si bien es cierto, no podemos negar lo evidente, tanto el arroyo como el propio rancho son feos y sin chiste, no lo son más que los de la mayor parte de la región, por lo que el apelativo debido a sus características intrínsecas tendría que compartirlo con muchos otros. Sin embargo, la existencia de un jefe revolucionario originario de Escuinapa, quien fue el artífice, junto con sus hijos, de uno de los hechos de armas más notables ocurridos en la zona durante la Revolución Mexicana, nos inclina a que el nombre fue perpetuado en la memoria popular, justa a la hora de dispendiar honores.</p>



<p>Así pues, podemos considerar a los tres parapetos como la evidencia arqueológica de ese hecho digno de conferirle el topónimo a varios puntos. Es posible, incluso, que el casquillo de máuser recuperado durante la exploración arqueológica proviniera de aquella carabina que “El Gacho” arrebató a un zapatista. Aunque, dado que se encontró en la parte interior del parapeto y que éste haya estado defendiendo la loma de los que venían de Escuinapa, debió ser disparado por algún integrante de la tropa zapatista sobre “El Gacho” y sus hijos, pero como ya vimos, éstos salieron ilesos del ataque. De cualquier modo, todo esto, haya sido como haya sido, véase como se vea, gacho no es.</p>



<p>Para leer más:</p>



<p>Jorge Iván Hernández Ruiz &nbsp;2003 “Vueltas y Revueltas. Un episodio de la Revolución en Escuinapa”, en Escuinapa I, Encuentros con la Historia 18, Culiacán: Editorial Presagio, pp. 65-70.</p>



<p>Luis Alfonso Grave Tirado y Jorge Iván Hernández, 2022. «Evidencias arqueológicas de un episodio de la Revolución en Escuinapa, Sinaloa», en <em>Antilha. Revista Latinoamericana de Historia, Arte y Literatura</em> 32, pp. 9-25. Disponible en <a href="https://www.academia.edu/86195149/ANTILHA_N_32">https://www.academia.edu/86195149/ANTILHA_N_32</a></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p>Notas relacionadas;</p>



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<p><a href="https://sonplayas.com/pesca/la-pesca-en-el-sur-de-sinaloa-una-historia-de-larga-duracion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La pesca en el sur de Sinaloa, una historia de larga duración</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/ceramica-prehispanica-de-sinaloa-calidad-superior/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cerámica prehispánica de Sinaloa, calidad superior</a></p>
<p>La entrada <a href="https://sonplayas.com/opinion/un-episodio-de-la-revolucion-mexicana-en-escuinapa-historia-y-arqueologia/">Un episodio de la Revolución Mexicana en Escuinapa: historia y arqueología.</a> se publicó primero en <a href="https://sonplayas.com">Son Playas</a>.</p>
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		<title>Adela Breton, precursora de la exploración arqueológica en el occidente de México</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/adela-breton-precursora-de-la-exploracion-arqueologica-en-el-occidente-de-mexico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Mar 2023 06:08:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
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		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
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<p>Cuando hablamos de exploración de territorios y costumbres nuevas [nuevas para quienes las exploran, por supuesto, para quienes viven ahí y las practican son lo cotidiano. El “Nuevo Mundo” era nuevo para los europeos, no para los indígenas americanos, pero la etiqueta todavía permanece]. En fin, decía, cuando hablamos de exploración, pensamos de inmediato en hombres: Colón, El Capitán Cook, Livingstone, Scott y Admudsen son algunos de los que prontamente se recuerdan.</p>



<p>Mucho menos famosas son sus contrapartes femeninas; pero muchas mujeres, sobre todo a partir del siglo XIX, exploraron países “extraños”, muchas veces solo acompañadas por un guía local y dejaron constancia por escrito de la flora, la fauna, los vestigios arqueológicos y sobre todo las costumbres de grupos completamente ajenas a su sociedad, así que para ellas sí eran nuevas. Entre las exploradoras más destacadas podemos mencionar a las británicas Fanny Parks, quien viajó a través de la India en la segunda mitad del siglo XIX y Gertrude Bell, “la reina del desierto”, quien recorrió Irak y Siria a inicios del siglo XX, cuando esos territorios eran todavía parte del imperio otomano [hay una película basada en su vida: <em>La reina del desierto</em>, dirigida por Werner Herzog y protagonizada por Nicole Kidman, aunque la verdad es que pasó con más pena que gloria].</p>



<p>En México, la exploración arqueológica y antropológica por parte de viajeros extranjeros inició incluso antes de su independencia, baste mencionar al italiano [bueno Lombardo, en ese entonces Italia no existía como país] Lorenzo Boturini en el siglo XVIII y al prusiano Alexander von Humbold a inicios del siglo XIX. Luego, ya consumada la independencia, a lo largo del siglo XIX y principios del XX, muchos otros se interesaron por los restos arqueológicos: John Lloyd Stephens y Frederick Cattherwood, Alfred Maudslay y Carl Nebel son algunos de los más conspicuos.</p>



<p>Entre las mujeres se ha destacado a la Marquesa Calderón de la Barca, quien viajó por buena parte de México y era una apasionada corresponsal, pues mientras viajaba escribió una gran cantidad de cartas en las que describe con minuciosidad las costumbres de pueblos y ciudades de los hacendados y los peones. Menos atención ha recibido la artista y exploradora británica Adela Breton, de quien el próximo 13 de junio se cumplen 100 años de su muerte.</p>



<p>La región del occidente de México; esto es el territorio que ahora ocupan los estados de Jalisco, Colima y Nayarit, al que muchas veces se le agrega Sinaloa, fue también objeto de exploraciones antropológicas y arqueológicas, particularmente durante el porfiriato [1876-1910]; de hecho, algunas de ellas fueron en parte patrocinadas o al menos alentadas por el propio Porfirio Díaz, como la de Carl Lumholtz, el explorador noruego, quien, entre 1890 y 1898, atravesó longitudinalmente la Sierra Madre Occidental desde la frontera con Estados Unidos, hasta la Meseta Tarasca, en el estado de Michoacán y de quien curiosamente el año pasado se conmemoró el centenario de su muerte. Otro fue el francés León Diguet que además de estudiar a los huicholes, en 1898 exploró la estructura circular de Los Toriles, el asentamiento principal del área de Ixtlán del Río, Nayarit.</p>



<p>Carl Lumhotz, también visitó el sitio arqueológico de Ixtlán del Río y en Chihuahua describió y fotografió con detalle varias casas en acantilado, mientras que en Michoacán exploró varias ruinas tarascas, entre ellas una yácata que ahora está bajo la lava del volcán Paricutín, a su paso por la cuenca lacustre de Magdalena, Jalisco, donde observó, y envío a Nueva York varias piezas de cerámica que habían sido extraídas de tumbas de tiro. no se percató de las monumentales ruinas circulares de los Guachimontones. Ese mérito le corresponde a Adela Breton.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="490" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-1.-Teuchitlan-1.jpg?resize=696%2C490&#038;ssl=1" alt="Arqueología" class="wp-image-13785" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-1.-Teuchitlan-1.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-1.-Teuchitlan-1.jpg?resize=696%2C490&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-1.-Teuchitlan-1.jpg?resize=596%2C420&amp;ssl=1 596w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-1.-Teuchitlan-1.jpg?resize=100%2C70&amp;ssl=1 100w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Croquis del sitio arqueológico de Teuchitlan, Jalisco. Dibujo de Andrea Breton. (Bristol Culture/Bristol Museums, Galleries &amp; Archives).</figcaption></figure>
</div>


<p>Adela Catherine Breton nació en Londres el 31 de diciembre de 1849 y aunque su especialidad eran las artes plásticas desde joven se interesó por el registro de antigüedades particularmente las romanas que pudo observar en las prolongadas temporadas que su familia pasaba en Bath y a sus viajes por Italia. En 1892 hizo su primera visita a México donde conoció a un arriero de Churumuco, Michoacán, llamado Pablo Solorio quien se convirtió en su guía durante los múltiples viajes que siguió realizando hasta 1910. Juntos recorrieron buena parte de lo que ahora se conoce como Mesoamérica.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="500" height="635" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-2.-A.-Breton-y-Pablo-Solorio.-1.jpg?resize=500%2C635&#038;ssl=1" alt="Arqueología" class="wp-image-13786" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-2.-A.-Breton-y-Pablo-Solorio.-1.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-2.-A.-Breton-y-Pablo-Solorio.-1.jpg?resize=331%2C420&amp;ssl=1 331w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /><figcaption>Adela Breton y Pablo Solorio. Bristol Culture/Bristol Museums, Galleries &amp; Archives.</figcaption></figure>
</div>


<p>Breton hizo más de 1500 dibujos y acuarelas de varias ruinas arqueológicas como Teotihuacan, Xochicalco, Monte Albán, Mitla, El Tajín, Acancéh y Cichén Itzá. Asimismo, realiza detalladas pinturas de muchas piezas arqueológicas, tanto vasijas como figurillas. De particular importancia son las copias y dibujos de las pinturas murales de Teopancaxco, en Teotihuacan y del Templo de los Jaguares en Chichén Itzá, los cuales le confirieron un gran reconocimiento académico en vida y todavía son usados por los especialistas para determinar el color original, pues ahora, luego de más de 100 años de su descubrimiento, algunos pigmentos desaparecieron.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="516" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-3.-El-Tajin-1.jpg?resize=696%2C516&#038;ssl=1" alt="Adela Breton" class="wp-image-13787" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-3.-El-Tajin-1.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-3.-El-Tajin-1.jpg?resize=485%2C360&amp;ssl=1 485w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-3.-El-Tajin-1.jpg?resize=696%2C516&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-3.-El-Tajin-1.jpg?resize=566%2C420&amp;ssl=1 566w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-3.-El-Tajin-1.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Pirámide de Los Nichos de El Tajín, Veracruz. Acuarela de A, Breton. Bristol Culture/Bristol Museums, Galleries &amp; Archives.</figcaption></figure>
</div>


<p>Menos conocida es su visita al área de la cuenca de Magdalena, Jalisco en 1895 donde realizó algunos croquis a escala de las principales estructuras del sitio arqueológico conocido como Guachimontones en las cercanías de Teuchitlán, así como algunos dibujos de las famosas figurillas de cerámica de la tradición tumbas de tiro. </p>



<p>Si bien estos trabajos los dio a conocer en dos pequeños artículos que publicó en 1903 y 1905, en uno de los cuales comenta: “Teuchitlán is a small town at the foot of a long spur of [Tequila] volcano&#8230; At Teuchitlán, obsidian rejects are thickly strewn over a great extent of ground. In addition to the obsidian, it has a most interesting ancient site on the summit of the hill, and the remarkable mounds and circles called Huaerchi Monton (sic) half way up.” [“Teuchitlán es un pequeño pueblo al pie del volcán de Tequila… En Teuchitán, hay una gran cantidad de fragmentos de obsidiana esparcidos por doquier. Asimismo, hay un interesante sitio antiguo en la cima de la colina y a mitad del camino están los notables montículos y círculos llamados Guachimontones”].</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="467" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-4.-Guachimontones-1.jpg?resize=696%2C467&#038;ssl=1" alt="Arqueología" class="wp-image-13788" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-4.-Guachimontones-1.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-4.-Guachimontones-1.jpg?resize=696%2C467&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2023/03/Adela-Breton-4.-Guachimontones-1.jpg?resize=626%2C420&amp;ssl=1 626w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Croquis de los Guachimontones. Dibujo de A. Breton, Bristol Archives. (Bristol Culture/Bristol Museums, Galleries &amp; Archives).</figcaption></figure>
</div>


<p>Adela Breton fue pues la primera en destacar la importancia de las fuentes de obsidiana en el establecimiento de estos asentamientos, o al menos la primera en notar que los yacimientos de obsidiana habían sido explotados en la época prehispánica. Esto tanto en la cuenca de Magdalena, Jalisco, como en los de Ucareo-Zinápecuaro, en Michoacán. Sin embargo, sus anotaciones pasaron prácticamente desapercibidas hasta los años 80 del siglo XX cuando fueron rescatados por el arqueólogo Phil Weigand.</p>



<p>Como dice Andrea Reed-Leal en un reciente artículo publicado en la revista Letras Libres: “Adela Breton fue una exploradora, intelectual y artista. Visitó México, Perú, Guatemala, Canadá y Estados Unidos –y muy posiblemente también Japón–. Viajaba sola en un mundo patriarcal en el que el espacio para las mujeres era sobre todo el doméstico y en el que eran excluidas de la producción intelectual. Breton vio en los viajes una manera de liberarse de estas limitaciones y encontró en ellos la posibilidad de estudiar, pintar y participar en las investigaciones arqueológicas de las culturas precolombinas que dominaban la academia angloparlante de finales del siglo XIX”</p>



<p>Justo es que a punto de cumplirse 100 años de su muerte le demos su lugar también entre los precursores de la arqueología del occidente de México.</p>



<p>Para leer más:</p>



<p>Andrea Reed-Leal, 2023 “Adela Breton dibuja a México” en Letras Libres 257, febrero 2023. Disponible en <a href="https://letraslibres.com/revista/adela-breton-dibuja-a-mexico/">https://letraslibres.com/revista/adela-breton-dibuja-a-mexico/</a> .</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p>Notas relacionadas:</p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/division-politico-territorial-del-sur-de-sinaloa-a-la-llegada-de-los-espanoles/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">División político-territorial del sur de Sinaloa a la llegada de los españoles.</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/el-juego-de-pelota-prehispanico-en-el-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El juego de pelota prehispánico en el sur de Sinaloa</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/el-arte-rupestre-del-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El arte rupestre del sur de Sinaloa</a></p>
<p>La entrada <a href="https://sonplayas.com/opinion/adela-breton-precursora-de-la-exploracion-arqueologica-en-el-occidente-de-mexico/">Adela Breton, precursora de la exploración arqueológica en el occidente de México</a> se publicó primero en <a href="https://sonplayas.com">Son Playas</a>.</p>
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		<title>Chametla prehispánica</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/chametla-prehispanica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Dec 2022 06:14:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Sur de Sinaloa]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La cuenca baja del río Baluarte fue una de las zonas más densamente pobladas durante la época prehispánica de todo el noroccidente de México. Chametla fungió como su capital política, económica y religiosa. La presencia de vestigios prehispánicos en Chametla es probablemente uno de los asuntos más conocidos respecto de la arqueología de Sinaloa, y [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://sonplayas.com/opinion/chametla-prehispanica/">Chametla prehispánica</a> se publicó primero en <a href="https://sonplayas.com">Son Playas</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h4 class="wp-block-heading"><strong>La cuenca baja del río Baluarte fue una de las zonas más densamente pobladas durante la época prehispánica de todo el noroccidente de México. Chametla fungió como su capital política, económica y religiosa.</strong></h4>



<p>La presencia de vestigios prehispánicos en Chametla es probablemente uno de los asuntos más conocidos respecto de la arqueología de Sinaloa, y no es para menos: es la zona del sur del estado con la mayor abundancia y complejidad, no únicamente de materiales sino también de restos arquitectónicos. Su relevancia se puso de manifiesto desde la primera investigación arqueológica formal en el estado de Sinaloa.</p>



<p>Carl Sauer y Donald Brand reportan a principios de 1930 que fue la zona baja del río Baluarte, específicamente entre Apoderado y Chametla, donde encontraron “los más impresionantes vestigios en la superficie” en todo el estado de Sinaloa.</p>



<p>En la última década se ha podido establecer con cierta precisión su tamaño y distribución, su profundidad temporal y el área de la cual funcionó como cabecera política. A pesar de que se ha reconocido arqueológicamente apenas la mitad de la cuenca baja, hemos registrado 108 sitios arqueológicos: 73 en su margen sur y 35 en su margen norte. La mayor parte de los cuales se ubican a una distancia de entre uno y dos kilómetros del río, justamente donde el suelo es rico en nutrientes.</p>



<p>Las poblaciones prehispánicas se encontraban tan cercanas entre sí –apenas separados entre 200 y 300 metros- que dan la apariencia de una sola comunidad con caseríos dispersos y entremezclados entre ellos los terrenos de cultivo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="549" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/1.-Mapa-con-la-ubicacion-de-los-sitios-arqueologicos..jpg?resize=696%2C549&#038;ssl=1" alt="Chametla" class="wp-image-13233" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/1.-Mapa-con-la-ubicacion-de-los-sitios-arqueologicos..jpg?w=757&amp;ssl=1 757w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/1.-Mapa-con-la-ubicacion-de-los-sitios-arqueologicos..jpg?resize=696%2C549&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/1.-Mapa-con-la-ubicacion-de-los-sitios-arqueologicos..jpg?resize=533%2C420&amp;ssl=1 533w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Mapa con la ubicación de los sitios arqueológicos.</figcaption></figure>



<p>Ahora bien, no todos los asentamientos estuvieron ocupados al mismo tiempo, y a la vez, hay notables diferencias entre las diversas comunidades arqueológicas. La mayoría abarcan menos de una hectárea y se caracterizan por apenas una “lomita”; esto es, una ligera elevación resultado de la acumulación de los desechos derivados de una ocupación relativamente prolongada; pero en algunos las evidencias en superficie son mucho más notables, pues en ellos se observan varios montículos como en La Loma del Guancho, El Bebelamo, La Loma de los Magueyes, Pozole, La Loma de las Pilas y Apoderado, en su margen sur.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717734986039.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Chametla prehispánica" class="wp-image-13234" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717734986039.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717734986039.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717734986039.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717734986039.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717734986039.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717734986039.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>El Bebelamo. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>En su margen norte destaca Coacoyolitos: se compone de cuatro conjuntos que abarcan más de 40 hectáreas (1 kilómetro de este a oeste por 400 metros de norte a sur). El Conjunto principal es una enorme plataforma de casi 400 metros de larga por 160 metros de ancha sobre la que se asientan tres montículos. Se trata, además, de uno de los sitios con la mayor cantidad y calidad de materiales arqueológicos, incluyendo metates, manos de metate, hachas, malacates, figurillas y puntas de proyectil, y también tiestos diagnósticos de las distintas etapas de ocupación reconocidas hasta ahora en el sur de Sinaloa, desde por lo menos el 250 d.C. y quizá hasta la llegada de los españoles.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717739570821.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Chametla" class="wp-image-13236" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717739570821.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717739570821.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717739570821.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717739570821.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717739570821.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717739570821.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Coacoyolitos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>No es, sin embargo, el asentamiento principal de la cuenca baja del río Baluarte. Éste se encuentra en la margen sur, entre las poblaciones de Apoderado y Chametla, y fue registrado precisamente con el nombre de esta última: Chametla. El sitio arqueológico de Chametla tiene una extensión de casi 100 hectáreas (1.5 kilómetros de este a oeste por unos 600 metros de norte a sur) y se compone de más de 50 montículos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="447" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177344574315.jpg?resize=696%2C447&#038;ssl=1" alt="Chametla" class="wp-image-13237" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177344574315.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177344574315.jpg?resize=696%2C447&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177344574315.jpg?resize=654%2C420&amp;ssl=1 654w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Croquis del sitio arqueológico de Chametla.</figcaption></figure>



<p>El grupo principal se encuentra a orillas de una laguna temporal y está conformado por los locus 17 (Loma de la Alberca), Locus 20 (Tierra del Padre), Locus 25 (El Tamarindo o Loma del Tecomate) y Locus 26 (La Loma del Panteón); el cual es un complejo ininterrumpido de extensas plataformas sobre las que se asientan al menos 22 estructuras arquitectónicas, destaca en primer lugar La Loma del Panteón, ya que se compone de una plataforma alargada de norte a sur de 150 metros de larga por casi 60 metros de ancha, en la que en su lado sur se asienta un montículo piramidal de 40 metros de lado en su planta y una altura superior a los 8 metros.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177342436113.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Chametla" class="wp-image-13238" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177342436113.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177342436113.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177342436113.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177342436113.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177342436113.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_167177342436113.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Loma del Panteón. Nótese que sobrepasa con facilidad la altura del camión. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Por su parte, Tierra del Padre es una enorme plataforma de casi 400 metros de largo por casi 150 de ancho y más de 4 metros de altura sobre la que se asientan cuatro montículos y una cancha de un juego de pelota. Al norte se ubica otra extensa plataforma, La Loma de la Alberca. Aunque es menos alargada (casi 300 metros), tiene casi la misma área, pues es más ancha (unos 200 metros), y los montículos sobre ella son más pequeños.</p>



<p>La zona noreste está compuesta de montículos bajos de unos 50 metros de diámetro, pero en su zona central se levanta otra estructura conocida como La Loma de Ramírez. Se trata de una loma natural que fue acondicionada mediante rellenos artificiales hasta conformar una enorme plataforma de casi 100 metros por lado, sobre la cual, hacia el noroeste se erige un montículo piramidal de casi 10 metros de altura.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="511" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717745064291.jpg?resize=696%2C511&#038;ssl=1" alt="Chametla, Rosario" class="wp-image-13240" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717745064291.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717745064291.jpg?resize=696%2C511&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717745064291.jpg?resize=572%2C420&amp;ssl=1 572w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717745064291.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Loma de Ramírez. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>La mayor parte de los edificios, tanto los ceremoniales como las unidades domésticas, se orientaron con base en dos de los cerros más destacados del paisaje. Hacia el norte se yergue la cima del cerro San Isidro y hacia el este, se erige la mole del cerro del Yauco, por donde se asoma el sol todas las mañanas.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="499" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735552715.jpg?resize=696%2C499&#038;ssl=1" alt="Chametla" class="wp-image-13241" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735552715.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735552715.jpg?resize=696%2C499&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735552715.jpg?resize=586%2C420&amp;ssl=1 586w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La salida del sol en el cerro del Yauco cerca del solsticio de verano. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Así, el estudio arqueológico de superficie de la cuenca baja del río Baluarte, aunque todavía no se ha completado, nos permite adelantar que fue habitado de forma permanente por más de 1500 años, desde por lo menos los inicios de nuestra era, hasta la llegada de los españoles a finales de 1530. Fue, sin duda, una de las zonas más densamente pobladas durante la época prehispánica de todo el noroccidente de México. La misma ubicación de los asentamientos, así como los materiales asociados, nos indican que no únicamente la agricultura fue la actividad económica importante, sino también, y en buena medida, la pesca y la recolección de moluscos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="281" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=696%2C281&#038;ssl=1" alt="Chametla, Rosario" class="wp-image-13242" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=1160%2C468&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=800%2C322&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=1536%2C619&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=2048%2C825&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=696%2C281&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=1068%2C430&amp;ssl=1 1068w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=1920%2C774&amp;ssl=1 1920w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?resize=1042%2C420&amp;ssl=1 1042w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717735724363.jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La desembocadura del río Baluarte y la zona de esteros. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>La presencia de estructuras arquitectónicas monumentales en algunos de los asentamientos nos señala que estos estaban por encima del resto, en términos de estratificación política, y, por ende, también los impulsores de su construcción: los sacerdotes-gobernantes. En este sentido, vale la pena remarcar que los principales edificios ceremoniales presentan un diseño arquitectónico similar; esto es, una plataforma alargada con un montículo en uno de sus extremos.</p>



<p>No sabemos todavía el significado específico de este patrón arquitectónico, pero, como hicimos notar, todos se construyeron tomando como referencia dos de los principales cerros de la zona: el cerro San Isidro al norte y el cerro del Yauco al oriente. Que nos baste ahora con destacar el significado de sus nombres. San Isidro es el patrón de los agricultores. Yauco es un término de origen náhuatl y se puede traducir como “el lugar del yauhtli”, o “el lugar de los que son de yauhtli”. “Los que son de yauhtli” era una de las fórmulas esotéricas con que se referían a los <em>tlaloque</em>, los dioses de la lluvia en el centro de México; es decir, el cerro del Yauco se puede considerar el lugar de donde surge la lluvia y, por tanto, los mantenimientos.</p>



<p>“Los hombres –dicen A. López Austin y L. López Luján, en su libro Monte Sagrado-Templo Mayor- se apropian ideológicamente del paisaje al reconocer el Monte entre las mayores prominencias circundantes. Lo hacen foco irradiador de la sacralidad que justifica y protege su asentamiento, el eje del entorno y, mucho más radicalmente, la fuente de su propia naturaleza como grupo humano”. No es de extrañar, pues, que el cerro del Yauco tenga todavía reminiscencias casi sagradas para quienes habitan en el sur de Sinaloa y en particular en la cuenca del río Baluarte.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="374" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717751256521.jpg?resize=696%2C374&#038;ssl=1" alt="Cerro del Yauco" class="wp-image-13243" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717751256521.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/12/Resizer_16717751256521.jpg?resize=696%2C374&amp;ssl=1 696w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>El cerro del Yauco en la bruma. Al pie la iglesia de Rosario. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Así, en la cuenca del río Baluarte se manifiesta una enorme complejidad social, política y religiosa a lo largo de más de 1500 años; durante el cual, por lo menos en los últimos 1000 años de la época prehispánica, Chametla fungió como su capital política, económica y religiosa.</p>



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<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/el-calon-y-otros-espacios-rituales-en-las-marismas-de-escuinapa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Calón y otros espacios rituales en las marismas de Escuinapa</a></p>
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		<title>¿Una deidad de la muerte en el Sinaloa prehispánico?</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/una-deidad-de-la-muerte-en-el-sinaloa-prehispanico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Nov 2022 04:23:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[Marismas]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio biocultural]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Las marismas del Sur de Sinaloa llegaron a ser consideradas por diferentes culturas como el lugar de los muertos, según explica el arqueólogo sinaloense Alfonso Grave en este texto. Las menciones acerca de la religión y en particular sobre los dioses en los documentos históricos de lo que ahora son el sur de Sinaloa y [&#8230;]</p>
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<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las marismas del Sur de Sinaloa llegaron a ser consideradas por diferentes culturas como el lugar de los muertos, según explica el arqueólogo sinaloense Alfonso Grave en este texto.</strong></h3>



<p>Las menciones acerca de la religión y en particular sobre los dioses en los documentos históricos de lo que ahora son el sur de Sinaloa y norte de Nayarit son escasas y por lo general bastante vagas. Una excepción es el informe de 1673 “acerca del estado de la sierra del Nayar y sobre culto idolátrico, gobierno y costumbres primitivas de los coras” del fraile franciscano Antonio Arias y Saavedra, donde están las más amplias referencias hacia la religión de los coras y en general de los grupos que habitaban en el norte de Nayarit y sur de Sinaloa. Arias y Saavedra fue administrador en el convento de Nuestra Señora de la Asunción de Acaponeta al menos entre 1656 y 1659 (Calvo 1990). Al igual que autores anteriores como Tello, señala que el dios principal de estas tierras era Piltzintli, por otro nombre Nayaryt y su santuario estaba en Tzacaymuta, en el interior de la sierra nayarita.</p>



<p>Pero Arias nos refiere el nombre de otras tres deidades: “a la una llaman Uxuu que quiere decir `mujer criatura´, a la otra llaman Narama que quiere decir `salitroso´, las cuales fingen en las aguas del mar hacia el poniente, a otra llaman Nycanori o Nenauxi…” (Arias 1990, 299).</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="518" height="700" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/1.-Estampa-de-Arias-y-Saavedra.-1536163956_721955_1536164319_album_normal-httpselpais.comelpais20180905album1536163956_721955.htmlfoto_gal_1.jpg?resize=518%2C700&#038;ssl=1" alt="Sinaloa" class="wp-image-12933" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/1.-Estampa-de-Arias-y-Saavedra.-1536163956_721955_1536164319_album_normal-httpselpais.comelpais20180905album1536163956_721955.htmlfoto_gal_1.jpg?w=518&amp;ssl=1 518w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/1.-Estampa-de-Arias-y-Saavedra.-1536163956_721955_1536164319_album_normal-httpselpais.comelpais20180905album1536163956_721955.htmlfoto_gal_1.jpg?resize=311%2C420&amp;ssl=1 311w" sizes="auto, (max-width: 518px) 100vw, 518px" /></figure>
</div>


<p>Nenauxi era el dios de las aves y los peces; Uxxu tenía el patrocinio de todas las semillas y frutos de verano y Narama era la deidad de la sal, el mezcal y el chile. Cada uno regía una de las estaciones a Narama le correspondía la parte más seca del año, entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano y su morada estaba en “un cerro que llaman ‘cabeza de caballo’ y por otro nombre Ychamet que quiere decir ‘la casa del Maguey y el Mezcal’” (Arias 1990, 300); si bien más adelante, señala que a este último también le llamaban “Ichamictla que quiere decir ‘casa del infierno’ y en su idioma natural Cauylan que entienden ‘fuego o purgatorio’” (Arias 1990, 303). Esto es, su casa era la tierra de los muertos; pero ¿no era el dios de la sal, el mezcal y el chile?</p>



<p>En un documento posterior la “Maravillosa reducción, y conquista de la provincia de San Joseph del Gran Nayar, nuevo Reino de Toledo”, que fue escrito por el padre José de Ortega en 1754; se cuenta lo acontecido a cierto individuo, quien en uno de sus viajes a la costa en busca de sal se encontró allí a su esposa entrando a Mucchita. Viendo su tristeza, los Señores de la Muerte le explicaron cómo podría rescatarla, pero le advirtieron que cualquier ruido fuerte podría volver a matarla, ya que el alma estaba todavía débil. Por la alegría de la resurrección montó una fiesta con sus parientes donde corrió el vino [de mezcal]. Ya ebrios rompieron en gritos provocando que su mujer muriera por segunda vez y regresara a Mucchita, esta vez para siempre (Ortega 1996, 23-24). De acuerdo con el propio Ortega: “A la región destinada a los que acaban con muerte natural llamavan <em>Mucchita</em>, que quiere decir <em>lugar de muertos</em>: que es lo mismo, que los Mexicanos nombravan <em>Mictlan</em> […]. Está Mucchita, como ellos se figuravan cerca del Real del Rosario en un cerro lleno de cuevas, rodeado todo de moradores respetables con cerquillo, que cuidan de aquellas almas, que de dia se dexan ver en figuras de moscas, buscando, que comer; y de noche, bailando en su propia figura” (Ortega 1996, 23). La relación con el mezcal, o al menos con la borrachera es pues evidente, y al estar en la costa, también con la sal.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="463" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/2.-El-Chamet.-Las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=696%2C463&#038;ssl=1" alt="Sinaloa" class="wp-image-12934" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/2.-El-Chamet.-Las-marismas-de-Escuinapa..jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/2.-El-Chamet.-Las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=696%2C463&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/2.-El-Chamet.-Las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=631%2C420&amp;ssl=1 631w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>El Chamet. Las marismas de Escuinapa. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>En la actualidad, para los grupos indígenas del Gran Nayar, además del lugar de donde proviene la sal y una zona de fertilidad desenfrenada, el mar y en particular la zona de marismas del sur de Sinaloa y norte de Nayarit es también el lugar de los muertos. Para los huicholes, por ejemplo, la marisma “es la parte del universo que conservó su aspecto original” (Neurath 2016: 49). Y es ahí: “…donde habitan los muertos o, al menos, una gran parte de ellos. Los mosquitos…, son las personas fallecidas. En especial se afirma que los muertos que viven en la costa del Pacífico son aquellos que cometieron muchas transgresiones sexuales durante su vida. La existencia de estos “pecadores” no necesariamente es triste, ya que pasan el tiempo bailando la danza circular mitote y emborrachándose” (Neurath 2016, 50). Así, para los huicholes el lugar de los muertos es también el del mezcal.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="669" height="687" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/3.-La-representacion-de-las-marismas-de-Escuinapa-por-un-artista-huichol..jpg?resize=669%2C687&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-12935" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/3.-La-representacion-de-las-marismas-de-Escuinapa-por-un-artista-huichol..jpg?w=669&amp;ssl=1 669w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/3.-La-representacion-de-las-marismas-de-Escuinapa-por-un-artista-huichol..jpg?resize=409%2C420&amp;ssl=1 409w" sizes="auto, (max-width: 669px) 100vw, 669px" /><figcaption>La representación de las marismas de Escuinapa por un artista huichol. Cuadro de estambre.</figcaption></figure>
</div>


<p>Para los coras actuales “el inframundo es de agua” (Guzmán 2002, 85) y se encuentra en la costa, donde se encuentra la morada de la diosa de la tierra y de la luna, por ello el poniente es “el lugar de la fertilidad […], la diosa tierra es la heredera de la diosa del inframundo […]. De hecho, el oeste es considerado como la puerta de entrada al inframundo.</p>



<p>Entre los tepehuanes del sur, por su parte, “Se tiene la creencia de que las personas tienen dos almas, una que está en el interior y otra en el exterior del cuerpo. Al morir, una de ellas va al poniente a un lugar llamado <em>Itchamet</em>” (Reyes 2006, 33). Itchamet, también llamado, Chamet, Chameck o Chameta (Reyes y Zavala 2019; Rangel 2008), se identifica con el oeste y en particular con el sur de Sinaloa. En la versión del mito la ruta de los muertos recopilado por Rangel (2008, 54) se dice: “De ahí [la cima conocida como “campanas de los muertos] se ve bien la “laguna” pues, el mar pues allá abajo. Entonces cuando uno se muere aquí, allá suena nomás allá llegando suena […]. Pos ya de ahí sonando y ya llega pronto, que ya llego a “Chameta”, es donde llegan los dijuntos, todos los que se van de aquí… Ahí está un cerro, en donde está la carretera de Mazatlán, […] un cerro que hay llega. Pero bueno, que será bueno, esa historia antes que iban de aquí a vender vino (mezcal) allá a esa Chameta… Dicen que antes de allí de Acaponeta en las noches se oía que había fiesta, baile, que borrachos se oía de ahí y toda la cosa, músicos se oía”. La relación entre el mundo de los muertos y el vino de maguey…</p>



<p>Para los mexicaneros, el lugar de los muertos, llamado Chámet, está también al oeste y es asimismo un lugar de borrachera y fiesta permanente: “Los mexicaneros dicen que los difuntos se van al mundo de los muertos, la chámet, y allí se encuentran bailando, tomando cerveza o mezcal, como en las fiestas…” (Alvarado 2017, 122).</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="466" height="700" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/4.-Vaso-de-Museo-Regional-de-Escuinapa..jpg?resize=466%2C700&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-12936" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/4.-Vaso-de-Museo-Regional-de-Escuinapa..jpg?w=466&amp;ssl=1 466w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/10/4.-Vaso-de-Museo-Regional-de-Escuinapa..jpg?resize=280%2C420&amp;ssl=1 280w" sizes="auto, (max-width: 466px) 100vw, 466px" /><figcaption>Vaso policromo con la representación de un personaje sosteniendo una vasija con pulque. Posible representación de Narama (Museo Regional de Escuinapa).</figcaption></figure>
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<p>Es evidente en la actualidad la importancia simbólica y ritual de la zona de marismas del sur de Sinaloa y su identificación no solo como el lugar de la sal, sino también de los muertos. Asimismo, dentro del universo mítico de los indígenas serranos, parece clara la relación del mundo de los muertos con el maguey como la fuente de la bebida “divina”.</p>



<p>La sal, el chile, el mezcal y los muertos estaban imbricados. La sal y el chile, además de dar sustento, permiten gozar de la comida; y el maguey es una de esas plantas que, a lo largo de la historia han dispensado algo más que alimento, y también algo más que goce, por lo que ha sido objeto especial de veneración, más anónima que la de los animales. Los tres se pueden considerar trasgresores; en especial las bebidas elaboradas con el maguey. La embriaguez y la trasgresión sexual pueden llegar a equipararse y ambas eran castigadas en la misma morada.</p>



<p>Ychamet no es el Mictlan, ni Narama es Mictlantecuhtli, pero mucho se le parecen.</p>



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<p><strong>Notas relacionadas: </strong></p>



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<p>La entrada <a href="https://sonplayas.com/opinion/una-deidad-de-la-muerte-en-el-sinaloa-prehispanico/">¿Una deidad de la muerte en el Sinaloa prehispánico?</a> se publicó primero en <a href="https://sonplayas.com">Son Playas</a>.</p>
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		<title>División político-territorial del sur de Sinaloa a la llegada de los españoles</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/division-politico-territorial-del-sur-de-sinaloa-a-la-llegada-de-los-espanoles/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2022 12:15:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sinaloa]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En este texto, el autor explica por qué la organización político-territorial de Sinaloa fue más compleja de lo que se dice en los libros de historia oficial. La historia oficial sinaloense –la que nos enseñan en la escuela, pues- sostiene que, a la llegada de los españoles al norte del río Mocorito se encontraban grupos [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading"><strong><em>En este texto, el autor explica por qué la organización político-territorial de Sinaloa fue más compleja de lo que se dice en los libros de historia oficial.</em></strong></h3>



<p>La historia oficial sinaloense –la que nos enseñan en la escuela, pues- sostiene que, a la llegada de los españoles al norte del río Mocorito se encontraban grupos seminómadas con apenas organización política; mientras que al sur de éste había solo dos señoríos que se extendían por enormes territorios controlados desde sendas capitales: Culiacán y Chametla. De acuerdo con, entre otros, A. Nakayama –único historiador [creo] que tiene su nombre inscrito en letras de oro en el Congreso Legislativo del Estado de Sinaloa- Chametla abarcaba desde el río Piaxtla al río de Las Cañas y era “un señorío independiente, hereditario, cuya cabecera se encontraba en el pueblo de Chametla, que tal era también el nombre del propio señorío”.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="667" height="800" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/1.-Las-provincias-del-siglo-XVI-segun-Aristeo-Zavala.jpg?resize=667%2C800&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-12632" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/1.-Las-provincias-del-siglo-XVI-segun-Aristeo-Zavala.jpg?w=667&amp;ssl=1 667w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/1.-Las-provincias-del-siglo-XVI-segun-Aristeo-Zavala.jpg?resize=350%2C420&amp;ssl=1 350w" sizes="auto, (max-width: 667px) 100vw, 667px" /><figcaption>Las provincias de Sinaloa en el siglo XVI según la historia oficial.</figcaption></figure>
</div>


<p>Sin embargo, esa es la realidad de la etapa virreinal, no de la época prehispánica; ya que la mayor parte de los historiadores se han apoyado en los documentos de los siglos XVII y XVIII, en particular la obra de fray Antonio Tello, por lo que tiene la autoridad de “lo antiguo”; sin embargo, la crónica de Tello es una fuente secundaria y a pesar de que las hay, y en profusión, han dejado de lado las fuentes primarias: las relaciones de la conquista capitaneada por Nuño de Guzmán, porque, según J. Carpenter: “lo escueto” de éstas imposibilita: “reconstruir la geografía [política] de la región al momento del contacto con ningún grado de veracidad”.</p>



<p>En realidad, en las 11 relaciones –y en las múltiples cartas que el propio Nuño de Guzmán escribió- hay una gran cantidad de datos que nos permiten establecer con un alto grado de corroboración, la geografía política de la llanura costera del noroccidente de México a la llegada de los españoles; lo cual concuerda en buena medida con los resultados de las investigaciones arqueológicas.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="611" height="800" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/2.-Las-provincias-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles..jpg?resize=611%2C800&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-12633" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/2.-Las-provincias-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles..jpg?w=611&amp;ssl=1 611w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/2.-Las-provincias-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles..jpg?resize=321%2C420&amp;ssl=1 321w" sizes="auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px" /><figcaption>Las distintas unidades político-territoriales de Sinaloa a la llegada de los españoles. Dibujo de Fernando Moreno.</figcaption></figure>
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<p>Como ya vimos en una colaboración anterior («<a href="https://sonplayas.com/opinion/a-490-anos-de-la-conquista-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">A 490 años de la conquista de Sinaloa</a>”), la provincia de Chametla se limitaba a la cuenca baja del río Baluarte. Estando aposentado Nuño de Guzmán en las afueras de la cabecera, ubicada en la margen sur del río, entre las actuales poblaciones de Chametla y Apoderado, &nbsp;tuvo noticia de la existencia de varias provincias entre Chametla y Culiacán, por lo que partió en su busca: “…mediado Enero del año de quinientos y treinta y uno por un camino muy ancho que los naturales estando de paz y sabiendo que íbamos adelante habían abierto, el cual iba por los lados de las poblaciones, arrimado a la sierra”, según se cuenta en la Segunda Relación Anónima.</p>



<p>También lee: <a href="https://sonplayas.com/opinion/vestigios-arqueologicos-de-las-marismas-del-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vestigios arqueológicos de las marismas del sur de Sinaloa</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="567" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/3.-La-Batalla-de-Chiametlan-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav067-web.jpg?resize=696%2C567&#038;ssl=1" alt="Chametla" class="wp-image-12634" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/3.-La-Batalla-de-Chiametlan-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav067-web.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/3.-La-Batalla-de-Chiametlan-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav067-web.jpg?resize=696%2C567&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/3.-La-Batalla-de-Chiametlan-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav067-web.jpg?resize=515%2C420&amp;ssl=1 515w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La Batalla de Chametla en el Lienzo de Tlaxcala (Tomado de Reconstrucción histórica digital del Lienzo de Tlaxcala. UNAM. <a href="https://lienzodetlaxcala.unam.mx/el-proyecto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://lienzodetlaxcala.unam.mx/el-proyecto/</a>).</figcaption></figure>



<p>Estas provincias o entidades político-territoriales, aunque en ocasiones entraban en conflictos, también tenían estrechas relaciones, como lo confirma la mención del camino, lo que se refrenda en la Relación de Gonzalo López: “… estando antes désto, de paz, este pueblo, les mandaron el alcalde é Verdugo á los señores dél, hiciesen limpiar los caminos, para delante hasta Culnacan; porque ellos daban noticia de todo hasta allí, qués mucha tierra, los cuales lo hacían hasta tanto, que no sé por qué causas los indios se alzaron, y cesó el limpiar de los caminos, aunque había limpios, mucho parte déllo”.</p>



<p>La primera avanzada le correspondió a Juan de Sámano quien dice: “Desta provincia [de Chametla] me mandó á mí el capitán general que fuese á un pueblo que está siete leguas de aquí, que se llama Quezala, á ver si saldría de paz; é yo fui con cierta gente de caballo é peones, é no salieron de paz ni de guerra, mas que se absentaron y se escondieron… Este pueblo está muy bien poblado: va hasta la mar poblado: va un gran rio por medio de lo poblado hasta la mar: llámase este pueblo Quezala”.</p>



<p>Quezala se localizaba entonces a siete leguas de Chametla, esto es, entre 35 y 45 kilómetros; a orillas de un río y al parecer más o menos cercano a la costa. El siguiente río al norte del río Baluarte es el Presidio y se ubica a unos 40 kilómetros de distancia. Quezala se ubicaba entonces, al poniente de Villa Unión. Cristóbal Flores, por su parte, relata que el grueso del ejercito: “E caminando cuatro o cinco días llegamos a un pueblo pequeño subjeto a una cabecera que está hacia la mar, que se llama Quezala”. Así pues, Quezala era la cabecera de la provincia y se ubicaba cerca de la desembocadura del río, más o menos a la altura de los actuales pueblos de El Walamo y Barrón en la parte baja del río Presidio.</p>



<p>También lee: <a href="https://sonplayas.com/opinion/los-cerros-fueron-dioses-en-el-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los cerros fueron dioses en el sur de Sinaloa</a></p>


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<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="535" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/4.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav068-web-2.jpg?resize=696%2C535&#038;ssl=1" alt="Sinaloa" class="wp-image-12635" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/4.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav068-web-2.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/4.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav068-web-2.jpg?resize=696%2C535&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/4.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav068-web-2.jpg?resize=546%2C420&amp;ssl=1 546w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La Batalla de Quezala en el Lienzo de Tlaxcala (Tomado de Reconstrucción histórica digital del Lienzo de Tlaxcala. UNAM. <a href="https://lienzodetlaxcala.unam.mx/el-proyecto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://lienzodetlaxcala.unam.mx/el-proyecto/</a>).</figcaption></figure>
</div>


<p>Se trataba, entonces, de una provincia costera distinta de Chametla. Pero no era la única. En la Segunda Relación Anónima se menciona: “Está cinco leguas de Chametla una provincia que se llama Cazala, harto buena, pero no esperó de paz ni de guerra, mas antes tenían todo lo que tenían alzado por los montes: hallóse comida de maíz y de gallinas. Hay a la una parte y a la otra dél muchos pueblos y estancias: cuatro leguas mas adelante hay otra provincia que se dice Culipara, que estaba de la manera de Quezala: hay en ella abundancia de comida”.</p>



<p>De resaltar el que se refiera tanto a Cazala como Culipara como “provincias”. Así, cuatro leguas adelante de Quezala, se localizaba la provincia de Culipara, también a orillas del mismo río Presidio, pero noreste, donde este comienza a dejar el llano y a entrar en la sierra a la altura de los actuales pueblos El Bajío, Siqueros y El Recodo. De hecho, Culipara o Colipa es un vocablo de origen náhuatl que se puede traducir como cosa torcida, ya sea un camino o un río. El Recodo, sería pues una reminiscencia del nombre antiguo. Por lo demás, Culipara se describe muy similar a Quezala, por lo que quizá se diferenciarían sólo políticamente.</p>



<p>También lee: <a href="https://sonplayas.com/opinion/el-calon-y-otros-espacios-rituales-en-las-marismas-de-escuinapa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Calón y otros espacios rituales en las marismas de Escuinapa</a></p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="520" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/5.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav069-web.jpg?resize=696%2C520&#038;ssl=1" alt="Sinaloa" class="wp-image-12636" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/5.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav069-web.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/5.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav069-web.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/5.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav069-web.jpg?resize=696%2C520&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/5.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav069-web.jpg?resize=562%2C420&amp;ssl=1 562w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/5.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav069-web.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/5.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.-chav069-web.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La Batalla de Colipa en el Lienzo de Tlaxcala (Tomado de Reconstrucción histórica digital del Lienzo de Tlaxcala. UNAM. <a href="https://lienzodetlaxcala.unam.mx/el-proyecto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://lienzodetlaxcala.unam.mx/el-proyecto/</a>).</figcaption></figure>
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<p>Por su parte, Juan de Sámano refiere que el contingente retoma su avance hacia el norte desde una población sujeta a Quezala, ubicada al sur del río Presidio, entre Aguacaliente de Gárate y El Aguaje de Costilla. Dice Sámano: “De aquí caminó el campo otros tres días, y era todo el camino poblado; decían que esta poblazon se llamaba Colipa. <em>Al cabo de ella</em>, en una estancia que nosotros le posimos el pueblo de Frijolar, estuvo el campo siete días, porque el camino abierto que llevábamos iba á dar en unos muy grandes montes y secadales, y convino andar á buscar camino para seguir nuestro viaje”.</p>



<p>Sámano deja en claro que El Frijolar estaba “al cabo de Colipa”, esto es, o en los límites o fuera de ella, y de acuerdo con el itinerario del ejército, al norte del río Presidio. En efecto, Cristóbal Flores menciona: “Partidos de aquí [de Colipa], caminando llegamos a una estancia que se dice de los Frisoles, donde estuvimos quince días, que no se hallaba camino, porque hasta allí nos lo habían abierto los naturales de Chiametlan”. Lo que confirma que Los Frijoles se encontraba al norte del río Presidio y no estaba sujeto ni a Quezala ni a Colipa; y debió tratarse de una provincia grande y próspera. Dice Juan de Sámano: “Allí envió el capitán general por muchas partes á buscar camino, y en todas partes se hallaba poblado; y el maestre de campo é yo seguimos un rio arriba un camino, y andaríamos diez leguas por él, y dimos en unos valles poblados de muchas estancias, y hallóse un camino algo ancho”.</p>



<p>Así, de acuerdo con las relaciones de la conquista, queda claro que en lo que ahora es el sur de Sinaloa, además de Chametla, había al menos otras tres provincias o, si nos queremos ver más académicos, unidades político-territoriales: Quezala, Colipa y Los Frijoles. Las dos primeras, al igual que Chametla, merecieron una referencia en el Lienzo de Tlaxcala, donde se narra gráficamente la participación de los tlaxcaltecas en las campañas de conquista y en el que se resaltan los puntos de importancia política; lo cual nos da una idea de su relevancia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="538" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/6.-Las-provincias-del-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=696%2C538&#038;ssl=1" alt="Sinaloa" class="wp-image-12637" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/6.-Las-provincias-del-sur-de-Sinaloa..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/6.-Las-provincias-del-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=696%2C538&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/09/6.-Las-provincias-del-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=544%2C420&amp;ssl=1 544w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Las “provincias” del sur de Sinaloa a la llegada de los españoles. 
Dibujo de Cinthya I. Vidal Aldana.
</figcaption></figure>



<p>También se sugiere la existencia de una más: Xicara, situada al pie de la sierra, a orillas de lo que ahora es el río Pánuco, a la altura de Chele; sin embargo, las menciones son, aquí sí, muy escuetas, pues solo son dos y de oídas, pues ninguno la visitó. La una de Juan de Sámano: “Aquí fueron á entrar ciertos peones é amigos hácia la parte de la sierra de Xicara (?), que habían hallado muchos valles é arroyos poblados, de donde trujeron muchos bastimentos é gallinas é otras cosas”. Por su parte, Gonzalo López: “después de despedido Verdugo y otros que con él venían, partió de allí el campo y fué á dormir á una sabana, y otro dia á un arroyo pequeño, y otro dia á la halda de otro arroyo quéstaba cerca de unos pueblezuelos, de donde los amigos trajeron bastimentos”.</p>



<p>Como sea, es claro que la organización político-territorial de Sinaloa era mucho más compleja de lo que hasta ahora nos han hecho creer.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p>Para leer más:</p>



<p>Víctor Ortega León y Luis Alfonso Grave Tirado, 2019. <em>“Por tierras no sabidas y tan estrañas”. Geografía protohistórica de la costa noroccidental del Pacífico. La ruta de Nuño de Guzmán</em>. Chihuahua, México: Instituto Nacional de Antropología e Historia, Escuela de Antropología e Historia de Norte de México.</p>



<p>Luis Alfonso Grave Tirado y Víctor Ortega León, 2020. “Límites difusos, dinámicas intensas. Sinaloa a la llegada de los españoles”. <em>Anales de Antropología</em> 54 (2): 7-18. <a href="http://www.revistas.unam.mx/index.php/antropologia/article/view/72726" target="_blank" rel="noreferrer noopener">http://www.revistas.unam.mx/index.php/antropologia/article/view/72726</a></p>
<p>La entrada <a href="https://sonplayas.com/opinion/division-politico-territorial-del-sur-de-sinaloa-a-la-llegada-de-los-espanoles/">División político-territorial del sur de Sinaloa a la llegada de los españoles</a> se publicó primero en <a href="https://sonplayas.com">Son Playas</a>.</p>
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		<item>
		<title>Las Californias, una casa en acantilado en Sinaloa</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/las-californias-una-casa-en-acantilado-en-sinaloa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 Jul 2022 15:07:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[San Ignacio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cerca de la comunidad de Las Californias, en el municipio de San Ignacio, existen varias cuevas en los acantilados que ha formado a su paso el río Verde o Ajoya ¿Por qué habitar en zonas tan escabrosas, de difícil acceso y lejos del agua? El autor de este texto nos explica. Las casas en acantilado [&#8230;]</p>
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<h4 class="wp-block-heading"><strong>Cerca de la comunidad de Las Californias, en el municipio de San Ignacio, existen varias cuevas en los acantilados que ha formado a su paso el río Verde o Ajoya ¿Por qué habitar en zonas tan escabrosas, de difícil acceso y lejos del agua? El autor de este texto nos explica.</strong></h4>



<p>Las casas en acantilado o “Cliff dwellings”, son aquellas viviendas construidas al interior de cuevas situadas en altos acantilados de difícil acceso y aunque generalmente están sobre barrancas en que corren ríos o arroyos, por lo general están relativamente lejos del agua. En su mayor parte estas estructuras eran residenciales, pero algunas se usaban para almacenamiento e incluso para rituales.</p>



<p>Si bien se encuentran en varias partes del mundo como Turquía, La India y China; las más famosas, tanto por su número y espectacularidad son las del Suroeste de los Estados Unidos y el Noroeste de México. Estas se localizan en muchos de los numerosos acantilados de las Montañas Rocallosas y la Sierra Madre Occidental. En Estados Unidos se ubican en la zona conocida como las cuatro esquinas; es decir, donde confluyen los estados de Utah, Colorado, Nuevo México y Arizona; mientras que en México las más conocidas están en la esquina noroeste de Chihuahua y Sureste de Sonora donde se han encontrado más de 700 de estas estructuras todas construidas a partir del año 1000 d.C.</p>



<p>Sin embargo, en realidad estas se extienden a lo largo de la Sierra Madre Occidental hasta el sur de Durango y muchas de ellas en la zona limítrofe con el estado de Sinaloa. De hecho, la primera vez que se reportan este tipo de elementos en las cercanías de Sinaloa fue hace ya 130 años, cuando el explorador noruego Carl Lumholtz (de quien el pasado 5 de mayo se cumplieron los cien años de su muerte) pasó por el Suroeste de Chihuahua en su largo viaje de más de cinco años por la sierra desde Arizona hasta Michoacán y el cual reseña en su libro “El México desconocido”, una de las obras seminales de la antropología en México.</p>



<p>En octubre de 1892, siguiendo el curso del río Fuerte, Lumholtz se acercó a los límites entre Chihuahua y Sinaloa sorteando las numerosas barrancas y atravesando las gélidas aguas del río y sus numerosos afluentes. En una de estas barrancas dice Lumholtz: “Encontramos varias cuevas habitaciones antiguas, todas más bien pequeñas…. Una de ellas estaba situada como á 250 pies [más de 75 metros] arriba del fondo de la barranca. Ocupaba casi todo el ancho de la cueva una construcción de dos pisos irregularmente formada que no llegaba al techo. El piso de la casa tenía escasamente dos yardas de ancho [1.8 metros], pero la construcción se ampliaba mucho, siguiendo la forma de la cueva. Los materiales usados en la construcción eran piedras y lodo ó, más bien, asperón rojizo; y había pequeñas piedras colocadas con irregularidad entre las grandes. Las paredes eran solo de cinco o seis pulgadas de espesor (12.7 a 15.24 centímetros] y estaban cubiertas con lodo”.</p>



<p>En la misma barranca, no muy lejos de la primera, “y situada en parte muy escabrosa, había otra cueva que contenía diez habitaciones de un piso, del mismo material y construcción. Una puerta tenía pie y medio de ancha [menos de medio metro], y dos y medio de alta [0.76 metros]… en algunos cuartos advertí agujeros circulares abiertos en el suelo… Había también pequeñas aberturas cuadradas de seis pulgadas por lado en la pared delantera”. Por último, unas veinte millas al poniente, “había una tercera cueva que contenía trece casas en ruinas. Era también el mismo su material, pero las casas estaban construidas hasta el techo de la cueva y redondeadas de las esquinas. Se veían igualmente troneras redondas”.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/1-1-B.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Las Californias" class="wp-image-12233" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/1-1-B.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/1-1-B.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/1-1-B.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/1-1-B.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/1-1-B.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/1-1-B.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La sierra de Durango. Foto: cortesía.</figcaption></figure>
</div>


<p>Luego, en los años cuarenta del siglo pasado se reportaron en la cuenca del río El Mezquital-San Pedro, en el sur de Durango, por parte del arqueólogo mexicano Daniel Rubín de la Borbolla quien atendió la petición del entonces gobernador de Durango a que confirmara la existencia de las “casas de pigmeos” en la cueva La Joya, pues ahí se habían encontrado unos cuerpos de gente pequeña. Rubín de la Borbolla las identificó como momias de niños y a las viviendas como casas en acantilado e informó de otras dos en la ladera del Cerro Blanco, más otras dos en la Cueva del Pitahayo. Por su parte, Jesús Lazalde reportó dos en el propio Cerro Blanco y la ahora famosa Cueva del Maguey.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="525" height="700" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/2-1.jpg?resize=525%2C700&#038;ssl=1" alt="Las Californias" class="wp-image-12234" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/2-1.jpg?w=525&amp;ssl=1 525w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/2-1.jpg?resize=315%2C420&amp;ssl=1 315w" sizes="auto, (max-width: 525px) 100vw, 525px" /><figcaption>Investigando en la Cueva del Maguey. Foto: Cinthya Vidal.</figcaption></figure>
</div>


<p>En los últimos veinticinco años se han localizado en las barrancas de varios de los ríos que bajan hacia la llanura sinaloense como el Humaya, el San Lorenzo, el Piaxtla y el Baluarte, pero todas en Durango, aunque algunas de ellas casi en los límites con Sinaloa. Asimismo, un equipo dirigido por el arqueólogo José Luis Punzo investigó de forma sistemática la Cueva del Maguey; estableciendo su ocupación entre el 1000 y el 1350 d.C.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/3-1-B.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Cuevas en acantilados" class="wp-image-12235" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/3-1-B.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/3-1-B.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/3-1-B.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/3-1-B.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/3-1-B.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/3-1-B.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>El cauce del río Verde y los cantilados que lo bordean.</figcaption></figure>



<p>Hace apenas 10 años pudimos confirmar que hay también en la sierra sinaloense. Cerca de la comunidad de Las Californias, en el municipio de San Ignacio, varias cuevas se encuentran en los acantilados que ha formado a su paso el río Verde o Ajoya, uno de los afluentes del río Piaxtla, en una de las más inaccesibles, tanto por que el acantilado cae casi a pico y que está a una altura de más de 60 metros sobre el cauce del río. Aquí hay tres pequeñas casas en una cueva relativamente chica.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/4-B.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Las Californias" class="wp-image-12236" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/4-B.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/4-B.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/4-B.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/4-B.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/4-B.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/4-B.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La cueva donde se encuentran las casas en acantilado. San Ignacio, Sinaloa. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Las tres estructuras fueron construidas con argamasa; cuya técnica, de acuerdo con J.L. Punzo, consiste en la colocación de un cimiento de piedras paradas enterradas en el piso de la cueva; sobre el cual se fueron colocando varias hiladas de piedra, primero unas grandes y luego cada vez más pequeñas, las cuales se unen con tierra batida mezclada con pastos y otras materias orgánicas. Una vez construido el soporte se coloca una capa de enjarrado, el cual solo fue alisado con los dedos o con madera. Los marcos de puertas y ventanas, se elaboraron con troncos delgados de pinos. En el caso de la cueva de Las Californias el techo era el propio techo de la cueva.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/5-B.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Las californias" class="wp-image-12237" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/5-B.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/5-B.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/5-B.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/5-B.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/5-B.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/07/5-B.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Las tres casas de Las Californias. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Las casas en acantilado, al menos las de la sierra de Durango y Sinaloa solo podían alojar a una familia ¿Por qué habitar en zonas tan escabrosas, de difícil acceso y lejos del agua? Se ha pretendido que era por las continuas guerras que tenían entre sí los diferentes grupos serranos, en particular entre xiximes y acaxees, o incluso entre ellos. Al menos eso se desprende de los documentos de los misioneros jesuitas. Dice por ejemplo Hernando de Santarén en 1604: “no estaban muy juntos sino cada uno con sus hijos, nietos y parientes en unas rancherías fundadas en unos mogotes o picachos difíciles de subir a ellos. Y la causa era por las continuas guerras entre sí, aunque eran de una misma nación y lengua”.</p>



<p>Por su parte Andrés Perez de Ribas en su conocida obra <em>Historia de los Triunfos de nuestra Santa Fee entre gentes las más bárbaras y fieras del nuevo Orbe</em>, publicada en 1645, señala que los acaxees “tenían sus rancherías y pueblos pequeños a manera de aldeas no en lo más alto de los pinares por ser tierra fría, sino en puestos más bajos y abrigados de las laderas”.</p>



<p>Así pues, guerra o cuidarse del frío. En los últimos tiempos es el clima el factor que se ha considerado como el más importante; pues en realidad la guerra estaba sumamente ritualizada y los enfrentamientos eran pactados; una especie de guerras floridas donde lo que se buscaba eran prisioneros para ser inmolados en sacrificio y no se trataba de pillajes ni conquistas.</p>



<p>El propio Lumholtz ya lo había advertido entre los tarahumaras: “Lo más general entre los indios que viven cerca de alguna barranca, es hacer dos siembras de maíz; la una en la montaña, á principios de marzo, y otra en junio, cuando comienzan las aguas, en el fondo de la barranca; y una vez que han cosechado en ambos lugares se retiran a sus cuarteles de invierno. A menudo la cueva ocupada por una familia no está á más de media milla…”</p>



<p>De hecho, se han efectuado algunos experimentos donde se aprecia que la diferencia de temperatura dentro de las casas en acantilado respecto de las barrancas es de casi 10 grados. Eran pues las casas en acantilado sus residencias de invierno. El resto del año habitaban en las rancherías cerca de las tierras de cultivo.</p>



<p><strong>También lee: </strong></p>



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<p>La entrada <a href="https://sonplayas.com/opinion/las-californias-una-casa-en-acantilado-en-sinaloa/">Las Californias, una casa en acantilado en Sinaloa</a> se publicó primero en <a href="https://sonplayas.com">Son Playas</a>.</p>
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		<title>La Fiesta del Mar de las Cabras ¿Una tradición de origen prehispánico?</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/la-fiesta-del-mar-de-las-cabras-una-tradicion-de-origen-prehispanico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 May 2022 03:45:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
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		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este mes de mayo, luego de dos años que no pudo efectuarse, se reanuda la celebración en el municipio de Escuinapa, Sinaloa, de la Fiesta del Mar de las Cabras. Es este uno de los mecanismos más efectivos para reafirmar la cohesión y la identidad común de los escuinapenses, quienes año tras año, durante cinco [&#8230;]</p>
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<p>Este mes de mayo, luego de dos años que no pudo efectuarse, se reanuda la celebración en el municipio de Escuinapa, Sinaloa, de la Fiesta del Mar de las Cabras. Es este uno de los mecanismos más efectivos para reafirmar la cohesión y la identidad común de los escuinapenses, quienes año tras año, durante cinco días, se reúnen en masa en el mismo lugar para hacer siempre lo mismo, como si se tratara de un ritual colectivo; pues, aunque a nadie se le ocurre que se trata de una fiesta religiosa, tiene características que apuntan hacia un origen como tal.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="600" height="400" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/1.-Preparados-para-la-fiesta.-1.jpg?resize=600%2C400&#038;ssl=1" alt="Las Cabras" class="wp-image-11685"/><figcaption>Preparados para la fiesta. Foto: cortesía.</figcaption></figure></div>



<p>La fiesta se celebra a finales de mayo, cuando el calor comienza a apretar y la sequía alcanza su punto álgido, lo que da la sensación de que el tiempo pasa más lentamente. “Más largo que el mes de mayo” es un dicho muy socorrido para señalar algo que se vuelve intolerable. Este mes está marcado sobre todo por la ausencia de lluvias y la escasez de trabajo: las ciruelas no terminan de madurar; no hay todavía camarón; los pescados y las jaibas son cada vez más escasos; están terminando las temporadas de recolección de moluscos de concha y de la extracción de sal; y aún no se comienza a arar la tierra. Incluso en los últimos tiempos, desde la introducción del riego a finales de la década de los 60 del siglo pasado y la implementación del mango como cultivo dominante, la fruta aún está verde en los árboles y no se tiene la certeza de si va a haber una buena cosecha, si va a “tener precio” o los estadounidenses no van a poner trabas para su exportación. Es, sin duda, la época de mayor ansiedad entre los habitantes del municipio de Escuinapa por el futuro. “… la ejecución del ritual, dice el historiador de las religiones Walter Burkert, surge de la ansiedad y está diseñada para controlarla”.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="600" height="400" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/2.-Rumbo-a-Las-Cabras.-1.jpg?resize=600%2C400&#038;ssl=1" alt="Las Cabras" class="wp-image-11686"/><figcaption>Rumbo a Las Cabras. Foto: cortesía.</figcaption></figure></div>



<p>Se podría considerar la posibilidad de que la fiesta celebrada en Escuinapa tenga un origen europeo; ya que tiene importantes similitudes con las otrora famosas fiestas de mayo. Dice por ejemplo E. Muir en su texto <em>Fiesta y rito en la Europa moderna</em>, que en éstas: “La gente del pueblo se divertía plantando los mayos, encendiendo hogueras, jugando al balompié, disputando carreras, bailando y flirteando. Los aldeanos acudían al bosque donde cortaban un árbol de mayo (el símbolo más obvio del falo) que erigían frente a la iglesia parroquial y, al parecer, muchas parejas jóvenes “se perdían” por la noche en los bosques para practicar un amor semiclandestino. Las estadísticas demográficas históricas de Inglaterra pueden demostrar que en los meses de mayo y junio se producían más concepciones que en cualquier otra época del año” (Muir, 2002: 111-112). Cualquier escuinapense notará que en especial los dos últimos puntos se aplican también a la fiesta de la Cabras.</p>



<p>Sin embargo, la fiesta parece parte integral de la tradición indígena regional, por lo que no resultó sorprendente el hallazgo de vestigios que nos muestran que sus inicios se remontan a la época prehispánica.</p>



<p>No obstante, de acuerdo con la historia oficial del Ayuntamiento de Escuinapa, la primera vez que esta fiesta se llevó a cabo fue en 1904. Sin embargo, en un artículo (de autor anónimo) de 1870 titulado simplemente Chiametla se lee: “En los primeros días de mayo cuando el sol arroja sus rayos perpendiculares y toda la naturaleza parece envuelta en una atmósfera de fuego, la playa de Chiametla se engalana y toma una animación poco común. Casi todos los habitantes del distrito de El Rosario concurren a los paseos del mar, a la barra de Chiametla y de improviso, en la desierta playa, parece que brota como por encanto una población, cubriéndose sus arenas de multitud de enramadas para alojar a los paseantes, otras se convierten en salones de baile, partidas de juegos y puestos de frutas”. En 1870 Escuinapa pertenecía al distrito de El Rosario.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="402" height="600" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Con-vista-al-mar.jpg?resize=402%2C600&#038;ssl=1" alt="Las Cabras, Escuinapa" class="wp-image-11687" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Con-vista-al-mar.jpg?w=402&amp;ssl=1 402w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Con-vista-al-mar.jpg?resize=281%2C420&amp;ssl=1 281w" sizes="auto, (max-width: 402px) 100vw, 402px" /><figcaption>Vista al mar desde una cañana de palma en Las Cabras, Escuinapa. Foto: Lizbeth Acosta Briseño.</figcaption></figure></div>



<p>Pero incluso antes ya se celebraban rituales a orillas del mar: El fraile franciscano Antonio Arias y Saavedra, quien vivió en la región entre 1656 y 1673, describe: “Es costumbre en el pueblo de Olyta [situado en la Boca de Teacapán] en el <em>principio de las aguas</em>, juntarse todos los naturales y ancianos del y elegir por capitán o atzaquani (para que cierre las aguas de la pesquería del camarón) al más digno… y cuando es tiempo el cual reconocer por la entrada del sol que es el Nycanori o en su idioma natural que es la totorame Yequi que interpretan en el idioma mexicano quihaihuini ques llovedor y creador de las aguas y los peces. Hace luego inmediatamente el capitán ayuno de cinco días en los cuales no come sal ni chile y guarda castidad todo el tiempo de la cosecha, teniendo por cierto que si la quebranta ha de morir, ofrece después del ayuno una bola de pepitas de algodón envuelta en pabilo y pendientes de ella unas plumas de garza coloradas y al acostarse de parte de noche dice estas palabras: Neamoc, tamex yequi, que quieren decir: &#8216;Señor, hijo de dios llovedor y criador de las aves y peces, dános camarón&#8217;, repitiendo muchas veces estas palabras, con que dicen se le aparece en sueños y le responde: Amyn Moctanex Noxuu, que quiere decir: &#8216;Amigo te daré camarón, y este por la mañana avisa al pueblo dando razón de lo sucedido y tratan luego de su pesca ofreciendo en las aguas vino que llaman Alasán y otras cosas y el primero que entra a la pesca es el dicho Atzaquani el cual luego que saca el primer camarón le disponen un vaso, una bebida que ellos llaman Paxnal; el cual coge los camarones que caben en la mano y echa en el Paxnal y bebe…”.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/3.-La-puesta-del-sol-vista-desde-Juana-Gomez-1.jpg?resize=600%2C450&#038;ssl=1" alt="´Las cabras, Escuinapa, Sinaloa" class="wp-image-11688" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/3.-La-puesta-del-sol-vista-desde-Juana-Gomez-1.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/3.-La-puesta-del-sol-vista-desde-Juana-Gomez-1.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/3.-La-puesta-del-sol-vista-desde-Juana-Gomez-1.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/3.-La-puesta-del-sol-vista-desde-Juana-Gomez-1.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/3.-La-puesta-del-sol-vista-desde-Juana-Gomez-1.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption>La puesta del sol entre el cerro de Las Cabras y el de Chametla. Foto: cortesía.</figcaption></figure></div>



<p>Pero incluso antes se celebraban fiestas a orillas del mar: visto desde los sitios arqueológicos de El Calón y Juana Gómez, dos de los principales asentamientos prehispánicos del municipio de Escuinapa, en el solsticio de verano, el sol se pone entre los cerros de Chametla y de Las Cabras. Al pie del cerro de las Cabras, entre éste y el mar, hay una pequeña laguna de agua dulce, la cual permanece con agua todo el año, incluso en la temporada de secas.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="600" height="450" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/4.-El-espacio-entre-el-mar-y-el-cerro-de-las-Cabras-1.jpg?resize=600%2C450&#038;ssl=1" alt="Escuinapa" class="wp-image-11689" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/4.-El-espacio-entre-el-mar-y-el-cerro-de-las-Cabras-1.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/4.-El-espacio-entre-el-mar-y-el-cerro-de-las-Cabras-1.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/4.-El-espacio-entre-el-mar-y-el-cerro-de-las-Cabras-1.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/4.-El-espacio-entre-el-mar-y-el-cerro-de-las-Cabras-1.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/4.-El-espacio-entre-el-mar-y-el-cerro-de-las-Cabras-1.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption>La laguna entre el cerro y el mar. Foto: cortesía.</figcaption></figure></div>



<p>A la orilla de la laguna están los restos de una plaza de aproximadamente 25 metros por lado, limitada por plataformas bajas alargadas; ahí inicia una especie de calzada de más de 6 metros de ancho, limitada a ambos lados por muros de piedra de casi 1 metro de ancho. Se dirige primero en dirección norte en el espacio entre dos pequeños cerros y más o menos a la mitad entre ambos vira hacia el este e inicia su ascenso hacia la parte alta del cerro del lado este donde remata en una serie de plataformas escalonadas, hasta llegar a la cima donde hay un espacio plano, de unos 40 metros de diámetro, el cual, al parecer fue nivelado artificialmente. Al oriente, por donde sale el sol, hay un afloramiento rocoso.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="501" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/5.-MSS-117-El-Montijo.jpg?resize=696%2C501&#038;ssl=1" alt="Escuinapa, Sinaloa" class="wp-image-11690" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/5.-MSS-117-El-Montijo.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/5.-MSS-117-El-Montijo.jpg?resize=696%2C501&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/5.-MSS-117-El-Montijo.jpg?resize=583%2C420&amp;ssl=1 583w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Croquis de El Montijo.</figcaption></figure></div>



<p>Interpretamos este último espacio como un patio de mitote, es decir, un espacio ritual. En la actualidad, entre los grupos indígenas del Nayar tiene un lugar destacado el mitote de petición de lluvias, que se celebra precisamente a finales de mayo-principios de junio y es en éste, tanto entre coras y tepehuanos, cuando hombres y mujeres consumen bebidas de maguey preparadas en la misma comunidad. Dice Philip Coyle: “La embriaguez entre miembros masculinos y femeninos de la comunidad funciona como metáfora de la cópula cósmica entre el cielo y la tierra. Y con ello, simboliza la fertilidad…”. Entre los huicholes, por su parte, durante la fiesta de la siembra (<em>Namawita Neixa</em>), que se efectúa en el solsticio de verano: “Se trata de la única fiesta -dice Johannes Neurath- en la que el cantador mira hacia el poniente y en la que la salida del sol no tiene importancia, porque no se festeja el triunfo del sol sobre la oscuridad sino lo contrario: ‘se hace fiesta para el sol que se mete’. El astro diurno devorado por la oscuridad. En la danza, <em>Takutsi</em> [diosa de la vegetación y de la fertilidad] tiene un papel protagónico. La fiesta de la siembra es el momento de celebrar la sexualidad y todos los demás placeres reprimidos…”.</p>



<p>Así pues, reiteremos, aunque ningún escuinapense en su sano juicio consideraría a la Fiesta del Mar de las Cabras como una fiesta religiosa; la verdad es que, parafraseando a E. Jünger, es difícil distinguir en ella “entre mero esparcimiento social y algo diferente que sobreviene para profundizar y exaltar, [en fin] entre fiesta profana y ceremonia sagrada”. Ahí pasado y futuro se entrecruzan y se concentran en la prodigiosa tensión del instante festivo. La fiesta del Mar de las Cabras es “una traza del antiguo mundo, con su inquietante poder de contagio”, “…un eco, un reflejo de épocas remotas, cuando los dioses entraban en nuestra vida y se sentaban [a beber] a nuestra mesa”.</p>



<p>Pero, sea como sea, ¡Tú no te fijes! ¡Son playas!</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>GALERÍA</strong></h3>



<p>Fotos: Elizabeth Acosta Briseño</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="600" height="479" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Escuinapa-sinaloa.jpg?resize=600%2C479&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-11694" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Escuinapa-sinaloa.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Escuinapa-sinaloa.jpg?resize=526%2C420&amp;ssl=1 526w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption>Instalación de cabañas. </figcaption></figure></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="600" height="479" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Cabana-las-cabras.jpg?resize=600%2C479&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-11695" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Cabana-las-cabras.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Cabana-las-cabras.jpg?resize=526%2C420&amp;ssl=1 526w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure></div>



<figure class="wp-block-gallery columns-2 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"><ul class="blocks-gallery-grid"><li class="blocks-gallery-item"><figure><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="480" height="600" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/cabana.jpg?resize=480%2C600&#038;ssl=1" alt="" data-id="11691" class="wp-image-11691" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/cabana.jpg?w=480&amp;ssl=1 480w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/cabana.jpg?resize=336%2C420&amp;ssl=1 336w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure></li><li class="blocks-gallery-item"><figure><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="337" height="600" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Tradicion-en-Las-Cabras.jpg?resize=337%2C600&#038;ssl=1" alt="" data-id="11692" data-full-url="https://sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Tradicion-en-Las-Cabras.jpg" data-link="https://sonplayas.com/?attachment_id=11692" class="wp-image-11692" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Tradicion-en-Las-Cabras.jpg?w=337&amp;ssl=1 337w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Tradicion-en-Las-Cabras.jpg?resize=236%2C420&amp;ssl=1 236w" sizes="auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px" /></figure></li></ul><figcaption class="blocks-gallery-caption">Cabaña instalada en Las Cabras</figcaption></figure>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="480" height="600" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Cabana-en-Las-cabras-Escuinapa.jpg?resize=480%2C600&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-11693" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Cabana-en-Las-cabras-Escuinapa.jpg?w=480&amp;ssl=1 480w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/05/Cabana-en-Las-cabras-Escuinapa.jpg?resize=336%2C420&amp;ssl=1 336w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure></div>



<p>Notas relacionadas: </p>



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		<title>Los petrograbados del Tecomate. Si algo nace, no es Huitzilopochtli</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/los-petrograbados-del-tecomate-si-algo-nace-no-es-huitzilopochtli/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Feb 2022 17:02:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sinaloa]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En este texto, el autor argumenta el por qué los petrograbados del Tecomate, sitio ubicado entre Guamúchil y Culiacán, no deben considerarse como prueba del paso de los aztecas e incluso del nacimiento de Huitzilopochtli, el dios del sol y de la guerra. “Cuando no hay ciencia, la imaginación tiene menos esquinas que sortear y [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading"><em>En este texto, el autor argumenta el por qué los petrograbados del Tecomate, sitio ubicado entre Guamúchil y Culiacán, no deben considerarse como prueba del paso de los aztecas e incluso del nacimiento de Huitzilopochtli, el dios del sol y de la guerra.</em></h3>



<p>“Cuando no hay ciencia, la imaginación tiene menos esquinas que sortear y estira a placer sus piernas de ficción y fábula”, dice la filóloga española Lola Pons. Como señalamos en una colaboración anterior (<a href="https://sonplayas.com/opinion/sinaloa-y-la-peregrinacion-de-los-aztecas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sinaloa y la peregrinación azteca</a>), la gráfica rupestre y en particular el sitio de El Tecomate se ha tomado como prueba del paso de los aztecas e incluso del nacimiento ahí de Huitzilopochtli. Esta interpretación es obra principalmente de dos aficionados: Manuel Bonilla y Pablo Lizárraga. Baste una pequeña muestra. Dice el Ing. Manuel Bonilla:</p>



<p>“[Uno] es el muy conocido jeroglífico de Huitzilopochtli, colibrí siniestro, o en nuestro idioma vulgar, chuparrosa zurda; dios de la guerra, numen de los mexicanos; un rostro de perfil entre las mandíbulas del ave, mirando a la izquierda y coronado por un penacho de plumas, todo está bien patente […]. La figura 43, arriba de lo anterior, claramente denota el acto de dar a luz, y las curvas que cubren el tronco del cuerpo, signos de plumas o de culebras, nos darán el nombre de <em>chimalma</em> o más bien el de <em>Coatlicue</em>, los dos que se atribuyen a la madre de Huitzilopochtli. ¿Cabe dudar de que se representa aquí el nacimiento del dios conductor de los mexicanos?” (Bonilla, 2009, p. 57).</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="481" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-1..jpg?resize=696%2C481&#038;ssl=1" alt="Petrograbados" class="wp-image-11158" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-1..jpg?w=909&amp;ssl=1 909w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-1..jpg?resize=800%2C553&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-1..jpg?resize=218%2C150&amp;ssl=1 218w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-1..jpg?resize=696%2C481&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-1..jpg?resize=608%2C420&amp;ssl=1 608w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-1..jpg?resize=100%2C70&amp;ssl=1 100w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Dibujo de los petrograbados del Tecomate según M. Bonilla.</figcaption></figure></div>



<p>Por su parte, para P. Lizárraga todos los petrograbados y pinturas, no solo los del Tecomate: “Fueron hechos por los nahoas, un pueblo con cultura, no muy avanzada entonces pero sí muy superior a la de los naturales que encontraban en su camino” (Lizárraga, 1980, p. 16). Para entender esto solo hizo uso de su imaginación, pues, como el mismo dejó escrito en el epígrafe a su obra. “No necesité bibliografía, consultar archivos, bibliotecas ni documentos. La única fuente utilizada es la original, la que está escrita en las piedras (sic)”.</p>



<p>Una de las críticas que se nos hace la gente a los arqueólogos es que no somos atrevidos en nuestras interpretaciones y solo nos quedamos en los “quizás” y los “probablemente”; por lo que no me extraña que la “lectura” de Bonilla y Lizárraga ha tenido una aceptación prácticamente generalizada, a tal grado que cuentan con espaldarazo oficial, pues el primero fue reeditado en la Colección Rescate de la Facultad de Historia de la UAS y el segundo fue publicado por el Gobierno del Estado e incluso se refleja en los libros de texto de la educación básica; sin embargo, no hay nada que sustente tal ejercicio de imaginación.</p>



<p>También lee: <a href="https://sonplayas.com/opinion/sinaloa-y-la-peregrinacion-de-los-aztecas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sinaloa y la peregrinación de los aztecas</a></p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="747" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-2.-Ubicacion.-1.jpg?resize=696%2C747&#038;ssl=1" alt="Petrograbados" class="wp-image-11150" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-2.-Ubicacion.-1.jpg?w=891&amp;ssl=1 891w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-2.-Ubicacion.-1.jpg?resize=800%2C858&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-2.-Ubicacion.-1.jpg?resize=696%2C747&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-2.-Ubicacion.-1.jpg?resize=391%2C420&amp;ssl=1 391w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Ubicación de El Tecomate</figcaption></figure></div>



<p>En fin, en febrero de 2015 pudimos visitar los petrograbados de El Tecomate. El sitio se encuentra a medio camino entre Guamúchil y Culiacán, al oeste del cerro El Tecomate, el cual forma parte de un pequeño conjunto de elevaciones aisladas de la Sierra Madre, por lo que destaca en medio de la planicie costera.</p>



<p>El sitio se compone de dos piedras con grabados y dos elementos arquitectónicos de singular importancia. La mayor parte de las manifestaciones gráfico rupestres se localizan sobre una piedra de más de 20 metros de largo y casi 10 metros de ancho, que está justo en la confluencia de dos pequeños arroyos, lo que ha contribuido a su erosión; aunque han sido más afectados por factores antrópicos.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="370" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-3.-Piedra-1..jpg?resize=696%2C370&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-11152" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-3.-Piedra-1..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-3.-Piedra-1..jpg?resize=696%2C370&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-3.-Piedra-1..jpg?resize=791%2C420&amp;ssl=1 791w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La piedra principal de El Tecomate (imagen editada para resaltar las figuras).</figcaption></figure></div>



<p>Como sea, su ubicación está indicando la importancia del agua para quienes los hicieron. Lo cual se manifiesta de hecho en algunos de los diseños grabados; pero hay también algunas otras connotaciones importantes, tanto en los motivos en sí, como, sobre todo en el conjunto de ellos. Los grabados se distribuyen sobre un área de 9.80 metros de norte a sur por 3.20 metros de este a oeste. Todos los grabados están sobre la cara este de la piedra, la que da precisamente hacia los arroyos. En ella se encuentran poco más de 90 motivos.</p>



<p>Antes que la figura antropomorfa en posición aparente de parto, en realidad los petrograbados se distribuyen en relación a dos soles: uno en cada uno de los extremos este y oeste del panel. Al norte de la línea imaginaria que marcan los soles hay dos aspas o Cruces de san Andrés, dos figuras antropomorfas, una de las cuales está también en la posición de sapo, dos espirales dobles y un excéntrico. La parte sur es la más compleja del panel. Se compone por más de 20 diseños: Además de la figura antropomorfa que supuestamente está pariendo ya mencionada; hay 11 huellas de pies humanos, 8 conjuntos de pozuelos que quizá representen huellas de animal (al parecer cánidos o felinos), 3 espirales (dos en dextrógiro, una en levógiro) y una figura zoomorfa (un perico o guacamaya). La segunda piedra está sólo 30 metros al suroeste de la primera. Se encuentra a un lado de una poza del arroyo y sólo presenta tres grabados: dos espirales y un sol y una escalera formando un conjunto.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="612" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-4.-Piedra-2..jpg?resize=696%2C612&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-11153" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-4.-Piedra-2..jpg?w=850&amp;ssl=1 850w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-4.-Piedra-2..jpg?resize=800%2C703&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-4.-Piedra-2..jpg?resize=696%2C612&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-4.-Piedra-2..jpg?resize=478%2C420&amp;ssl=1 478w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La piedra.</figcaption></figure></div>



<p>Además, al noreste de la piedra principal, en el espacio entre los dos arroyos, hay un recinto de piedra de forma cuadrangular de aproximadamente 25 metros por lado. Los muros fueron formados por la piedra que se quitó para dejar el espacio libre de piedras. Los muros no están del todo claros, pues lo que importaba era el espacio resultante más que los límites del mismo. Presenta varios pozos de saqueo, los dos más grandes en la parte de afuera, cercanos al muro, uno en la esquina noreste, el otro en el extremo oeste.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="464" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-5.-Recinto-cuadrangular..jpg?resize=696%2C464&#038;ssl=1" alt="Petrograbados" class="wp-image-11154" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-5.-Recinto-cuadrangular..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-5.-Recinto-cuadrangular..jpg?resize=696%2C464&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-5.-Recinto-cuadrangular..jpg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Recinto cuadrangular.</figcaption></figure></div>



<p>Un espacio similar se encuentra hacia el suroeste. Primero lo confundimos como una especie de calzada para procesiones, ya que es de forma rectangular, sin embargo, pareciera también un espacio ceremonial, en este caso construido aprovechando como muro la ladera de una loma. Incluso fantaseé con la posibilidad de una cancha para el juego de pelota, pero, aunque no la he desechado del todo, no me parece del todo probable.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="464" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-6.-Recinto-rectangular..jpg?resize=696%2C464&#038;ssl=1" alt="Petrograbados" class="wp-image-11156" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-6.-Recinto-rectangular..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-6.-Recinto-rectangular..jpg?resize=696%2C464&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-6.-Recinto-rectangular..jpg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Recinto rectangular.</figcaption></figure></div>



<p>Así pues, además de los petrograbados, en el sitio de El Tecomate hay espacios para la celebración de ceremonias colectivas. ¿Cuál podría ser la intencionalidad de éstas? Para proponer una respuesta, tomaré como referencia los datos etnohistóricos y etnográficos de los grupos indígenas que habitaban y habitan el centro-norte de Sinaloa.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Referencias</h3>



<p>Ya desde la obra de Baltasar de Obregón <em>Historia de los descubrimientos antiguos y modernos de la Nueva España</em>, publicada en 1584, hay apuntes sobre la religión de los indígenas de la provincia de Cinaro o Cinaloa, donde se destaca el culto al sol. Dice Obregón: «…siempre habían tenido por su Dios al sol que les da luz”. Asimismo, al hablar de la provincia de Oera, al este del río Yaqui, menciona que: “Dijeron que los de su pueblo y los demás de trescientas leguas de aquellas provincias de diversas gentes, lenguajes y modos de vivir tenían, servían, respetaban, adoraban por su verdadero dios al sol a quien pedían que les socorriese con salud, vida y lo necesario para las cosas de esta vida”.</p>



<p>Por su parte el misionero jesuita Martín Pérez, en su <em>Relación de la Provincia de Nuestra Señora de Sinaloa</em>, de 1601, dejó escrito: “No tienen culto ni adoración, ídolos ni oraciones, ni vocablos para ellos; que no nos hace a ratos poca falta para las lenguas. Solamente nombran un <em>Hirisihua </em>a quien llaman &#8216;el creador y señor de todo&#8217;, y dicen que fue hijo de una virgen llamada <em>Huaqueruhi, </em>aunque no la hacen siempre virgen. Dicen que este <em>Hirisihua </em>está allá en la tierra adentro [esto es, en el Este]; sospéchase que deben de tener por allá algún templo y adoración, donde está golpe de gente, de donde han ido saliendo los de esta provincia…”.</p>



<p>Martín Pérez aporta también noticias acerca del destino de las almas de los muertos: “…tienen noticia de la inmortalidad del alma, aunque no se sabe que hay pena ni gloria; solamente dicen que van al lugar que llaman <em>Oyspan</em>, receptáculo de ánimas.”. Esto es confirmado en otro documento, la <em>Carta Annua</em> de 1592: «…pensaban que todos los muertos iban debajo de la tierra a una región de tinieblas cuyo príncipe llaman ellos <em>Hoysi</em>”.</p>



<p>Por su parte, fray Andrés Pérez de Ribas, en su <em>Historia de los Triunfos de nuestra Santa Fé</em>, publicada en 1645, habla de un personaje al que: “Honrábanle mucho, o temíanlo cuando se les aparecía; y por título de honra le llamaban Abuelo, sin hacer discursos si era creatura o creador, y aunque la figura de animal o serpiente, en que se les aparecía el demonio, la observaban y <em>pintaban a su modo, y</em> <em>tal vez levantaban alguna piedra, o palo a manera de Ídolo</em>;”. El título de “Abuelo” sugiere que podría tratarse de <em>Hirisihua</em>, el creador del mundo. Todavía entre los mayos yoreme uno de los personajes principales en las danzas de Semana Santa es llamado <em>Itom Atchay O’ola</em>, “Nuestro Padre Viejito”.</p>



<p>Llama la atención el que se le representara pictóricamente con formas de animales, aunque falta información acerca de los lugares en donde se realizaban esas pinturas. Pero cabe considerar la posibilidad de que la imaginería rupestre esté relacionada en parte con dicha práctica. Como sea, lo que sí queda claro es que en el centro-norte de Sinaloa, durante la época prehispánica, la religión era compleja. Por un lado, <em>Hirisihua</em>, hijo de <em>Huaqueruhi</em>, creador del mundo, habita en el oriente; por otro, <em>Hoysi</em> gobierna en <em>Oyspan</em>, “receptáculo de almas”, lugar ubicado debajo de la tierra. En la actualidad, entre yaquis y mayos, de acuerdo con J. L. Moctezuma: “el este es “de donde todo viene” […]. Y el oeste…, se asocia con la muerte. Por ello, entre el este y el oeste, entre la salida y la puesta del sol, tiene lugar la vida en los pueblos”.</p>



<p>Por otro lado, el principal espacio ceremonial mayo es el llamado ramadón o enramada. Son de forma cuadrangular y la techumbre está sostenida con horcones de álamo o cemento y mientras la enramada se localiza el este, la iglesia está al oeste, y entre ambos la cruz en medio de una enorme plaza, pues lo que se busca que en las fiestas se involucre toda la sociedad. Quien participa en los rituales celebrados en los ramadones es yoreme mayo.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="464" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-7.-Ramadon-de-Sibirijoa..jpg?resize=696%2C464&#038;ssl=1" alt="Tecomate" class="wp-image-11157" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-7.-Ramadon-de-Sibirijoa..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-7.-Ramadon-de-Sibirijoa..jpg?resize=696%2C464&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2022/02/El-Tecomate-7.-Ramadon-de-Sibirijoa..jpg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>El ramadón de Sibirijoa.</figcaption></figure></div>



<p>Aunque las fiestas principales se desarrollan con base en el calendario católico, no deja de llamar la atención que éstas coincidan o estén cercanas con los equinoccios y solsticios (Semana Santa, San Juan, San Miguel y Virgen de Guadalupe); pues, precisamente los ramadones se construyen tomando como referencia el oriente o el movimiento del sol. “Una enramada es básicamente un marcador solar”; nos señala Patricia Medina y los fenómenos más importantes para los mayos son los solsticios de verano e invierno.</p>



<p>Los rituales principales se desarrollan dentro del ramadón, pero a ella sólo pueden entrar algunos elegidos: las autoridades, los músicos y danzantes, pues adentro es un lugar “peligroso” y “el diablo” anda suelto y dedicado al juego y a las bromas de carácter sexual. No obstante, la fiesta se traslada después a la plaza frente al ramadón. Las danzas principales son, claro, la del pajcola y el venado. De acuerdo con Miguel Olmos y Pablo César Sánchez Pichardo, es probable que el origen de estas danzas se remonte a la época prehispánica, y para el primero “la danza del venado tiene como base fundamental el movimiento de la tierra con relación al sol”.</p>



<p>Los espacios rituales de El Tecomate ¿son una manifestación prehispánica del ramadón mayo? ¿Y los grabados en las piedras? La combinación de figuras humanas y de animal, tanto en figura completa como solo sus huellas entre los dos soles parecen representar el mundo entre la puesta y la salida del sol, o el mundo entre los solsticios y equinoccios. Así, en El Tecomate, si queremos hablar de una teogonía, sería quizá la del sol y su recorrido diario o estacional, o, si le queremos poner nombre, el de <em>Hirisihua</em>.</p>



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		<title>El juego de pelota prehispánico en el sur de Sinaloa</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/el-juego-de-pelota-prehispanico-en-el-sur-de-sinaloa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Dec 2021 18:11:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este juego es una tradición viva en las comunidades rurales del sur de Sinaloa, única región del país en que se ha practicado de forma ininterrumpida desde la época prehispánica hasta la actualidad. Se trata pues de una tradición de más de 1500 años. No sabemos con precisión la antigüedad de las distintas modalidades del [&#8230;]</p>
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<h3 class="wp-block-heading"><em>Este juego es una tradición viva en las comunidades rurales del sur de Sinaloa, única región del país en que se ha practicado de forma ininterrumpida desde la época prehispánica hasta la actualidad. Se trata pues de una tradición de más de 1500 años.</em></h3>



<p>No sabemos con precisión la antigüedad de las distintas modalidades del juego de pelota en el México prehispánico, pero ya se practicaba hace por lo menos 3 mil 500 años. Sí sabemos que, además de su carácter lúdico, tenía un importante papel en la mitología y la ritualidad y que formaba parte de los mecanismos del grupo en el poder de la mayor parte de las sociedades indígenas.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="483" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/2.-Xochicalco.jpg?resize=696%2C483&#038;ssl=1" alt="Juego de pelota" class="wp-image-10897" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/2.-Xochicalco.jpg?w=1069&amp;ssl=1 1069w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/2.-Xochicalco.jpg?resize=800%2C555&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/2.-Xochicalco.jpg?resize=218%2C150&amp;ssl=1 218w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/2.-Xochicalco.jpg?resize=696%2C483&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/2.-Xochicalco.jpg?resize=605%2C420&amp;ssl=1 605w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/2.-Xochicalco.jpg?resize=100%2C70&amp;ssl=1 100w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Centro ceremonial de Xochicalco. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>En efecto, desde hace por lo menos 2 mil 500 años, las canchas para el juego de pelota fueron parte integral, junto con los templos piramidales y los complejos palaciegos del centro religioso y político de la mayoría de las ciudades prehispánicas. Desde entonces, casi cada comunidad importante del México prehispánico tenía una o varias canchas para el juego de pelota. La excepción es Teotihuacan, aunque hay evidencias de su práctica ahí, como la representación de jugadores de pelota en la pintura mural y el reciente hallazgo de pelotas de hule en La Ciudadela. De hecho, se ha aventurado la hipótesis de que era precisamente en ese espacio donde estaba la cancha, o incluso que la Calle de los Muertos funcionó como un inmenso campo donde se practicaría la modalidad de “correr al palo”.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="464" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/3.-Teotihuacan.jpg?resize=696%2C464&#038;ssl=1" alt="Juego de pelota" class="wp-image-10898" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/3.-Teotihuacan.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/3.-Teotihuacan.jpg?resize=696%2C464&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/3.-Teotihuacan.jpg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Teotihuacan. Vista de la Calle de los Muertos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Evidencias del juego de pelota en el sur de Sinaloa prehispánico</strong></h3>



<p>La verdad es que son claras las evidencias de la práctica del juego de pelota en el sur de Sinaloa durante la época prehispánica. Las más tempranas son un par de figurillas recuperadas en las marismas de Escuinapa (ver portada), las cuales representan están equipados con la protección de cuero típica de los jugadores de pelota. Tienen una antigüedad de entre 1250 y 1500 años. Asimismo, se han identificado con seguridad siete canchas o tastes (del náhuatl <em>tlachtli</em>), más una posible.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="637" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/4.-Tastes-prehispanicos-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=696%2C637&#038;ssl=1" alt="Juego de pelota" class="wp-image-10899" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/4.-Tastes-prehispanicos-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/4.-Tastes-prehispanicos-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=800%2C732&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/4.-Tastes-prehispanicos-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=696%2C637&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/4.-Tastes-prehispanicos-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=459%2C420&amp;ssl=1 459w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Ubicación de los tastes prehispánicos en el sur de Sinaloa.</figcaption></figure>



<p>En las cercanías de El Walamo, en la margen sur del río Presidio, en 1930, Sauer y Brand visitaron el Rancho la Loma, cuyo nombre era derivado de “…una pirámide artificial de aproximadamente nueve metros de alto y con la punta aplanada&#8230; Un montículo más grande pero menos visible se encuentra a poca distancia hacia el sur”. Héctor Gálvez visitó el mismo lugar en 1966, al que describe como “un posible Centro Ceremonial… formado por varios montículos y quizá exista un juego de pelota”. Para finales del siglo pasado, todo vestigio de arquitectura ya había desaparecido y en el lugar se observa un enorme manchón de materiales arqueológicos. El juego de pelota se queda pues solo como posibilidad.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="442" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?resize=696%2C442&#038;ssl=1" alt="pelota" class="wp-image-10900" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?resize=1160%2C737&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?resize=800%2C508&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?resize=1536%2C975&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?resize=696%2C442&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?resize=1068%2C678&amp;ssl=1 1068w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?resize=662%2C420&amp;ssl=1 662w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?w=1575&amp;ssl=1 1575w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/5.-Croquis-de-Chametla..png?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Croquis de Chametla.</figcaption></figure>



<p>Donde no hay ninguna duda es en Chametla. Ahí entre los más de cincuenta montículos se encuentra el complejo conocido como Tierra del Padre. Se trata de una enorme plataforma de casi 400 metros de largo por casi 150 de ancho y más de 4 metros de altura sobre la que se asientan cuatro montículos y una cancha de un juego de pelota en su extremo norte. La cancha mide casi 20 metros de largo y tiene un ancho de poco más de 6 metros. Fue construida orientada hacia la cima del cerro San Isidro. Por los materiales asociados, es probable que su construcción se remonte, o hayan efectuado una ampliación importante, entre los años 750 y 900 d.C.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/6.-Juego-de-pelota-de-Chametla..jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="pelota" class="wp-image-10901" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/6.-Juego-de-pelota-de-Chametla..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/6.-Juego-de-pelota-de-Chametla..jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/6.-Juego-de-pelota-de-Chametla..jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/6.-Juego-de-pelota-de-Chametla..jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/6.-Juego-de-pelota-de-Chametla..jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/6.-Juego-de-pelota-de-Chametla..jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Juego de pelota de Chametla. Al fondo se observa el cerro San Isidro. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>En las marismas de Escuinapa, al poniente de la laguna Agua Grande, está la isla de El Macho. Ahí, lejos de los sitios habitacionales, entre otras estructuras arquitectónicas construidas con conchas de molusco hay una cancha para el juego de pelota.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="663" height="1000" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/7.-Isla-del-Macho.jpg?resize=663%2C1000&#038;ssl=1" alt="juego de pelota" class="wp-image-10902" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/7.-Isla-del-Macho.jpg?w=663&amp;ssl=1 663w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/7.-Isla-del-Macho.jpg?resize=278%2C420&amp;ssl=1 278w" sizes="auto, (max-width: 663px) 100vw, 663px" /><figcaption>Croquis de Isla del Macho.</figcaption></figure>



<p>Es en la serranía baja donde se han localizado la mayor cantidad de tastes o canchas para el juego de pelota. Estas son más sencillas, pero no hay duda de su función. En la ladera poniente del cerro del Muerto, en el sitio conocido como La Loma de los Indios, un asentamiento relativamente complejo, pues cuenta con los restos de varias casas, múltiples terrazas y al menos dos pequeños montículos de piedra, en la parte central, una zona nivelada artificialmente, hay una cancha para el juego de pelota de 26 metros de largo en dirección norte-sur por 12 metros de ancho.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/8.-Taste-de-Loma-de-los-Indios.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Juego de pelota" class="wp-image-10903" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/8.-Taste-de-Loma-de-los-Indios.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/8.-Taste-de-Loma-de-los-Indios.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/8.-Taste-de-Loma-de-los-Indios.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/8.-Taste-de-Loma-de-los-Indios.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/8.-Taste-de-Loma-de-los-Indios.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/8.-Taste-de-Loma-de-los-Indios.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Taste de Loma de los Indios. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Un poco más adentro de la sierra, casi en los límites entre Sinaloa y Nayarit, Stuart Scott, reportó en 1967, dos tastes. Uno está en la Ciénaga, el cual consiste en zona nivelada artificialmente y limitada por dos muros bajos de piedra con un largo de 21 metros por un ancho de 12 metros. El otro está en El Vigal, pero no lo describe.</p>



<p>Por su parte, en el cerro El Pirame, al noreste de Concordia, en 1930, a Carl Sauer y Donald Brand les mostraron uno más. Era, escribieron el par de investigadores estadounidenses: “un claro de forma rectangular de unos veinticinco por treinta metros, en los extremos norte y sur hay unas paredes de piedra parcialmente en ruinas, cuya altura, sin embargo, llega hasta el pecho de un hombre. El lugar es conocido localmente con el nombre de ‘la cancha de pelota de los antiguos’”.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="453" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/9.-Taste-de-El-Debonal.jpg?resize=696%2C453&#038;ssl=1" alt="juego" class="wp-image-10904" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/9.-Taste-de-El-Debonal.jpg?w=887&amp;ssl=1 887w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/9.-Taste-de-El-Debonal.jpg?resize=800%2C520&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/9.-Taste-de-El-Debonal.jpg?resize=696%2C453&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/9.-Taste-de-El-Debonal.jpg?resize=646%2C420&amp;ssl=1 646w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Taste de El Debonal. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Finalmente, en la cuenca media del río Presidio, dentro del paraje conocido como El Debonal hay otro taste arqueológico. Está conformado por un par de estructuras alargadas, perfectamente paralelas que miden 28 metros de largo por sólo tres metros de ancho y una altura de apenas un metro, las cuales están separadas entre sí por aproximadamente 20 metros. El espacio que queda entre ellas está completamente plano y limpio como si hubiera sido nivelado con intención.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El juego de pelota en Sinaloa según las fuentes históricas</strong></h3>



<p>Es en los documentos escritos por los misioneros jesuitas a lo largo del siglo XVII donde encontramos las menciones de la práctica del juego de pelota entre los indígenas sinaloenses. Dice Hernando de Santarén que era la cancha para el juego de pelota, uno de los elementos identificativos de los grupos serranos: “Lo primero que en sus poblaciones hacen es el <em>batéi</em>, que es una plazuela muy llana y con unas paredes a los lados, de una vara en alto, a modo de apoyo; el cual sirva para jugar a la pelota, al cual es de un hule como el ajonje de Castilla, que pesa dos o tres libras, porque es tan grande como la cabeza y hácese de la leche que destilan unos árboles. Esta se juega de cinco en cinco y más por banda, como se conciertan, y juéganla con tanta destreza que no la tocan con pie ni con mano ni parte alguna del cuerpo si no es con el hombro derecho y con el cuadril de los cojines naturales, para lo cual es menester muchas veces saltar muy alto, y otras arrojarse por el suelo dando grandísimas corridas…” (Hernando de Santarén, 1604; <em>apud</em> Punzo, 2013: 171).</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="612" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/10.-Jugador-de-pelota.jpg?resize=696%2C612&#038;ssl=1" alt="juego de pelota" class="wp-image-10905" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/10.-Jugador-de-pelota.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/10.-Jugador-de-pelota.jpg?resize=696%2C612&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/10.-Jugador-de-pelota.jpg?resize=478%2C420&amp;ssl=1 478w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Juego de pelota. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Por su parte, Andrés Pérez de Ribas, en su célebre <em>Historia de los Triunfos de nuestra santa fe entre gentes las más bárbaras y fieras del nuevo orbe</em>., escrita en 1645; señala que también los grupos del norte de Sinaloa lo practicaban y confirma que la pelota “…es amasada de una particular goma de árboles, que llaman Ule, por una parte muy sólida, y por otra muy ligera en saltar del suelo, que apenas para: jueganla en la plaza que tienen limpia, barrida, y llana, que llaman Batei. En él se confrontan dos cuadrillas de cuatro, seis, u ocho indios cada una”. Es de notar que la cancha no tenía estructuras que la limitaran, sino que se trataba de únicamente un espacio limpio, pero eso sí en el centro del pueblo; no obstante, sí había algunos elementos que las distinguían. Abunda el padre jesuita: “En otro pueblo, llegando a él el padre, hallo que estaban jugando el juego de la pelota… y en el batey, o placa del juego, estaba puesto a un lado un ídolo de figura de hombre, y al otro lado la raíz muy nombrada entre los indios de la Nueva España, que se llama peyote”.</p>



<p>Asimismo, reporta otra variante del juego “que llaman correr al palo, muy usado de todas estas Naciones; y que les sirve de ejercitarse para la guerra. A este se junta lo ordinario mucho número de indios, cual vez salen cientos, cual doscientos, y para el se desafían pueblos enteros…”.</p>



<p>La práctica de este juego y el desafío entre comunidades es una tradición viva todavía en el sur de Sinaloa. Es, de hecho, la única región del país en que se ha practicado de forma ininterrumpida desde la época prehispánica hasta la actualidad. Se trata pues de una tradición de más de 1500 años.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="406" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/11.-Escuinapa-vs-Los-Llanitos.jpg?resize=696%2C406&#038;ssl=1" alt="juego de pelota" class="wp-image-10906" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/11.-Escuinapa-vs-Los-Llanitos.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/11.-Escuinapa-vs-Los-Llanitos.jpg?resize=696%2C406&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/12/11.-Escuinapa-vs-Los-Llanitos.jpg?resize=719%2C420&amp;ssl=1 719w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Escuinapa vs Los Llanitos ; juego realizado el 21 de marzo de 2013. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Las canchas o <em>tastes</em> actuales tienen estrechas similitudes con las prehispánicas y en el juego todavía persiste parte de la cosmovisión: el taste representa el centro de la población o del barrio; es mejor jugarlo en un día de fiesta; los jugadores deben de tener plena abstinencia sexual antes del juego, para que no resulte peligroso para él, ni para la continuidad de la armonía del mundo.</p>



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		<title>La fiesta de los muertos</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/la-fiesta-de-los-muertos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Oct 2021 21:48:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidad]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Calaveritas]]></category>
		<category><![CDATA[Día de Muertos]]></category>
		<category><![CDATA[opinión]]></category>
		<category><![CDATA[prehistoria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿El Día de Muertos tiene un origen prehispánico o español? ¿La festividad fue extendida naturalmente o implantada? El arqueólogo Alfonso Grave Tirado nos comparte datos que revelan su probable origen. La vida es digna de ser vivida porque es efímera, pues ¿qué sentido tendría la vida si no existiera la muerte? No podemos experimentar nuestra [&#8230;]</p>
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<h3 class="wp-block-heading"><em>¿El Día de Muertos tiene un origen prehispánico o español? ¿La festividad fue extendida naturalmente o implantada? El arqueólogo Alfonso Grave Tirado nos comparte datos que revelan su probable origen.</em></h3>



<p>La vida es digna de ser vivida porque es efímera, pues ¿qué sentido tendría la vida si no existiera la muerte? No podemos experimentar nuestra propia muerte (ni siquiera su pobre remedo, el sueño), pero sí la muerte de otro. La muerte de un ser querido es una de las experiencias más trascendentales que hemos vivido casi todos. </p>



<p>“No podemos mensurar y ponderar nuestra vida, nuestra existencia, sin tener presente que, en cualquier momento, la muerte, propia y ajena, se cruce en nuestro camino. Se vuelve obsesivo el miedo al fin, a la extinción total. Esta angustia ve su consuelo en la idea de la sobrevivencia: el trascender, lo que estimuló al humano a crear imaginarios y tradiciones que explicaran su propia razón de ser, su procedencia y su destino, la prolongación eterna de la existencia” (Mendoza Luján, 2006, p. 25).</p>



<p>En aras de asegurar esta trascendencia y al mismo tiempo mitigar la angustia por la pérdida y la culpa por la sobrevivencia en prácticamente todas las sociedades humanas a lo largo de la historia se ha establecido el culto a los muertos y en particular a los antepasados directos. Culto que se divide en rituales funerarios y los ritos de recordatorio. Entre estos últimos está el Día de Muertos. Uno de los países donde se celebra con gran pompa y solemnidad es México, y una ocasión señalada en el calendario festivo de casi todos sus pueblos y ciudades es 1 y 2 de noviembre.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="766" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/1.-Albrecht-Durer.-Retablo-de-Todos-los-Santos..jpg?resize=696%2C766&#038;ssl=1" alt="Día de muertos" class="wp-image-10490" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/1.-Albrecht-Durer.-Retablo-de-Todos-los-Santos..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/1.-Albrecht-Durer.-Retablo-de-Todos-los-Santos..jpg?resize=696%2C766&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/1.-Albrecht-Durer.-Retablo-de-Todos-los-Santos..jpg?resize=382%2C420&amp;ssl=1 382w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>A. Durero, Retablo de todos los Santos. Pintura al temple y óleo sobre madera. 1511 (Museo de Historia del Arte de Viena).</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La conquista española</strong></h3>



<p>La festividad es herencia de la conquista española. En Europa, ya desde el año 844 se celebraba el 1 de noviembre del Día de todos los Santos y a inicios del segundo milenio se introdujo el Día de las Ánimas en Italia, y el día elegido el 2 de noviembre, aunque no fue oficial en todo el mundo católico hasta 1274 y aún más luego de las pestes que asolaron Europa en el siglo XIV donde el 2 de noviembre se oraba por todos los fieles difuntos. La fecha estaba pues ya arraigada en España muchos años antes de la conquista de los que hoy es México.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Herencia prehispánica</strong></h3>



<p>De acuerdo con la mayor parte de los antropólogos que han abordado el tema, la forma característica de celebrarlo, su ritualidad, es herencia prehispánica. Se aduce como ejemplo lo que ocurría entre los mexicas o aztecas, la sociedad del México antiguo de la que tenemos mayores datos. El culto a los muertos se concentraba en dos de las 18 fiestas principales que se realizaban todos los años: <em>Miccailhuitontli</em>, que se traduce como “fiesta menor de los muertos” y <em>Huey Miccailhuitl</em>, “fiesta mayor de los muertos”. De ahí, dicen, la división actual del 1 de noviembre: días de los muertos niños y 2 de noviembre, día de los muertos adultos.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="691" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/2.-Miccailhuitontli-y-Huey-Miccailhuitl-en-el-Codice-Borbonico.-Borbonicus_28.jpg?resize=696%2C691&#038;ssl=1" alt="muertos" class="wp-image-10491" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/2.-Miccailhuitontli-y-Huey-Miccailhuitl-en-el-Codice-Borbonico.-Borbonicus_28.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/2.-Miccailhuitontli-y-Huey-Miccailhuitl-en-el-Codice-Borbonico.-Borbonicus_28.jpg?resize=696%2C691&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/2.-Miccailhuitontli-y-Huey-Miccailhuitl-en-el-Codice-Borbonico.-Borbonicus_28.jpg?resize=423%2C420&amp;ssl=1 423w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption> Miccailhuitontli y Huey Miccailhuitl en el Códice Borbónico.</figcaption></figure></div>



<p>Entre los ritos principales de la primera fiesta estaban las ofrendas de flores, razón por la que también se le llamaba <em>Tlaxochimaco</em>, que significa precisamente “dar flores”. Con flores se adornaban los templos y las calles y otras, junto con comida especial se depositaban en las tumbas en medio de danzas. Después se hacía una gran comilona en honor de los muertos.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="584" height="597" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/3.-Tlaxochimaco-en-el-Codice-Florentino..png?resize=584%2C597&#038;ssl=1" alt="fiesta de los muertos" class="wp-image-10492" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/3.-Tlaxochimaco-en-el-Codice-Florentino..png?w=584&amp;ssl=1 584w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/3.-Tlaxochimaco-en-el-Codice-Florentino..png?resize=411%2C420&amp;ssl=1 411w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/3.-Tlaxochimaco-en-el-Codice-Florentino..png?resize=356%2C364&amp;ssl=1 356w" sizes="auto, (max-width: 584px) 100vw, 584px" /><figcaption>Tlaxochimaco en El Códice Florentino.</figcaption></figure></div>



<p>En la siguiente fiesta, conocida también como <em>Xocotl Huetzi</em>, “el fruto cae”, que, además de las ofrendas de flores y comida, tenía como rito principal la erección de un tronco en medio de la plaza principal, sobre el cual colocaban armas y regalos que eran ganados por quien primero logrará escalarlo, para lo cual participaban los jóvenes guerreros en una batalla campal. Se “invitaba” a los muertos a participar de la fiesta: “Venid presto que los esperamos”. Durante un día no había diferencias entre los vivos y los muertos y todos andaban a sus anchas.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="549" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/4.-Xocotl-Huetzi-en-Los-Primeros-Memoriales..jpg?resize=696%2C549&#038;ssl=1" alt="Día de muertos" class="wp-image-10493" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/4.-Xocotl-Huetzi-en-Los-Primeros-Memoriales..jpg?w=708&amp;ssl=1 708w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/4.-Xocotl-Huetzi-en-Los-Primeros-Memoriales..jpg?resize=696%2C549&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/4.-Xocotl-Huetzi-en-Los-Primeros-Memoriales..jpg?resize=533%2C420&amp;ssl=1 533w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Xocotl Huetzi en Los Primeros Memoriales.</figcaption></figure></div>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>¿Invento de la antropología oficial?</strong></h3>



<p>Sin embargo, de acuerdo con la historiadora Elsa Malvido, quizá la mayor especialista en el estudio de la muerte en México, esta supuesta herencia prehispánica en la festividad de los muertos es un invento de la antropología oficial mexicana nacida en el seno de la ideología cardenista y que tiene como objeto “otorgarle” identidad al mexicano como descendiente de las grandes culturas del pasado. Algo similar a lo que ocurre ahora con querer borrar el término conquista y cambiarlo por el de resistencia indígena.</p>



<p>Para Malvido, los rituales celebrados durante el 1 y 2 de noviembre, “son netamente españolas, coloniales cristianas y en algunos casos romanas paganas, enseñadas por frailes, curas y otros europeos a los indios y mestizos” (Malvido, 2006, p. 45). Destaca que la señalada tradición de consumir el pan de muerto y dulces en forma de calaveras tiene su origen en los reinos de León, Aragón y Castilla, donde, desde por lo menos el siglo XIII el 1 de noviembre, Día de todos los Santos, se preparaban (y se preparan todavía en la actualidad) ciertos alimentos, entre ellos dulces y panes imitando a las reliquias, es decir, a los huesos de los santos.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="391" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/5.-Huesos-de-santo..jpg?resize=696%2C391&#038;ssl=1" alt="Muertos" class="wp-image-10494" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/5.-Huesos-de-santo..jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/5.-Huesos-de-santo..jpg?resize=696%2C391&amp;ssl=1 696w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>“Huesos de santo”. Dulces típicos para la celebración de Todos los Santos en España.</figcaption></figure></div>



<p>Asimismo, señala que la celebración como una sola fiesta de los muertos en estos dos días se dio hasta el siglo XVIII en el zócalo de la ciudad de México y no fue sino hasta después de la epidemia de cólera de 1833, cuando se prohibió enterrar a los muertos en las iglesias, que la fiesta se trasladó a los panteones. Del centro de México se fue extendiendo poco a poco y sobre todo a partir de su “naturalización” como mexicano, se implantó en todo México, junto con la charrería y el tequila, incluyendo el altar de muertos, “tradición” que en Sinaloa es relativamente reciente, pues al menos yo no la recuerdo de mi infancia y adolescencia (décadas de los setenta y ochenta del siglo pasado).</p>



<p>Como sea, fiesta de origen prehispánico o español, extendida naturalmente o implantada hoy en día es parte nuestra y estos próximos 1 y 2 de noviembre tengamos la mesa lista con mucha comida y más bebidas para la convivencia entre vivos y muertos.</p>



<p>Para leer más: VV. AA. <em>La festividad indígena dedicada a los muertos en México</em>. Patrimonio Cultural y Turismo. Cuaderno 16. Conaculta, México, 2006. Disponible en: <a href="https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/publi/Cuadernos_19_num/cuaderno16.pdf">https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/publi/Cuadernos_19_num/cuaderno16.pdf</a></p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="408" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/Huesos-cruzados-en-recipiente-prehispanico.jpg?resize=696%2C408&#038;ssl=1" alt="antropología" class="wp-image-10495" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/Huesos-cruzados-en-recipiente-prehispanico.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/10/Huesos-cruzados-en-recipiente-prehispanico.jpg?resize=696%2C408&amp;ssl=1 696w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Huesos cruzados. Museo  Arqueológico de Mazatlán.</figcaption></figure></div>



<p></p>
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		<title>Sinaloa y la peregrinación de los aztecas</title>
		<link>https://sonplayas.com/sinaloa/sinaloa-y-la-peregrinacion-de-los-aztecas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 22 Aug 2021 20:13:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sinaloa]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[opinión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La conmemoración de los 700 años de la fundación de Tenochtitlan y los 500 años de la consumación de la conquista de la propia capital de los mexicas por los españoles, el 13 de agosto de 1521, resulta el pretexto ideal para abordar uno de los tópicos recurrentes cuando se habla del pasado prehispánico sinaloense: [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>La conmemoración de los 700 años de la fundación de Tenochtitlan y los 500 años de la consumación de la conquista de la propia capital de los mexicas por los españoles, el 13 de agosto de 1521, resulta el pretexto ideal para abordar uno de los tópicos recurrentes cuando se habla del pasado prehispánico sinaloense: el supuesto paso de los aztecas por estas tierras en su peregrinar rumbo al centro de México.</p>



<p>La realidad histórica o no de los sucesos narrados en el relato sobre la peregrinación de los aztecas o mexicas desde su salida de Aztlán hasta su llegada al centro de México y la fundación de Tenochtitlán es uno de los temas que se han discutido desde prácticamente la consumación de la conquista de México: Uno de los puntos que más ha destacado es la ubicación de los distintos lugares en que se detienen durante su recorrido. Uno de estos lugares es <em>Hueyculhuacan</em> o <em>Teoculhuacan</em>, o, para abreviar, <em>Culhuacan</em>, que es de hecho la primera parada, luego de la salida del lugar de origen, Aztlán.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="502" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/1.-Codice-Boturini.-De-Aztlan-a-Culhuacan.jpg?resize=696%2C502&#038;ssl=1" alt="aztecas en sinaloa" class="wp-image-10067" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/1.-Codice-Boturini.-De-Aztlan-a-Culhuacan.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/1.-Codice-Boturini.-De-Aztlan-a-Culhuacan.jpg?resize=696%2C502&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/1.-Codice-Boturini.-De-Aztlan-a-Culhuacan.jpg?resize=582%2C420&amp;ssl=1 582w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/1.-Codice-Boturini.-De-Aztlan-a-Culhuacan.jpg?resize=324%2C235&amp;ssl=1 324w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>De Aztlán a Teoculhuacan (Lámina 1 del Códice Boturini).</figcaption></figure>



<p>En lo que ahora es el noroccidente del país, la dirección desde la cual arribaron los mexicas al centro de México, hay varias comunidades o parajes con el nombre de Culhuacán o Culiacán. Entre las más importantes están Culhuacán, en la propia cuenca de México; el cerro Culiacán, en Guanajuato y, por supuesto, Culiacán, en Sinaloa.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La peregrinación azteca por Sinaloa</strong>, <strong>¿ocurrió?</strong></h3>



<p>Es la existencia del topónimo Culiacán lo que ha permeado la idea de que los aztecas pasaron por Sinaloa. Esta fue defendida y difundida a finales del siglo XIX por Eustaquio Buelna, para quien los aztecas (y también los toltecas, por cierto), se detuvieron brevemente en Sinaloa en su peregrinaje hacia el centro de México desde su lugar de origen… la Atlántida. Sin duda, la posición de Buelna descansa en el afán decimonónico de los estados norteños de posicionarse como parte de México, (que mejor que hacer de Sinaloa la cuna de la mexicanidad). Buelna no se contenta con señalar el paso de los grupos nahuas por aquí con una estancia de tres años, sino que hace de Culiacán el lugar donde “se verificó el suceso más trascendental de toda su historia”: ¡el nacimiento de su dios Huitzilopochtli!</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="435" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/2.-La-piedra-con-grabados-de-El-Tecomate..jpg?resize=696%2C435&#038;ssl=1" alt="aztecas" class="wp-image-10068" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/2.-La-piedra-con-grabados-de-El-Tecomate..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/2.-La-piedra-con-grabados-de-El-Tecomate..jpg?resize=696%2C435&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/2.-La-piedra-con-grabados-de-El-Tecomate..jpg?resize=672%2C420&amp;ssl=1 672w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Petrograbados en el cerro del Tecomate. Imagen: cortesía.</figcaption></figure>



<p>En realidad, en la mitología mexica, Huitzilopochtli nace en Coatepec no en Culhuacán; sin embargo, no son pocos quienes han apoyado la posición de Buelna. Manuel Bonilla, por ejemplo, en su libro <em>De Atlatlán a México. Peregrinación de los nahoas</em>, sigue a pie juntillos el itinerario propuesto por Buelna y agrega las manifestaciones gráfico rupestres o petrograbados como sustento para confirmar a Culiacán como el nacimiento del dios principal de los mexicas.</p>



<p>En particular destaca el sitio ubicado al pie del cerro del Tecomate, entonces bajo la jurisdicción política de Culiacán, en la actualidad de Navolato; donde un personaje en posición de parto lo interpreta como “indicio vehemente de que fue allí donde se inventó el mito de Huitzilopochtli”.</p>



<p>Como señalamos en la colaboración anterior, la interpretación de los grabados en piedra es una de las cuestiones más peliagudas en arqueología, pues pueden tener múltiples significados, y en última instancia, ni siquiera sabemos la antigüedad de los petrograbados del Tecomate. De cualquier modo, sería más pertinente acercarnos a su interpretación desde la etnohistoria y etnografía de los grupos cahitas.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="770" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/3.-La-figura-en-posicion-de-parto..jpg?resize=696%2C770&#038;ssl=1" alt="aztecas en sinaloa" class="wp-image-10069" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/3.-La-figura-en-posicion-de-parto..jpg?w=813&amp;ssl=1 813w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/3.-La-figura-en-posicion-de-parto..jpg?resize=800%2C886&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/3.-La-figura-en-posicion-de-parto..jpg?resize=696%2C770&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/3.-La-figura-en-posicion-de-parto..jpg?resize=379%2C420&amp;ssl=1 379w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Figura en posición de parto. Imagen: cortesía.
</figcaption></figure>



<p>Por su parte, Jesús Lazcano en su texto <em>El Chicomoztoc de Culhuacan (Culiacancito, Sinaloa)</em>, sitúa a Aztlán en la isla de Altamura, enfrente precisamente del Tecomate y a Culiacán, o más bien Culiacancito, lo empata con <em>Chicomoztoc</em>, es decir, va más lejos que Buelna y Bonilla, y hace del centro de Sinaloa el lugar de origen de todas las tribus nahuas no solo de los aztecas; pero niega que llegaran desde la Atlántida y en su lugar las hace llegar de Asia; aunque no explica cómo.</p>



<p>Podríamos considerar estas interpretaciones como hijas de su tiempo y un mero anecdotario, sin embargo, es claro que esta idea se ha perpetuado en el imaginario de los sinaloenses, pues es lo que se reseña en los libros de texto de educación básica, en los escritos de los cronistas oficiales sinaloenses e incluso en los escudos oficiales tanto estatal como de casi todos los municipios.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La investigación científica sobre la migración</strong></h3>



<p>Investigadores que han abordado el problema de la migración mexica como un relato histórico, que los hay, no han considerado a Sinaloa como parte del recorrido de los nahuas. Alfredo Chavero, en quien se basa Buelna para su idea de la Atlántida como lugar de origen, los hace pasar del otro lado de la sierra. Wigberto Jiménez Moreno considera a la isla de Mexcaltitán, Nayarit, como Aztlán; y Paul Kirchhoff, propone dos lugares para Culhuacán o más bien <em>Teoculhuatlán</em>: Tonalá, Jalisco y el cerro Culiacán en Guanajuato. Demás está decir, que tanto en Nayarit como en Guanajuato hay reclamos para asumirse como la cuna de la mexicanidad.</p>



<p>Entre los que defienden la idea que se trata de un acontecimiento estrictamente mítico y que Aztlán es en realidad la proyección de la propia Tenochtitlán “al tiempo del allá y entonces”, podemos mencionar a Eduard Seler, Christian Duverger, Enrique Florescano, Michel Graulich, Alfredo López Austin y Leonardo López Luján. Estos dos últimos sostienen, además, que se trata de una ideología política que se originó casi 500 años antes de la supuesta llegada de los mexicas a Tenochtitlán y que se trata de la adecuación de un mito antiguo.</p>



<p>En los últimos años, sin embargo, domina la interpretación que se trata, sí de un relato mítico, pero con sustento histórico; no obstante, la podemos dividir en tres posiciones. Una es la defendida principalmente por María Castañeda de la Paz; quien separa la peregrinación en dos tramos. Según ella, de Aztlán a Coatepec estamos totalmente dentro del terreno del simbolismo mítico; es decir, no se trata de realidades geográficas sino de conceptos; mientras que el segundo tramo, sí se refiere a lugares específicos dentro de la cuenca de México, pero igualmente cargados de simbolismo.</p>



<p>Castañeda asume que Aztlán es el reflejo en el mundo mítico de Tenochtitlán, mientras que <em>Teoculhuacan</em> o <em>Hueyculhuacan</em> es la ciudad arquetípica del mundo tolteca, esto es el símbolo de la civilización y la cultura: “La representación de un glifo torcido junto a Aztlán…, expresaría entonces la aculturación de los pueblos chichimecas, pero no por ello renunciando a su glorioso pasado guerrero” (Castañeda, 2002, p. 181). En suma, para Castañeda, el relato de la peregrinación azteca es “la historia de los habitantes de Tenochtitlan, la legitimidad de su altepetl y su derecho a gobernar” (<em>Ibíd</em>., p. 202).</p>



<p>Una segunda posición es la de Erik Damián Reyes y José Rubén Romero (2019), quienes consideran que Aztlán y Tenochtitlán son efectivamente el mismo lugar, pero separados por 200 años. De acuerdo con ellos, la isla donde luego se fundaría Tenochtitlan ya estaba habitada antes del año 1200, pero tuvo que ser abandonada a consecuencia de una gran inundación que afectó en su totalidad a la cuenca de México entre 1150 y 1200 d.C. De la isla, Aztlán, se dirigieron a Iztapalapa, al que empatan con <em>Teoculhuacan</em>, que poco después sufre también los efectos de la inundación por lo que deben continuar su camino a una zona más alejada de los lagos, hacia las cercanías de Tula. Cuando las aguas retoman su nivel, emprenden el camino de regreso hacia el mismo lugar desde el que habían salido 200 años antes. Así, aunque aceptan que la narración tiene una estructura mítica, para ellos es claro que tiene sustento histórico; pero todos los lugares señalados están dentro de la misma cuenca de México, punto de partida y llegada.</p>



<p>Por su parte, Federico Navarrete señala que la migración mexica no puede ser una mera invención, sino que debe “tratarse de una adaptación, de una exageración, o de un eufemismo; es decir de la presentación de un evento pasado a la luz más favorecedora y halagüeña posible para quienes lo cuentan (Navarrete, 1999: 247); pero esta adaptación no lo es de la realidad “tal cual”, sino de una tradición con una gran profundidad temporal y compartida por muchos grupos: “Cuando afirmo –escribe Navarrete- que las tradiciones indígenas son históricas, no estoy diciendo que se conformen al ideal científico de la memoria histórica. Simplemente estoy afirmando que son discursos sobre el pasado que tienen considerable antigüedad, que se pretenden legítimos; que utilizan criterios particulares para distinguir lo verdadero de lo falso; que parten de una concepción socialmente determinada de la realidad, del tiempo y de los agentes históricos; que tienen un fin persuasivo y legitimador; que está vinculado a grupos específicos” (<em>Ibid</em>., p. 251)</p>



<p>Bajo esta perspectiva se entiende que también en Sinaloa haya lugares con nombres que apelan a esta tradición compartida, no solo por los grupos nahuas, sino por buena parte de los indígenas del México prehispánico. La llanura costera de Sinaloa a la llegada de los españoles estaba conformada por varias entidades políticas complejas, cuyos gobernantes necesitaban también sustentar su legitimidad, su derecho a gobernar.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="576" height="800" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/4.-Posible-representacion-de-Piltzintli-Museo-Arqueologico-de-Mazatlan..jpg?resize=576%2C800&#038;ssl=1" alt="museo arqueológico de Mazatlán" class="wp-image-10070" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/4.-Posible-representacion-de-Piltzintli-Museo-Arqueologico-de-Mazatlan..jpg?w=576&amp;ssl=1 576w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/08/4.-Posible-representacion-de-Piltzintli-Museo-Arqueologico-de-Mazatlan..jpg?resize=302%2C420&amp;ssl=1 302w" sizes="auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px" /><figcaption>Posible representación de Piltzintli en una escultura de alabastro del Museo Arqueológico de Mazatlán. Nótese que está también en posición de parto o “sapo”. Imagen: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Fray Antonio Tello incluye en su <em>Crónica Miscelánea de la Santa Provincia de Xalisco</em>, escrita en 1673, una relación atribuida a Pantecatl, un indígena originario de Acaponeta y descendiente al parecer de gobernantes, donde se justifica su dominio con una historia muy similar a la de la migración azteca: un origen extranjero, fueron guiados por su dios, en este caso Piltzintli, y reivindican su carácter guerrero. Es decir, apelaron a los mismos mitos, pero no a los mismos dioses. Busquemos pues en las tradiciones de nuestra región la interpretación de los vestigios arqueológicos. Ello reforzará nuestra identidad como sinaloenses y no nos quitará un ápice de nuestra mexicanidad.</p>



<h4 class="wp-block-heading">DATOS</h4>



<ul class="wp-block-list"><li>El año 1325 tiene mayor aceptación como fecha de fundación de Tenochtitlan, no 1321.</li><li>La consumación de la conquista española ocurrió 10 años después en Sinaloa (entre 1531 y 1533).</li></ul>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>“La historia ha tomado el relevo de los mitos ‘primitivos’ o de las teologías antiguas desde que la civilización occidental dejó de ser religiosa […] Funciona como lo hacían, o lo hacen todavía en civilizaciones [no occidentales], los relatos de luchas cosmogónicas que enfrentan un presente con su origen”</p><cite>(M. de Certeau, <em>La escritura de la historia</em>, p. 61).</cite></blockquote>



<p><strong>Notas relacionadas:</strong></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/a-490-anos-de-la-conquista-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">A 490 años de la conquista de Sinaloa</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/el-calon-y-otros-espacios-rituales-en-las-marismas-de-escuinapa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Calón y otros espacios rituales en las marismas de Escuinapa</a></p>
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		<title>El arte rupestre del sur de Sinaloa</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/el-arte-rupestre-del-sur-de-sinaloa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Jul 2021 08:07:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sinaloa]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[arte rupestre]]></category>
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		<category><![CDATA[petrograbados]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Un sitio arqueológico es cualquier lugar que contenga vestigios materiales de actividades humanas en el pasado, por lo que puede ser desde las ruinas de una ciudad con templos, palacios, mercados, calzadas y por supuesto casas, hasta solo una herramienta de piedra aislada en el desierto o la serranía, pasando por cuevas habitadas unos cuantos [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>Un sitio arqueológico es cualquier lugar que contenga vestigios materiales de actividades humanas en el pasado, por lo que puede ser desde las ruinas de una ciudad con templos, palacios, mercados, calzadas y por supuesto casas, hasta solo una herramienta de piedra aislada en el desierto o la serranía, pasando por cuevas habitadas unos cuantos días por un grupo de cazadores o una roca en la cima de un cerro o a la orilla de un río o el mar con una inscripción.</p>



<p>El arte rupestre o manifestaciones gráfico rupestres (rupestre proviene del latín <em>rupes</em>: “roca”), son los rastros de actividades humanas que fueron pintadas o grabadas sobre cualquier soporte rocoso o bien en diseños elaborados con rocas sobre el suelo</p>



<p>Las pinturas rupestres son figuras pintadas directamente en la superficie rocosa por medio de pigmentos de varios colores, aunque predominan el rojo, el amarillo, el negro y el blanco. Por lo general se encuentran en cuevas o abrigos rocosos, o son éstas las que se han conservado, pues se encuentran relativamente protegidas.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="500" height="750" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-1.jpg?resize=500%2C750&#038;ssl=1" alt="arte rupestre" class="wp-image-9907" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-1.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-1.jpg?resize=280%2C420&amp;ssl=1 280w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /><figcaption>Pintura rupestre en un abrigo rocoso en la sierra de San Ignacio, Sinaloa. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Los petrograbados o petroglifos (del griego <em>petros</em>: “piedra” y <em>griphein</em>: “grabar”), son las imágenes grabadas en la roca a través de la remoción de material de la superficie rocosa con un instrumento de una dureza superior, por medio de tres técnicas básicas: percusión, incisión o rayado y abrasión (ver infografía en: <a href="https://www.inah.gob.mx/pdf/9781">https://www.inah.gob.mx/pdf/9781</a>). Hay también algunos en cuevas, pero la gran mayoría están en espacios abiertos.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="464" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-2.jpg?resize=696%2C464&#038;ssl=1" alt="arte rupestre" class="wp-image-9908" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-2.jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-2.jpg?resize=696%2C464&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-2.jpg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Petrograbados a orillas de una poza. La Noria, Mazatlán, Sinaloa. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Están también los llamados geoglifos que se elaboran sobre la superficie del suelo alineando rocas para formar figuras normalmente visibles desde distancias lejanas. Normalmente están en zonas desérticas, siendo los más famosos los de Nazca, Perú; aunque hay algunos en Sonora, pero en Sinaloa no se han reportado.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Una visión del mundo</strong></h3>



<p>El arte rupestre se encuentra en prácticamente todo el mundo y, contrariamente a la creencia generalizada, no es exclusivo de grupos nómadas o con un desarrollo cultural limitado o “primitivo”, sino que es un vehículo, al igual que muchos otros, como la escultura, la cerámica, la escritura, que el ser humano ha utilizado profusamente para expresar su visión del mundo.</p>



<p>Éste se encuentra en sociedades de muy diversa índole y no siempre están en el ámbito rural, ya que en ocasiones están asociados a arquitectura. Por ejemplo, en Tzintzuntzan, la capital del imperio tarasco o purépecha, uno de los pocos grupos capaces de enfrentar con éxito el poderío mexica en el Posclásico tardío, se han registrado al menos 110 petrograbados en las fachadas de las yácatas, sus templos y edificios representativos, y más de 600 desperdigados por el sitio. </p>



<p>En el mismo Templo Mayor de los mexicas o aztecas hay también algunos de estos elementos. O, para poner un ejemplo más cercano tanto espacial como culturalmente a nuestra zona de estudio, en Coamiles, Nayarit, se encuentran asociadas 49 piedras con grabados con las más de 40 estructuras arquitectónicas que conforman el asentamiento, algunas de ellas de carácter cívico ceremonial. </p>



<p>La existencia de petrograbados no es pues evidencia por sí de grupos pequeños y con movilidad espacial; ni entra, por supuesto, en contradicción con la presencia de cerámica de gran calidad o incluso códices. Son solo vehículos distintos a través de los cuales se transmitían los mismos mensajes.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="487" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-3-1.jpg?resize=696%2C487&#038;ssl=1" alt="rupestre" class="wp-image-9910" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-3-1.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-3-1.jpg?resize=696%2C487&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-3-1.jpg?resize=600%2C420&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-3-1.jpg?resize=100%2C70&amp;ssl=1 100w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Petrograbados de San Ramón, en el centro de Sinaloa (según Ortiz de Zárate, 1976).</figcaption></figure>



<p>Por otro lado, las manifestaciones gráfico rupestres registradas hasta ahora en el sur de Sinaloa parecen corresponder a una misma tradición cultural que se extiende sobre la mitad sur de los estados de Sinaloa y Durango y al menos la parte norte del estado de Nayarit y el poniente de Zacatecas. En efecto, los diseños del arte rupestre que se ha localizado en la extensa franja que va desde por lo menos el río San Lorenzo, en el centro de Sinaloa, hasta el río Santiago, en el centro de Nayarit, son prácticamente idénticos, y además tiene importantes similitudes incluso con los del norte de Zacatecas y con los de la región del valle de Banderas, en los límites entre Nayarit y Jalisco.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="417" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-4..jpg?resize=696%2C417&#038;ssl=1" alt="rupestre" class="wp-image-9911" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-4..jpg?w=854&amp;ssl=1 854w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-4..jpg?resize=800%2C480&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-4..jpg?resize=696%2C417&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-4..jpg?resize=701%2C420&amp;ssl=1 701w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La Pila de los Monos. Petrograbados en el norte de Nayarit (Dibujo cortesía de Francisco Samaniega).</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sur de Sinaloa</strong></h3>



<p>En el sur de Sinaloa las manifestaciones gráfico rupestres, y en particular los petrograbados son abundantes. Se tiene noticia de más de 50 sitios con estos elementos, los cuales se ubican desde las partes altas de la sierra hasta la orilla del mar, e incluso en las islas. La mayor parte se encuentran asociados a un cuerpo de agua permanente (alguno de los once ríos, el mar, las marismas, antiguas lagunas) o a arroyos de corriente estacional; pero se han localizado también en las cimas de cerros que destacan en el paisaje.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="464" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-5.jpg?resize=696%2C464&#038;ssl=1" alt="grabados" class="wp-image-9912" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-5.jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-5.jpg?resize=696%2C464&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-5.jpg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Grabados en un pequeño acantilado a orillas del mar. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Los sitios van desde un solo motivo grabado en una piedra aislada o en la pared de una cueva hasta enormes complejos de más de 300 piedras como Las Labradas. Aunque los más comunes se integran por un conjunto de rocas con diseños varios, en ocasiones en paneles con escenas míticas y/o rituales.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="562" height="750" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-6..jpg?resize=562%2C750&#038;ssl=1" alt="petrograbados" class="wp-image-9913" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-6..jpg?w=562&amp;ssl=1 562w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-6..jpg?resize=315%2C420&amp;ssl=1 315w" sizes="auto, (max-width: 562px) 100vw, 562px" /><figcaption>Grabado con la posible representación de una ceremonia. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Fueron elaborados por todos los grupos humanos que se asentaron en Sinaloa antes de la llegada de los europeos. Son, al igual que el resto de los materiales arqueológicos, muy importantes para poder discernir los procesos que ocurrieron en la antigüedad y que, en cierta medida, dieron origen al Sinaloa actual.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="458" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-7..jpg?resize=696%2C458&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-9914" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-7..jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-7..jpg?resize=696%2C458&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-7..jpg?resize=638%2C420&amp;ssl=1 638w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Piedra con la representación del sol y un cometa (Nótese que ha sido objeto de vandalismo). Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Se han identificado más de 20 diseños recurrentes: pocitos o cúpulas; espirales, vulvas femeninas, círculos concéntricos, soles, cruces, figuras antropomorfas, cuadrángulos, cuadrúpedos, lagartos, alacranes, corazones, medias lunas, aspas, escaleras, falos, estrellas o cometas, series de puntos, series de rayas. no identificados); siendo los más comunes los 10 primeros.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-8..jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="arte rupestre" class="wp-image-9915" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-8..jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-8..jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-8..jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-8..jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-8..jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-8..jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Piedra con pocitos o morteros en las cercanías de Chametla. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, estos no tienen un significado único, ni siquiera individualmente y mucho menos en conjunto con los otros grabados, por lo que cada roca o cada conjunto tienen una multiplicidad de interpretaciones que se derivan de la interrelación de los signos entre ellos y en relación con el paisaje. Para acercarnos a su comprensión debemos tomar en cuenta todas estas características y aun así solo sería un breve acercamiento a su significado.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-9..jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="arte rupestre" class="wp-image-9916" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-9..jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-9..jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-9..jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-9..jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-9..jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-9..jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Piedra con grabados a la orilla de un río. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Para “leerlos” tendrías que ser un especialista religioso; pues funcionaban como una especie de guion que, dependiendo del mito que se estuviera narrando o el ritual que se estuviera ejecutando, el sacerdote, le adjudicaría el significado a cada uno de los símbolos. De forma similar eran utilizados los códices y posiblemente las vasijas Aztatlán.</p>



<p>De este modo, podemos considerar a las piedras grabadas del sur de Sinaloa como <em>nierika</em>, para usar un concepto huichol; es decir, como puertas para la comunicación entre “el aquí y ahora” con “el allá y entonces”, entre el mundo profano y el mundo sagrado.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="571" height="419" src="https://sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-10..bmp" alt="" class="wp-image-9917" srcset="https://sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-10..bmp 571w, https://sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-10..bmp 80w" sizes="auto, (max-width: 571px) 100vw, 571px" /><figcaption>Grabado con la representación de Tláloc o su equivalente en la región (Fue cubierto con pintura blanca). Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>El arte rupestre ha permanecido durante siglos, y a veces milenios, en el lugar original donde fue realizado. Sin embargo, el hecho de encontrarse al aire libre y muchas veces en parajes recónditos, lo dejan expuesto al deterioro causado por las condiciones ambientales, pero también, y lamentablemente, en no pocas ocasiones a los actos de vandalismo o incluso al saqueo y destrucción total.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-11..jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="petrograbados" class="wp-image-9918" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-11..jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-11..jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-11..jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-11..jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-11..jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Arte-rupestre-11..jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Petrograbados “retocados» con pintura blanca en La Noria, Mazatlán. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Solo a través del conocimiento del patrimonio cultural podemos obtener conciencia de lo importante que es su preservación. Es un derecho y un deber de todos nosotros el velar por su conservación.</p>



<p>Para leer más: Luis Alfonso Grave Tirado, “El arte rupestre como Nierika. La analogía etnográfica como herramienta heurística en el sur de Sinaloa, México”. en <em>Cuadernos de Arte Prehistórico</em> Núm. 9. Enero-junio de 2020, pp. 160-205. Disponible en: <a href="https://www.cuadernosdearteprehistorico.com/index.php/cdap/article/view/79">https://www.cuadernosdearteprehistorico.com/index.php/cdap/article/view/79</a></p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="439" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Las-Labradas-Sinaloa.-Foto-INAH.jpg?resize=696%2C439&#038;ssl=1" alt="Las Labradas" class="wp-image-9919" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Las-Labradas-Sinaloa.-Foto-INAH.jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Las-Labradas-Sinaloa.-Foto-INAH.jpg?resize=696%2C439&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Las-Labradas-Sinaloa.-Foto-INAH.jpg?resize=666%2C420&amp;ssl=1 666w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Las Labradas, ubicadas en el municipio de San Ignacio, Sinaloa. Foto: INAH</figcaption></figure></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Petrograbados-en-La-Noria-Mazatlan-Sinaloa.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="petrograbados" class="wp-image-9920" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Petrograbados-en-La-Noria-Mazatlan-Sinaloa.jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Petrograbados-en-La-Noria-Mazatlan-Sinaloa.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Petrograbados-en-La-Noria-Mazatlan-Sinaloa.jpg?resize=696%2C522&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Petrograbados-en-La-Noria-Mazatlan-Sinaloa.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Petrograbados-en-La-Noria-Mazatlan-Sinaloa.jpg?resize=80%2C60&amp;ssl=1 80w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/07/Petrograbados-en-La-Noria-Mazatlan-Sinaloa.jpg?resize=265%2C198&amp;ssl=1 265w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Petrograbados ubicados en la sindicatura de La Noria, Mazatlán, Sinaloa (fueron retocados con pintura blanca). Foto: Son Playas.</figcaption></figure></div>



<p>Notas relacionadas: </p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/quienes-vivian-en-mazatlan-antes-de-la-llegada-de-los-espanoles/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¿Quiénes vivían en Mazatlán antes de la llegada de los españoles?</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/piramides-prehispanicas-en-el-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pirámides prehispánicas en el sur de Sinaloa</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/490-anos-de-la-fundacion-de-mazatlan/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¿490 años de la fundación de Mazatlán?</a></p>
<p>La entrada <a href="https://sonplayas.com/opinion/el-arte-rupestre-del-sur-de-sinaloa/">El arte rupestre del sur de Sinaloa</a> se publicó primero en <a href="https://sonplayas.com">Son Playas</a>.</p>
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		<title>¿490 años de la fundación de Mazatlán?</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/490-anos-de-la-fundacion-de-mazatlan/</link>
					<comments>https://sonplayas.com/opinion/490-anos-de-la-fundacion-de-mazatlan/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 May 2021 13:24:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Destacada]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Mazatlán]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Recopilación de pistas encontradas en crónicas de la conquista que relatan la ruta seguida por el ejército español a su paso por lo que hoy es Sinaloa. Estos relatos sirvieron de inspiración para fijar la fecha de fundación de Mazatlán.</p>
<p>La entrada <a href="https://sonplayas.com/opinion/490-anos-de-la-fundacion-de-mazatlan/">¿490 años de la fundación de Mazatlán?</a> se publicó primero en <a href="https://sonplayas.com">Son Playas</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">En este texto, el autor presenta una recopilación de pistas encontradas en crónicas de la conquista que relatan la ruta seguida por el ejército español a su paso por lo que hoy es Sinaloa. Estos relatos nos dan un indicio de la  fecha de fundación de Mazatlán.</h3>



<p>El 14 de mayo se celebran oficialmente los 490 años de la fundación de Mazatlán. De acuerdo con el Decreto Municipal No. 9 que se expidió en 1979 siendo Presidente Municipal Raúl Ledón Márquez y el Decreto Municipal No. 4 de 1981 bajo la administración de José Hipólito Rico Mendiola, la fecha de fundación oficial es el 14 de mayo de 1531.</p>



<p>Esta fecha está inspirada en una mención de Fray Antonio Tello en su <em>Crónica Miscélanea en que se trata de la Conquista Espiritual y Temporal de la Santa Provincia de Xalisco en el Nuevo Reino de la Galicia y Nueva Vizcaya y Descubrimiento del Nuevo México</em>, escrito hacia 1623, más de 120 años después de consumada la conquista de la llanura sinaloense.</p>



<p>Escribió Tello: “…mientras Nuño de Guzmán iba caminando para Culiacán, el cual saliendo del pueblo de Chiametla, quiso correr toda la provincia que comienza desde la punta de Matarén [la zona limítrofe entre Sinaloa y Nayarit] hasta el rio de Piastla y la sierra y el río del Espiritu Santo [río Presidio], con el valle de Matzatlán, y habiendo llegado a este río que puso por nombre del Espiritu Santo, hizo allí asiento y mandó a un capitán que se llamaba Cristóbal de Barrios, fuese y viese la mar y valle de Mataztlán, y a otro capitán mandó que fuese el río arriba hasta la cumbre de la sierra, y él se quedó allí a ver los secretos de la tierra,…” (Tello, 1997, p. 130).</p>



<p>La obra de Tello es una interpretación histórica, no una fuente primaria; pues en lo que se refiere al tema de la conquista, Tello es un historiador, no un cronista. Es como si ahora tomásemos los libros de historia de la Revolución Mexicana (iniciada hace menos de 120 años) como hechos, no como interpretaciones. Como sea, para 1623, la cuenca del río Presidio ya era conocida como Mazatlán, y, por otro lado, en ningún lado se asienta que se fundó una población.</p>



<p>Veamos que nos dicen las relaciones de la conquista, estas sí fuentes primarias, en torno a este asunto.</p>



<h3 class="wp-block-heading">La Conquista</h3>



<p>En la colaboración anterior (<a href="https://sonplayas.com/opinion/a-490-anos-de-la-conquista-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">A 490 años de la conquista de Sinaloa</a>), dejamos al ejército español aposentado a orillas del río Baluarte, en las afueras de la cabecera de Chametla. De ahí partió hacia el norte: “…mediado Enero del año de quinientos y treinta y uno por un camino muy ancho que los naturales estando de paz y sabiendo que íbamos adelante habían abierto, el cual iba por los lados de las poblaciones, arrimado a la sierra” (<em>Relación Anónima Primera</em>, en Razo, 2001, p. 300).</p>



<p>La existencia de poblaciones grandes entre Chametla y Culiacán les fue informada a los españoles por los propios chametlanos; las cuales, aunque entraban en conflictos ocasionalmente, también estaban estrechamente relacionadas como lo confirma la mención del camino. ¿Era Mazatlán una de estas poblaciones? Analicemos con más detalle el paso del ejército español entre el río Baluarte y el río Quelite.</p>



<p>Juan de Sámano, a quien le correspondió la primera avanzada dice: “Desta provincia [de Chametla] me mandó á mí el capitán general que fuese á un pueblo que está siete leguas de aquí, que se llama Quezala, á ver si saldría de paz; é yo fui con cierta gente de caballo é peones, é no salieron de paz ni de guerra, mas que se absentaron y se escondieron… Este pueblo está muy bien poblado: va hasta la mar poblado: va un gran rio por medio de lo poblado hasta la mar: llámase este pueblo Quezala” (Relación de Juan de Sámano, en Razo, 2001, p. 143).</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="619" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-1.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?resize=696%2C619&#038;ssl=1" alt="Fundación de Mazatlán" class="wp-image-9469" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-1.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-1.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?resize=800%2C711&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-1.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?resize=696%2C619&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-1.-La-Batalla-de-Quezala-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?resize=472%2C420&amp;ssl=1 472w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La batalla de Quezala en El Lienzo de Tlaxcala. Cortesía.</figcaption></figure>



<p>Quezala se localizaba entonces a siete leguas de Chametla, esto es, entre 35 y 45 kilómetros; a orillas de un río y al parecer más o menos cercano a la costa. El siguiente río al norte del río Baluarte es el Presidio y se ubica a unos 40 kilómetros de distancia. Cristóbal Flores, por su parte, relata que el grueso del ejercito: “E caminando cuatro o cinco días llegamos a un pueblo pequeño subjeto a una cabecera que está hacia la mar, que se llama Quezala” (Relación de C. Flores, en Razo, 2001, p. 201). Así pues, Quezala era la cabecera de una provincia y se ubicaba cerca de la desembocadura del río, más o menos a la altura de los actuales pueblos de El Walamo y Barrón en la parte baja del río Presidio. Se trataba, entonces, de una provincia costera distinta de Chametla. Pero no era la única.</p>



<p>En la Relación Anónima Primera, según Razo, se menciona: “Está cinco leguas de Chametla una provincia que se llama Cazala [Quezala], harto buena, pero no esperó de paz ni de guerra, mas antes tenían todo lo que tenían alzado por los montes: hallóse comida de maíz y de gallinas. Hay a la una parte y a la otra dél muchos pueblos y estancias: cuatro leguas mas adelante hay otra provincia que se dice Culipara, que estaba de la manera de Quezala: hay en ella abundancia de comida” (Anónima Primera, en Razo, 2001, p. 300). Así, tanto Quezala como Culipara eran entidades políticas autónomas.</p>



<p>Culipara se encontraba también a orillas del mismo río Presidio, pero donde este comienza a dejar la sierra y entra en el llano, a la altura de los actuales pueblos de El Bajío, Siqueros y El Recodo, caracterizado precisamente por varios meandros. De hecho, Culipara o Colipa, como se menciona en otras relaciones y se consigna en El Lienzo de Tlaxcala, es un vocablo de origen náhuatl se puede traducir como cosa torcida, ya sea un camino o un río. El Recodo, sería pues una reminiscencia del nombre antiguo.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="610" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-2.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?resize=696%2C610&#038;ssl=1" alt="Fundación de Mazatlán" class="wp-image-9470" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-2.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-2.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?resize=800%2C701&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-2.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?resize=696%2C610&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-2.-La-Batalla-de-Colipa-en-el-Lienzo-de-Tlaxcala.jpg?resize=479%2C420&amp;ssl=1 479w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La batalla de Colipa en el Lienzo de Tlaxcala. Cortesía.</figcaption></figure>



<p>[La batalla de Colipa en el Lienzo de Tlaxcala]</p>



<p>Por su parte, Juan de Sámano refiere que el contingente retoma su avance hacia el norte desde la población sujeta a Quezala, ubicada al sur del río Presidio. Dice Sámano: “De aquí caminó el campo otros tres días, y era todo el camino poblado; decían que esta poblazon se llamaba Colipa. Al cabo de ella, en una estancia que nosotros le posimos el pueblo de Frijolar, estuvo el campo siete días, porque el camino abierto que llevábamos iba á dar en unos muy grandes montes y secadales, y convino andar á buscar camino para seguir nuestro viaje” (Sámano, en Razo, 2001, p. 144).</p>



<p>El Frijolar se encontraría entonces “al cabo de Colipa”, esto es, o en los límites o fuera de ella, y de acuerdo con el itinerario del ejército, al norte del río Presidio. En efecto, Cristóbal Flores menciona: “Partidos de aquí [de Colipa], caminando llegamos a una estancia que se dice de los Frisoles, donde estuvimos quince días, que no se hallaba camino, porque hasta allí nos lo habían abierto los naturales de Chiametlan” (Flores, en Razo, 2001, p. 201). Lo que confirma que Los Frijoles se encontraba al norte del río Presidio y no estaba sujeto ni a Quezala ni a Colipa. ¿Podría tratarse de Mazatlán?</p>



<p>Gonzalo López, quien se separa del grueso del ejército en Colipa, nos dejó dicho: “Cristóbal de Oñate dió en mucha población que hacia la costa estaba, donde trajo alguna gente; yo seguí mi camino derecho, y anduve siete leguas, hasta que llegué á un pueblo pequeño, en el cual no hallé casi agua ninguna, ni cuatro leguas antes de allí; por el camino que había venido, acordé de volver á que el campo no se moviese, hasta saber cierto, para dó había dir” (López, en Razo, 2001, p. 91). Fue entonces Cristóbal de Oñate no Cristóbal de Barrios, quien exploró la zona costera del Presidio.</p>



<p>Colipa se encontraba al pie de la sierra, por lo que ese es el camino derecho que siguió López por siete leguas o 40 kilómetros aproximadamente, lo que lo situaría al sur del río Quelite. Del pueblo no da mayores datos. Continúa su relato: “Y otro dia, degélos allí; tomé quince de acaballo é ciertos peones, y tomé otro camino á la mano derecha, y seguíale dende tres leguas poco mas ó menos; dí en un pueblo pequeño donde hallé gente de guerra…, y seguí mi camino, donde en media legua, dí en el camino limpio que lo había perdido, el cual me llevó hasta una estancia questá en la halda de una sierra” (<em>Idem</em>).</p>



<p>Desde esa estancia, dice Gonzalo López: “Otro dia de mañana, envié á Hernando Cherino y á Garcia del Pilar, con ciertos de a caballo, á la mano izquierda, á descubrir unos valles, los cuales hallaron una gran población que llega hasta junto á la mar…, partime yo al pueblo donde se halló harto bastimento; ansí en las casas como en el campo, y esperé allí al capitán general, aunque anduve al derredor por ciertos poblezuelos” (<em>Idem</em>).</p>



<p>Gonzalo López era la avanzada, el pueblo donde esperó al grueso del ejército era Los Frijoles o El Frijolar. Apenas unos kilómetros río arriba de El Quelite, todavía hace unos cuarenta años había una pequeña comunidad de nombre El Frijolar; aunque en la actualidad está abandonada.</p>



<p>A partir del punto sugerido para la estancia, junto al río Quelite, éste corre a lo largo de casi treinta kilómetros hasta llegar a la costa. Muchos y fértiles valles se encuentran a ambos lados del cauce y, si como menciona López, todo estaba poblado hasta el mar, debió tratarse de una provincia grande y próspera. Lo que confirma Juan de Sámano: “Allí envió el capitán general por muchas partes á buscar camino, y en todas partes se hallaba poblado; y el maestre de campo é yo seguimos un rio arriba un camino, y andaríamos diez leguas por él, y dimos en unos valles poblados de muchas estancias, y hallóse un camino algo ancho” (Sámano, en Razo, 2001, p. 144).</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="537" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-3.-La-ruta-de-Nuno-de-Guzman-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=696%2C537&#038;ssl=1" alt="Fundación de Mazatlán" class="wp-image-9471" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-3.-La-ruta-de-Nuno-de-Guzman-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-3.-La-ruta-de-Nuno-de-Guzman-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=800%2C618&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-3.-La-ruta-de-Nuno-de-Guzman-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=696%2C537&amp;ssl=1 696w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/05/Figura-3.-La-ruta-de-Nuno-de-Guzman-en-el-sur-de-Sinaloa..jpg?resize=544%2C420&amp;ssl=1 544w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La ruta de Nuño de Guzmán en su paso por el sur de Sinaloa. Cortesía.</figcaption></figure>



<p>En conjunto, las pistas encontradas en estas crónicas dejan en claro que la ruta seguida por el ejército español iba arrimado a la sierra y trataban de evitar las zonas pantanosas. Nuño de Guzmán no pasó por donde ahora está la ciudad y puerto de Mazatlán, aunque evidentemente sí atravesó el territorio municipal, pero en el mes de febrero de 1531, no en mayo. La abundancia de frijoles así lo atestigua, pues, en Sinaloa la mejor época para sembrar el frijol es a finales de octubre y principios de noviembre, por lo que la cosecha se realiza en febrero.</p>



<p>También lee: </p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/el-calon-y-otros-espacios-rituales-en-las-marismas-de-escuinapa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Calón y otros espacios rituales en las marismas de Escuinapa</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/opinion/ceramica-prehispanica-de-sinaloa-calidad-superior/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cerámica prehispánica de Sinaloa, calidad superior</a></p>
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		<title>A 490 años de la conquista de Sinaloa</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/a-490-anos-de-la-conquista-de-sinaloa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Feb 2021 06:54:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Sinaloa]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Previo a la conquista española, Sinaloa estaba poblada de extremo a extremo y de costa a sierra. La población de entonces vivía en las orillas de los ríos, cerca de los esteros y el mar, las zonas más ricas en recursos. Este año se conmemoran los 500 años de la culminación de la conquista de [&#8230;]</p>
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<h4 class="wp-block-heading">Previo a la conquista española, Sinaloa estaba poblada de extremo a extremo y de costa a sierra. La población de entonces vivía en las orillas de los ríos, cerca de los esteros y el mar, las zonas más ricas en recursos.</h4>



<p>Este año se conmemoran los 500 años de la culminación de la conquista de Tenochtitlán, la capital del imperio mexica o azteca, que sucumbió el 13 de agosto de 1521, aunque muchas otras partes de lo que ahora es México continuaron libres del yugo español, una de ellas era la costa noroccidental del Pacífico, pero no por mucho tiempo.</p>



<p>Casi 10 años después, el 21 de diciembre de 1529, el entonces gobernador de Pánuco y Presidente de la 1ª Audiencia de México, Nuño Beltrán de Guzmán, da inicio con su ejército de españoles e indígenas a una empresa de conquista bien conocida históricamente por sus excesos, ya que a su paso por los actuales estados de Michoacán, Jalisco y Nayarit dejó una estela de pueblos quemados y cuerpos masacrados; pues Nuño de Guzmán entendía la pacificación como el aniquilamiento del adversario: “haciendo la guerra e pacificando la tierra” escribió su maestre de campo Gonzalo López, a su paso por Chametla.</p>



<p>El ejército conquistador estaba conformado con ciento cincuenta hombres a caballo, peones armados con doce piezas de artillería menuda y cerca ocho mil indios, según dejó escrito el propio Nuño de Guzmán en una carta al Rey del 9 de julio de 1530.</p>



<p>La conquista de Sinaloa involucró entonces no solo a españoles, también a muchos indígenas, algunos voluntariamente, los más de forma obligada. No fue, sin embargo, un proceso único y continuo. Su desarrollo se puede dividir en tres etapas. La primera entre 1530 y 1532 está dominada por la presencia de Nuño de Guzmán y su enorme ejército que “a sangre y fuego” diezmó a la población indígena sinaloense entre los ríos Las Cañas y Mocorito dando inicio a la conquista de Sinaloa, una de las más brutales y sanguinarias de un proceso de por sí violento.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="583" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Conquista-de-Sinaloa-1.jpg?resize=696%2C583&#038;ssl=1" alt="Conquista de Sinaloa" class="wp-image-8806" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Conquista-de-Sinaloa-1.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Conquista-de-Sinaloa-1.jpg?resize=120%2C101&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Conquista-de-Sinaloa-1.jpg?resize=90%2C75&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Conquista-de-Sinaloa-1.jpg?resize=320%2C268&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Conquista-de-Sinaloa-1.jpg?resize=560%2C469&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /></figure>



<h4 class="wp-block-heading">La conquista del sur de Sinaloa</h4>



<p>En septiembre de 1530 las tropas ya se encontraban a orillas del río Acaponeta, en lo que ahora es la población de San Felipe de Aztatlán. Es ahí donde el conquistador se entera de la existencia de Chametla.</p>



<p>El día 19 de ese mismo mes los sorprende un huracán que dejará muy mermadas sus fuerzas y, por ende, su capacidad de combate. Son estas condiciones precarias y desastrosas las que matizan el primer encuentro de los conquistadores con la provincia de Chametla, ya que, en lugar de avanzar arrasando militarmente como lo había hecho hasta entonces, Guzmán se ve obligado a enviar una comitiva a cargo del capitán Lope de Samaniego, para solicitar ayuda a los de Chametla y poder avanzar en su empresa.</p>



<p>El paso de la provincia de Aztatlán a la de Chiametla, es narrado en varias de las crónicas de la conquista. Uno de los relatores anónimos (Anónima Primera, según Razo; Tercera Relación Anónima, según García Icazbalceta) relata que la comitiva llegó a dicha provincia después de haber pasado por espacio de quince leguas algunos ríos y muchas ciénegas. En el primer pueblo consiguieron una gran cantidad de gallinas y algo de pescado.</p>



<p>El primer encuentro, aunque no tan amistoso, resultó en poco agravio entre unos y otros. Juan de Sámano, por su parte, refiere que les tomó siete días llegar de Aztatlán a Chiametla, bordeando la sierra para evitar las marismas, mientras que Gonzalo López solo señala que entre una provincia y otra había catorce leguas de distancia “y en medio hay unos poblezuelos pequeños” (G. López, en Razo, 2001, p. 89).</p>



<p>Sin embargo, otro de los relatores anónimos (Anónima Segunda, según Razo) señala un enfrentamiento con los habitantes de la provincia y describe el tipo de armas que utilizaban de la siguiente manera: </p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="562" height="1000" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-en-Sinaloa-1.png?resize=562%2C1000&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-8799" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-en-Sinaloa-1.png?w=562&amp;ssl=1 562w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-en-Sinaloa-1.png?resize=120%2C214&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-en-Sinaloa-1.png?resize=90%2C160&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-en-Sinaloa-1.png?resize=320%2C569&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-en-Sinaloa-1.png?resize=560%2C996&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 562px) 100vw, 562px" /></figure>



<p>Llama la atención que destaque el uso de la porra y la rodela, además de las flechas, como si en las provincias anteriores no fuera así; y que describa tan detalladamente las características de la rodela o escudo y su uso. El pavés era un escudo oblongo de tamaño tal que lograba cubrir todo el cuerpo del combatiente. Pese a ello, en la lámina 67 del lienzo de Tlaxcala, donde se representa la batalla de Chiametlan, no se observan esos peculiares escudos, solo las rodelas que son similares a los de las otras láminas y en lugar de porras los guerreros chametlanos traen <em>macuahuitl</em>.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="654" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?resize=696%2C654&#038;ssl=1" alt="Sinaloa" class="wp-image-8801" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?resize=1160%2C1090&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?resize=800%2C751&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?resize=120%2C113&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?resize=90%2C85&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?resize=320%2C301&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?resize=560%2C526&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?w=1500&amp;ssl=1 1500w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-1.-Lienzo-de-Tlaxcala.-Chyametlan.jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La batalla de Chiametlán, según el Lienzo de Tlaxcala (Chavero, 1979, Lámina 67)</figcaption></figure>



<p>La victoria fue para los españoles y Chametla es ocupada. Los primeros días la estancia fue pacífica, pero los habitantes terminaron huyendo después de ser obligados a traer cargamentos sobre sus espaldas desde Aztatlan, según escribió Gonzalo Fernández de Oviedo.</p>



<p>La comprensible reacción de los habitantes de Chametla, sin embargo, fue tomada por Guzmán como afrentosa. Primero los mandó llamar, pero solo uno de ellos regresó; fue entonces cuando decidió irlos a buscar y quemar sus pueblos, según otro relato anónimo.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="583" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-de-Sinaloa-2.jpg?resize=696%2C583&#038;ssl=1" alt="La conquista de Sinaloa" class="wp-image-8807" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-de-Sinaloa-2.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-de-Sinaloa-2.jpg?resize=120%2C101&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-de-Sinaloa-2.jpg?resize=90%2C75&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-de-Sinaloa-2.jpg?resize=320%2C268&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/La-conquista-de-Sinaloa-2.jpg?resize=560%2C469&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /></figure>



<p>Después de estar dos meses en Chametla, la comitiva partió para continuar su campaña hasta el río Mocorito aniquilando a las poblaciones. </p>



<p>En palabras de Gonzalo López, Nuño de Guzmán avanzaba haciendo la guerra y pacificando la tierra, pues el conquistador entendía la paz como el aniquilamiento del enemigo.</p>



<p>A la llegada de las huestes españoles y sus “aliados” indígenas, Sinaloa estaba poblada de extremo a extremo y de costa a sierra. La población estaba organizada políticamente en pequeños señoríos hereditarios circunscritos a las orillas de los ríos y a las áreas aledañas a los esteros y el mar, las zonas más ricas en recursos. El resto de las comunidades eran independientes políticamente. Todo eso se trastocó violentamente con la conquista hace ya 490 años.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="911" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles..jpg?resize=696%2C911&#038;ssl=1" alt="Conquista de Sinaloa" class="wp-image-8804" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=1160%2C1518&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=800%2C1047&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=1174%2C1536&amp;ssl=1 1174w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=1565%2C2048&amp;ssl=1 1565w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=120%2C157&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=90%2C118&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=320%2C419&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=560%2C733&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?resize=1920%2C2513&amp;ssl=1 1920w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?w=1956&amp;ssl=1 1956w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2021/02/Figura-2.-Las-provincia-de-la-llanura-costera-a-la-llegada-de-los-espanoles.-scaled.jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Mapa con las “provincias” conquistadas por Nuño de Guzmán en la costa de Nayarit y Sinaloa.</figcaption></figure>





<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="320" height="393" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Alfonso-Grave.jpg?resize=320%2C393&#038;ssl=1" alt="Luis Alfonso Grave Tirado" class="wp-image-8594" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Alfonso-Grave.jpg?w=320&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Alfonso-Grave.jpg?resize=120%2C147&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Alfonso-Grave.jpg?resize=90%2C111&amp;ssl=1 90w" sizes="auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px" /><figcaption>Alfonso Grave Tirado</figcaption></figure></div>



<p><em>Luis Alfonso Grave Tirado es arqueólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), maestro y doctor en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Investigador del INAH Sinaloa en el Museo Arqueológico de Mazatlán. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Desde 1998 realiza trabajos de investigación arqueológica en el sur de Sinaloa donde ha dirigido más de 15 proyectos de investigación. En la actualidad coordina el Proyecto Arqueológico Sur de Sinaloa.</em></p>



<p></p>



<p></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/la-pesca-en-el-sur-de-sinaloa-una-historia-de-larga-duracion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La pesca en el sur de Sinaloa, una historia de larga duración.</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/la-banda-de-los-chihuiles/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La banda de los Chihuiles.</a></p>
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		<title>El Calón y otros espacios rituales en las marismas de Escuinapa</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/el-calon-y-otros-espacios-rituales-en-las-marismas-de-escuinapa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Dec 2020 20:53:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los centros ceremoniales como El Calón jugaron un papel importante en la explotación de los recursos del estero en la época prehispánica. En una colaboración anterior (La pesca en el sur de Sinaloa; una historia de larga duración), destacamos la importancia de la pesca en la economía y la identidad de los habitantes del sur [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h4 class="wp-block-heading">Los centros ceremoniales como El Calón jugaron un papel importante en la explotación de los recursos del estero en la época prehispánica.</h4>



<p>En una colaboración anterior (<a href="https://sonplayas.com/la-pesca-en-el-sur-de-sinaloa-una-historia-de-larga-duracion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La pesca en el sur de Sinaloa; una historia de larga duración</a>), destacamos la importancia de la pesca en la economía y la identidad de los habitantes del sur de Sinaloa en la época prehispánica. Hoy ampliaremos sobre las evidencias, aunque indirectas, que consideramos más contundentes acerca del papel principal que jugó la explotación de los recursos estuarinos: los centros ceremoniales en el corazón de las marismas de Escuinapa.</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Cuántos sitios arqueológicos hay?</h4>



<p>&nbsp;Las marismas de Escuinapa, son una de las zonas más investigadas arqueológicamente de todo el estado de Sinaloa. Se han registrado 173 sitios arqueológicos prehispánicos. De estos, 41 corresponden a concheros de almeja, 56 a concheros de ostión, en 49 se observaron montículos habitacionales (en ocasiones con concheros asociados); 7 sitios cuentan con estructuras arquitectónicas construidas con concha de molusco, 4 salineras y 3 sitios rituales. Aquí nos centraremos en los cinco que hemos interpretado como centros ceremoniales: Juana Gómez, El Calón, Isla del Macho, El Macho y Panzacola.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="537" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.1-Sitios-arqueologicos-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=696%2C537&#038;ssl=1" alt="El Calón Escuinapa" class="wp-image-8571" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.1-Sitios-arqueologicos-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.1-Sitios-arqueologicos-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=800%2C618&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.1-Sitios-arqueologicos-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=120%2C93&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.1-Sitios-arqueologicos-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.1-Sitios-arqueologicos-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=320%2C247&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.1-Sitios-arqueologicos-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=560%2C432&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Mapa con los sitios arqueológicos en las marismas de Escuinapa.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">Juana Gómez</h4>



<p>Juana Gómez destaca no solo por su mayor tamaño relativo (ocupa alrededor de seis hectáreas) sino también por la complejidad que manifiesta el ordenamiento de sus nueve montículos (<strong>FIGURA)</strong>, estos fueron construidos principalmente con tierra y solo un poco de piedra en la fachada; y se distribuían en dos grupos, uno de siete montículos en el suroeste agrupados alrededor de una plaza, con el montículo principal de más de cinco metros de altura. El otro conjunto al sureste y sólo contaba con dos montículos. Juana Gómez fue habitado entre 250 y 800 d.C., aunque al parecer los montículos fueron construidos en el periodo que va del 500 al 700 d.C.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="531" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.2.-Juana-Gomez.jpg?resize=696%2C531&#038;ssl=1" alt="Escuinapa" class="wp-image-8572" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.2.-Juana-Gomez.jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.2.-Juana-Gomez.jpg?resize=800%2C610&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.2.-Juana-Gomez.jpg?resize=120%2C92&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.2.-Juana-Gomez.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.2.-Juana-Gomez.jpg?resize=320%2C244&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.2.-Juana-Gomez.jpg?resize=560%2C427&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Plano de Juana Gómez</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">El Calón</h4>



<p><strong>El Calón</strong> es un cono truncado que se levanta 20.70 metros por encima del terreno pantanoso de la marisma. Está formado por un solo cuerpo ininterrumpido que termina en su cima formando una superficie cuadrilátera de 12 x 11 metros, la cual está más o menos nivelada; en su base mide 85 metros de este a oeste y 88 metros de norte a sur, y con una altura de casi 21 metros, lo convierte en un auténtico edificio de carácter monumental en medio de la marisma; el cual <strong>fue construido en su totalidad con conchas de molusco</strong>, la mayoría de la especie <em>Anadara grandis</em> o pata de mula.</p>



<p>Fueron necesarios casi 280 millones de ejemplares de moluscos de concha para su construcción (275,746,791.5, para ser exactos), la cual fue planificada y corresponde a un solo momento, que, reitero, ocurrió entre el 500 y el 750 d.C.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3a.-El-Calon.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="El Calón, Escuinapa" class="wp-image-8574" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3a.-El-Calon.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3a.-El-Calon.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3a.-El-Calon.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3a.-El-Calon.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3a.-El-Calon.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3a.-El-Calon.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Al centro de la imagen, en medio de la marisma, destaca El Calón. La estructura monumental mide casi 21 metros de altura y fue edificada con conchas de moluscos. Se localiza en el municipio de Escuinapa, Sinaloa. Foto: Cortesía</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="499" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3b.-Figurilla-en-la-cima-de-El-Calon.jpg?resize=696%2C499&#038;ssl=1" alt="Pirámide El Calón" class="wp-image-8577" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3b.-Figurilla-en-la-cima-de-El-Calon.jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3b.-Figurilla-en-la-cima-de-El-Calon.jpg?resize=800%2C574&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3b.-Figurilla-en-la-cima-de-El-Calon.jpg?resize=120%2C86&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3b.-Figurilla-en-la-cima-de-El-Calon.jpg?resize=90%2C65&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3b.-Figurilla-en-la-cima-de-El-Calon.jpg?resize=320%2C229&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.3b.-Figurilla-en-la-cima-de-El-Calon.jpg?resize=560%2C402&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Figurilla antropomorfa encontrada entre las conchas de El Calón. Imagen: cortesía.</figcaption></figure>



<p>Durante años se consideró que El Calón era único en su especie; es decir, la única estructura monumental de concha, no solo de Sinaloa, sino de todo México. &nbsp;Sin embargo, también hay edificios construidos con concha en la costa chiapaneca y tabasqueña.</p>



<p>En las propias inmediaciones de El Calón hay otras estructuras de concha, incluyendo dos que también pudieron funcionar como espacios sagrados: El Macho e Isla del Macho. De hecho, es probable que ambos sitios hayan tomado el lugar de El Calón como las sedes de las ceremonias propiciatorias, pues se estima que éste dejó de usarse después del 800 d.C., mientras que El Macho e Isla del Macho son posteriores a 900 d.C.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon-Escuinapa.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Pirámide El Calón" class="wp-image-8575" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon-Escuinapa.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon-Escuinapa.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon-Escuinapa.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon-Escuinapa.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon-Escuinapa.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon-Escuinapa.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Aspecto del camino hacia la cima de El Calón. Foto: Jaguar Ulises.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">Isla de El Macho</h4>



<p>A poco más de un kilómetro al sureste del Calón está la isla de El Macho. Es una zona relativamente elevada por lo que permanece seca durante la marea baja aunque se inunda en la temporada de lluvias. Es de difícil acceso y apenas es visitada por los pescadores en la parte más productiva de la zafra camaronera (octubre-noviembre). </p>



<p>Tiene alrededor de 2 hectáreas de extensión y sobre ella se localizan dos conjuntos bien definidos de estructuras arquitectónicas, las cuales fueron construidas con conchas de molusco, en particular de pata de mula (<em>Anadara grandis</em>). La estructura del lado sur tenía forma de «U» o herradura, sin embargo, ya perdió una de sus partes debido al saqueo de concha La parte abierta de la herradura está hacia el oeste y mide 45 metros por lado. </p>



<p>Las plataformas que le dan forma tienen un ancho de 8 metros en promedio y una altura de entre 1 y 2 metros. La estructura del lado norte es una plataforma alargada de más de 70 metros de largo y poco más de 25 m de ancho, sobre la que se asientan seis estructuras, cuatro de las cuales están alrededor de una especie de patio hundido, aunque, por sus características, la interpretamos como una cancha para el juego de pelota. Hacia el norte se ubican dos pequeños montículos.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="452" height="700" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Macho.jpg?resize=452%2C700&#038;ssl=1" alt="El Macho, Escuinapa" class="wp-image-8582" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Macho.jpg?w=452&amp;ssl=1 452w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Macho.jpg?resize=120%2C186&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Macho.jpg?resize=90%2C139&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Macho.jpg?resize=320%2C496&amp;ssl=1 320w" sizes="auto, (max-width: 452px) 100vw, 452px" /><figcaption>Croquis de Isla del Macho.</figcaption></figure>



<p>Unos 500 metros hacia el noroeste del sitio anterior está otra estructura arquitectónica en medio de la marisma (Sitio MSS-96 El Macho 2). Es una plataforma de poco más de 40 metros de larga en dirección norte sur, por 18 metros de ancho y una altura de casi 5 metros. Fue construida enteramente con conchas de molusco, en su mayoría pata de mula, algunas todavía cerradas, pero se observan también algunos ostiones.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Panzacola</h4>



<p>Panzacola por su parte es un sitio salinero; sin embargo, a diferencia de las otras tres salineras prehispánicas reconocidas y a los más de 50 ranchos salineros modernos que hemos visitado, los siete montículos que lo conforman, construidos con tierra sacada del propio pantano, reflejan una evidente planeación. Al norte hay dos estructuras alargadas en dirección noroeste-sureste que corren paralelas, aunque separadas por casi 40 metros, al sur de las cuales se encuentran dos pequeños montículos, con otras dos estructuras alargadas, pero en dirección este-oeste, con un pequeño montículo como remate de la más sureña. Así, es probable que, a la par de salinera, era también un centro ceremonial. Panzacola fue construido en los últimos 600 años de ocupación prehispánica.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.5a.-Panzacola.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Panzacola Escuinapa" class="wp-image-8583" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.5a.-Panzacola.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.5a.-Panzacola.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.5a.-Panzacola.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.5a.-Panzacola.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.5a.-Panzacola.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.5a.-Panzacola.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Panzacola. Foto: cortesía.
</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="487" height="713" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Panzacola.jpg?resize=487%2C713&#038;ssl=1" alt="Panzacola Escuinapa" class="wp-image-8584" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Panzacola.jpg?w=487&amp;ssl=1 487w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Panzacola.jpg?resize=120%2C176&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Panzacola.jpg?resize=90%2C132&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Panzacola.jpg?resize=320%2C469&amp;ssl=1 320w" sizes="auto, (max-width: 487px) 100vw, 487px" /><figcaption>Croquis Panzacola.</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Explotación de recursos del estero</h2>



<p>Hemos podido establecer que la ocupación de la zona de marismas de Escuinapa inicia hacia el 250 d.C., pero la explotación intensiva de los recursos del estero se por primera vez se da entre el 500 y el 750 d.C., con un notorio decremento entre 750 y 900 d.C., para volver a cobrar intensidad entre el 900 d.C. y la llegada de los españoles. Es decir, la intensificación productiva y la construcción de edificios de culto se da más o menos a la par, lo que nos indica que ya un grupo estaba por encima de los demás; y este pequeño grupo es el que debió alentar la producción de excedentes. </p>



<p>El poder, en sentido lato no es más que “la capacidad de imponer a otros la propia voluntad”. El poder político, de acuerdo con Max Weber (1977: 45), es: ”la posibilidad de que una persona, o varias, realicen su propia voluntad en una acción en común, aun contra la oposición de otros participantes en la acción”. Para lograr esto no necesariamente se hace uso de la fuerza, sino que la mayoría de las veces son suficientes, la amenaza, la manipulación, la influencia y, por supuesto, la autoridad. De hecho, al ejercer la fuerza física, más que demostrar que se tiene poder sobre otra u otras personas, lo que se muestra es que hay escasez o incluso una carencia de poder sobre ellos.</p>



<p>Entonces, si la fuerza a la larga menoscaba el poder ¿cómo se obligaba a los pescadores, salineros y recolectores de moluscos de las marismas de Escuinapa a producir excedentes? Para que el control sea efectivo a largo plazo, es necesario hacer uso de los mecanismos ideológicos. La ideología es “el conjunto de ideas, creencias, conceptos y demás”, que se presentan como comunes a toda la sociedad, pero que en realidad son las del grupo gobernante para legitimar su dominio sobre el resto de la sociedad. La ideología se materializa arqueológicamente a través, monumentos, objetos simbólicos e iconografía; y estos a su vez son los indicadores de ceremonias públicas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="771" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?resize=696%2C771&#038;ssl=1" alt="Centros ceremoniales Escuinapa" class="wp-image-8585" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?resize=1160%2C1285&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?resize=800%2C886&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?resize=1387%2C1536&amp;ssl=1 1387w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?resize=120%2C133&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?resize=90%2C100&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?resize=320%2C354&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?resize=560%2C620&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/10.6.-Los-centros-ceremoniales-entre-el-cerro-del-oriente-y-el-cerro-del-poniente..jpg?w=1561&amp;ssl=1 1561w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Los centros ceremoniales entre el cerro del Muerto y el cerro de las Cabras.</figcaption></figure>



<p>Las características intrínsecas de estos sitios nos indican que funcionaron como centros ceremoniales, lo que viene a confirmar su ubicación en medio de la línea imaginaria entre el cerro del Muerto y el cerro de las Cabras, los dos cerros más importantes en el imaginario simbólico de los habitantes del sur de Sinaloa, todavía en la actualidad, y además se tomó como referencia la salida y puesta del sol en los solsticios y equinoccios en relación a éstos y otros cerros.</p>



<p>Así, la manipulación ideológica jugó un papel importante en la explotación de los recursos del estero en la época prehispánica, a través sobre todo de la celebración de fiestas colectivas periódicamente.</p>





<p>Estas imágenes, de la autoría del artista Jaguar Ulises, nos muestran el paisaje de las marismas que rodean a El Calón y parte del trayecto hasta llegar a la cima de esta estructura monumental. </p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="392" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-El-Calon.jpg?resize=696%2C392&#038;ssl=1" alt="El Calón" class="wp-image-8586" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-El-Calon.jpg?w=960&amp;ssl=1 960w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-El-Calon.jpg?resize=800%2C450&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-El-Calon.jpg?resize=120%2C68&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-El-Calon.jpg?resize=90%2C51&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-El-Calon.jpg?resize=320%2C180&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-El-Calon.jpg?resize=560%2C315&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Aspecto de las marismas que rodean la zona de El Calón. Foto: Jaguar Ulises.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="392" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-que-rodean-El-Calon.jpg?resize=696%2C392&#038;ssl=1" alt="El Calón, Escuinapa" class="wp-image-8587" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-que-rodean-El-Calon.jpg?w=960&amp;ssl=1 960w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-que-rodean-El-Calon.jpg?resize=800%2C450&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-que-rodean-El-Calon.jpg?resize=120%2C68&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-que-rodean-El-Calon.jpg?resize=90%2C51&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-que-rodean-El-Calon.jpg?resize=320%2C180&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Marismas-que-rodean-El-Calon.jpg?resize=560%2C315&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Marismas vistas desde El Calón. Foto: Jaguar Ulises.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="385" height="700" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Aspectos-del-cerro-El-Calon.jpg?resize=385%2C700&#038;ssl=1" alt="El Calón" class="wp-image-8589" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Aspectos-del-cerro-El-Calon.jpg?w=385&amp;ssl=1 385w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Aspectos-del-cerro-El-Calon.jpg?resize=120%2C218&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Aspectos-del-cerro-El-Calon.jpg?resize=90%2C164&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Aspectos-del-cerro-El-Calon.jpg?resize=320%2C582&amp;ssl=1 320w" sizes="auto, (max-width: 385px) 100vw, 385px" /><figcaption>Base de El Calón; aquí inicia el recorrido a la cima. Foto: Jaguar Ulises.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Vista-superior-desde-el-Calon.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="El Calón" class="wp-image-8588" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Vista-superior-desde-el-Calon.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Vista-superior-desde-el-Calon.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Vista-superior-desde-el-Calon.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Vista-superior-desde-el-Calon.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Vista-superior-desde-el-Calon.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Vista-superior-desde-el-Calon.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Vista panorámica rumbo a la cima. Foto: Jaguar Ulises.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="392" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon.jpg?resize=696%2C392&#038;ssl=1" alt="Pirámide de El Calón" class="wp-image-8590" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon.jpg?w=960&amp;ssl=1 960w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon.jpg?resize=800%2C450&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon.jpg?resize=120%2C68&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon.jpg?resize=90%2C51&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon.jpg?resize=320%2C180&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/El-Calon.jpg?resize=560%2C315&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Conchas de moluscos en la cima de El Calón. Foto: Jaguar Ulises.</figcaption></figure>



<p></p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="320" height="393" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Alfonso-Grave.jpg?resize=320%2C393&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-8594" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Alfonso-Grave.jpg?w=320&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Alfonso-Grave.jpg?resize=120%2C147&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/12/Alfonso-Grave.jpg?resize=90%2C111&amp;ssl=1 90w" sizes="auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px" /></figure></div>





<p><em>Luis Alfonso Grave Tirado es arqueólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), maestro y doctor en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Investigador del INAH Sinaloa en el Museo Arqueológico de Mazatlán. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Desde 1998 realiza trabajos de investigación arqueológica en el sur de Sinaloa donde ha dirigido más de 15 proyectos de investigación. En la actualidad coordina el Proyecto Arqueológico Sur de Sinaloa.</em></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/los-cerros-fueron-dioses-en-el-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los cerros fueron dioses en el sur de Sinaloa</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/piramides-prehispanicas-en-el-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pirámides prehispánicas en el sur de Sinaloa</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/cinco-poetas-que-declararon-su-amor-al-mar-de-mazatlan/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cinco poetas que declararon su amor al mar de Mazatlán</a></p>
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		<title>La pesca en el sur de Sinaloa, una historia de larga duración</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Oct 2020 20:59:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Pesca]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si bien ha sido la agricultura la principal actividad de subsistencia entre los distintos grupos humanos que se han establecido en el sur de Sinaloa desde la época prehispánica hasta la actualidad, la pesca ha jugado también un papel determinante no solo en la economía, sino sobre todo en la conformación de una identidad común, [&#8230;]</p>
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<p class="has-text-align-justify">Si bien ha sido la agricultura la principal actividad de subsistencia entre los distintos grupos humanos que se han establecido en el sur de Sinaloa desde la época prehispánica hasta la actualidad, la pesca ha jugado también un papel determinante no solo en la economía, sino sobre todo en la conformación de una identidad común, y es todavía la cercanía al mar y sus recursos, lo que nos distingue: Mazatlán es “La perla del Pacífico”, y Escuinapa pregona a los cuatro vientos que es “La perla camaronera”; aunque, paradójicamente, las perlas no son precisamente un bien abundante en nuestro litoral.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/1.-La-pesca...-Letrero-a-la-entrada-de-Escuinapa.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Pesca" class="wp-image-8159" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/1.-La-pesca...-Letrero-a-la-entrada-de-Escuinapa.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/1.-La-pesca...-Letrero-a-la-entrada-de-Escuinapa.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/1.-La-pesca...-Letrero-a-la-entrada-de-Escuinapa.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/1.-La-pesca...-Letrero-a-la-entrada-de-Escuinapa.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/1.-La-pesca...-Letrero-a-la-entrada-de-Escuinapa.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/1.-La-pesca...-Letrero-a-la-entrada-de-Escuinapa.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Letrero de entrada a Escuinapa. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Arqueológicamente, las evidencias más claras del aprovechamiento de los recursos marítimos y marismeños son los concheros, esto es, la acumulación de conchas de molusco como resultado de desecho de comida. Estos se han localizado a lo largo del litoral sudsinaloense, desde la Boca de Teacapán hasta el estero del Pozole. </p>



<p class="has-text-align-justify">Y aunque no se ha completado el reconocimiento de toda la zona de marismas, se han detectado más de 100 concheros. Pero también se han recuperado conchas, huesos de pescado y tenazas de jaiba en asentamientos “tierra adentro”, es decir, comunidades alejadas algunos kilómetros de los esteros y el mar.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="537" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/2.-La-pesca...-Sitios-registrados-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=696%2C537&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-8160" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/2.-La-pesca...-Sitios-registrados-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?w=900&amp;ssl=1 900w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/2.-La-pesca...-Sitios-registrados-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=800%2C618&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/2.-La-pesca...-Sitios-registrados-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=120%2C93&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/2.-La-pesca...-Sitios-registrados-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=90%2C70&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/2.-La-pesca...-Sitios-registrados-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=320%2C247&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/2.-La-pesca...-Sitios-registrados-en-las-marismas-de-Escuinapa..jpg?resize=560%2C432&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Mapa con los sitios registrados en las marismas de Escuinapa. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">Especies aprovechadas</h4>



<p class="has-text-align-justify">Hemos podido determinar que en las marismas de Escuinapa y de Chametla la explotación intensiva de los recursos del estero comenzó alrededor del 250 d.C.; mientras que en los esteros de Mazatlán y Piaxtla inició un poco más tarde, hacia el 750 d.C. </p>



<p class="has-text-align-justify">Las especies más aprovechadas fueron el ostión (<em>Ostrea corteziensis</em>); la pata de mula (<em>Anadara grandis</em> y <em>Anadara tuberculosa</em>) y algunas almejas (<em>Tivela byronensis</em>., y <em>Chione californieniensis</em>), pero no fueron las únicas, por supuesto, sino que se explotó una amplia variedad de otros moluscos, así como más de 60 especies de peces, entre las que podemos mencionar la sierra (<em>Scomberomorus sierra</em>), el chihuil o bagre (<em>Bagre panamensis</em>, <em>Arius seemani</em>), la lisa (<em>Mugil curema</em>, <em>Mugil cephalus</em>), el pargo (<em>Lugnatus sp.</em>), el róbalo (<em>Centropomus sp</em>.), la curvina (<em>Cynoscion sp.</em>) y varias mojarras; y los crustáceos ya mencionados: la jaiba (<em>Callinectes sapidus</em>) y el camarón blanco (<em>Litopenaeus vannamei</em>).</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/3.-La-pesca...-Conchero-en-las-marismas-de-Teacapan.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="pesca" class="wp-image-8161" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/3.-La-pesca...-Conchero-en-las-marismas-de-Teacapan.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/3.-La-pesca...-Conchero-en-las-marismas-de-Teacapan.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/3.-La-pesca...-Conchero-en-las-marismas-de-Teacapan.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/3.-La-pesca...-Conchero-en-las-marismas-de-Teacapan.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/3.-La-pesca...-Conchero-en-las-marismas-de-Teacapan.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/3.-La-pesca...-Conchero-en-las-marismas-de-Teacapan.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Conchero en las marismas de Teacapán. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">Evidencias de su importancia</h4>



<p class="has-text-align-justify">La importancia de la pesca y la recolección de moluscos se pone de manifiesto en forma aún más contundente en la erección de varios centros ceremoniales en el corazón de las Marismas Nacionales: El Calón, El Macho e Isla del Macho. Los tres fueron construidos con conchas de molusco, para lo que fueron necesarios más de trescientos millones de ejemplares. El primero tiene más de 20 metros de altura y el último presenta una cancha para el juego de pelota, lo que no deja lugar a dudas sobre su función: eran la sede de ceremonias propiciatorias de una buena pesca tanto al principio [el equinoccio de otoño] como al final de la temporada [el equinoccio de primavera].</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/4.-La-pesca...-Conchero-en-las-cercanias-de-Mazatlan..jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Pesca en el sur de Sinaloa" class="wp-image-8162" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/4.-La-pesca...-Conchero-en-las-cercanias-de-Mazatlan..jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/4.-La-pesca...-Conchero-en-las-cercanias-de-Mazatlan..jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/4.-La-pesca...-Conchero-en-las-cercanias-de-Mazatlan..jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/4.-La-pesca...-Conchero-en-las-cercanias-de-Mazatlan..jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/4.-La-pesca...-Conchero-en-las-cercanias-de-Mazatlan..jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/4.-La-pesca...-Conchero-en-las-cercanias-de-Mazatlan..jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Conchero en las cercanías de Mazatlán. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">En un documento del siglo XVII acerca de las costumbres e idolatrías de los indígenas marismeños se indica que los pescadores veneraban, entre otros, al Nycanori, al que dedicaban una ceremonia precisamente en el equinoccio de otoño: “Es costumbre en el pueblo de Olyta –dice el padre franciscano Antonio Arias y Saavedra- en el principio de las aguas, juntarse todos los naturales y ancianos del y elegir por capitán o <em>atzaquani</em>  al más digno&#8230;» (para que cierre las aguas de la pesquería del camarón).</p>



<p class="has-text-align-justify">El texto narra que el capitán hace ayuno de cinco días y guarda castidad todo el tiempo de la cosecha. Después del ayuno, ofrece una bola de pepitas de algodón envuelta en pabilo y pendientes de ella unas plumas de garza coloradas.</p>



<p class="has-text-align-justify"> «Y al acostarse de noche dice estas palabras: neamoc, tamex yequi, que quieren decir “señor, hijo de dios llovedor y criador de las aves y peces, dános camarón”, repitiendo muchas veces estas palabras, con que dicen se le aparece en sueños y le responde: amyn moctanex noxuu, que quiere decir “amigo te daré camarón”.</p>



<p class="has-text-align-justify">Por la mañana, el capitán avisa al pueblo lo sucedido «y tratan luego de su pesca ofreciendo en las aguas vino que llaman Alasán y otras cosas y el primero que entra a la pesca es el dicho Atzaquani el cual luego que saca el primer camarón le disponen un vaso, una bebida que ellos llaman Paxnal; el cual coge los camarones que caben en la mano y echa en el Paxnal y bebe y lo que sobra dá a los perros” (Arias y Saavedra 1990: 305-306).</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="592" height="800" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/5.-La-pesca...-Estampa-de-Arias-y-Saavedra-con-los-dioses.-Se-destaca-Nycanori..jpg?resize=592%2C800&#038;ssl=1" alt="Pesca sur de Sinaloa" class="wp-image-8163" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/5.-La-pesca...-Estampa-de-Arias-y-Saavedra-con-los-dioses.-Se-destaca-Nycanori..jpg?w=592&amp;ssl=1 592w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/5.-La-pesca...-Estampa-de-Arias-y-Saavedra-con-los-dioses.-Se-destaca-Nycanori..jpg?resize=120%2C162&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/5.-La-pesca...-Estampa-de-Arias-y-Saavedra-con-los-dioses.-Se-destaca-Nycanori..jpg?resize=90%2C122&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/5.-La-pesca...-Estampa-de-Arias-y-Saavedra-con-los-dioses.-Se-destaca-Nycanori..jpg?resize=320%2C432&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/5.-La-pesca...-Estampa-de-Arias-y-Saavedra-con-los-dioses.-Se-destaca-Nycanori..jpg?resize=560%2C757&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 592px) 100vw, 592px" /><figcaption>Estampa de Arias y Saavedra con los dioses. Se destaca en un recuadro Nycanori. Imagen: cortesía.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">Explotación intensiva</h4>



<p class="has-text-align-justify">La explotación intensiva del camarón se evidencia en el desarrollo de un sistema altamente eficiente: los “tapos y chiqueros”, cuyo origen se remonta a la época prehispánica. Consisten en una estructura de horcones que atraviesa completamente alguno de los angostos canales de estero, la cual sirve de soporte a una especie de cortina plegable hecha tradicionalmente con varas de otate, pero que desde por lo menos los años 70 del siglo XX empezaron a sustituirse con peciolos de palma y en los últimos años incluso por tubos de PVC.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/6.-La-pesca...-Tapo-de-El-Mezcal.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Pesca Sur de Sinaloa" class="wp-image-8165" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/6.-La-pesca...-Tapo-de-El-Mezcal.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/6.-La-pesca...-Tapo-de-El-Mezcal.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/6.-La-pesca...-Tapo-de-El-Mezcal.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/6.-La-pesca...-Tapo-de-El-Mezcal.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/6.-La-pesca...-Tapo-de-El-Mezcal.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/6.-La-pesca...-Tapo-de-El-Mezcal.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Tapo del sitio de pesca El Mezcal. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">En la actualidad este sistema solo se utiliza [cada vez menos, por desgracia] en el sur de Sinaloa y norte de Nayarit, pero a la llegada de los españoles se practicaba también en el centro de Sinaloa. </p>



<p class="has-text-align-justify">En la <em>Segunda relación anónima de la jornada que hizo Nuño de Guzmán a la Nueva Galicia</em>, el cronista señala: “Esta villa de Coliacan se dice San Miguel: está poblada en un valle que se dice Horabá dos leguas de la mar; sube la creciente hasta la misma villa, por un río que por ella pasa: atájase allí el río con un zarzo de cañas, y hacen un ingenio para tomar pescado, que aunque fuese allí otra Sevilla, bastaría á abastecerse de lo que allí se toma de lizas y otros géneros de pescados muy buenos” (Razo <em>op. cit</em>.: 282).</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/7.-La-pesca...-Pescador-en-tapo..jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Pesca sur de Sinaloa" class="wp-image-8164" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/7.-La-pesca...-Pescador-en-tapo..jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/7.-La-pesca...-Pescador-en-tapo..jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/7.-La-pesca...-Pescador-en-tapo..jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/7.-La-pesca...-Pescador-en-tapo..jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/7.-La-pesca...-Pescador-en-tapo..jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/7.-La-pesca...-Pescador-en-tapo..jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Pescador junto a tapo. Foto: cortesía</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">La descripción más detallada, sin embargo, es la del obispo Alonso de la Mota y Escobar, quien visitó Sinaloa a fines del siglo XVI. Respecto al sur del estado, detalla que los habitantes de estas tierras esperaban las crecientes que se presentaban durante las lunas de noviembre, diciembre y enero de cada año, cuando el agua del mar entraba a los ríos y con ella una gran variedad de peces que llegaban a desovar, comunmente por la noche.</p>



<p class="has-text-align-justify">Relata que los pescadores acercaban el oído a la superficie del agua para sentir el ruido de los peces al pasar en el fondo del río. </p>



<p class="has-text-align-justify">«Están los indios con gran silencio sosegados, y cuando reconocen que se quiere retirar la creciente del mar echan de presto unos cañizos que tienen muy a punto con que atajan todo el río de rivera a rivera, y llega y toca por lo bajo hasta el suelo y lo amarran fuertemente de una una y otra banda en tierra», señala en su descripción.</p>



<p class="has-text-align-justify">Explica que los cañizos están hechos de cañas gruesas que solo dejan pasar el agua, de manera que al bajar la creciente del río queda una «gran muchedumbre de diversos peces que habían subido, y cuando llegan a esta compuerta y barrera las aguas pasan adelante quedándose toda la presa encarcelada que con el desagüe del río queda toda ella casi en seco. Y es esta una de las más hermosas vistas que hay y que en cosas naturales pueden suceder…” (Mota y Escobar 1966: 43-44).</p>



<p class="has-text-align-justify">Es básicamente la misma forma en que se siguen usando los tapos. Otra técnica ampliamente utilizada fue el envenenamiento. Lázaro de Arregui señala que en las pesquerías de Chametla en 1621, se utilizaba la raíz de unas plantas de mediano tamaño y hojas blanquecinas, las cuales se colocaban en mazos en la boca de los ríos o esteros, provocando, después de una hora, la muerte de los peces.  </p>



<p class="has-text-align-justify">“Dentro de una hora emborracha el pescado todo (&#8230;)  y queda la playa llena de pescado muerto; y dañase presto lo que con esto se mata si luego no se beneficia y sala” (Arregui 1946: 52-53). </p>



<p class="has-text-align-justify">Esta técnica, al parecer era más utilizada en los ríos, donde también se usaban anzuelos, arpones, redes y trampas de cañizos o nasas.</p>



<p class="has-text-align-justify">Así, la pesca ha tenido una importancia primordial en la economía y la forma de ver el mundo de los habitantes del sur de Sinaloa desde la época prehispánica y es claro todavía en la actualidad.</p>





<div class="wp-block-media-text alignwide has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-center"><figure class="wp-block-media-text__media"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="320" height="393" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/Alfonso-Grave.jpg?resize=320%2C393&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-8171" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/Alfonso-Grave.jpg?w=320&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/Alfonso-Grave.jpg?resize=120%2C147&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/10/Alfonso-Grave.jpg?resize=90%2C111&amp;ssl=1 90w" sizes="auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p><em>Luis Alfonso Grave Tirado es arqueólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), maestro y doctor en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Investigador del INAH Sinaloa en el Museo Arqueológico de Mazatlán. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Desde 1998 realiza trabajos de investigación arqueológica en el sur de Sinaloa donde ha dirigido más de 15 proyectos de investigación. En la actualidad coordina el Proyecto Arqueológico Sur de Sinaloa.</em></p>
</div></div>



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		<title>Cerámica prehispánica de Sinaloa, calidad superior</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/ceramica-prehispanica-de-sinaloa-calidad-superior/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 30 Aug 2020 19:02:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La cerámica prehispánica de Sinaloa es superior a cualquier cerámica moderna de México. La alta calidad de las vasijas, elaboradas por alfareros especializados, son una señal inequívoca del nivel de desarrollo sociopolítico que se tuvo en esa época. En el México prehispánico el poder económico y político de las élites se apoyaba en un complejo [&#8230;]</p>
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<h4 class="wp-block-heading">La cerámica prehispánica de Sinaloa es superior a cualquier cerámica moderna de México. La alta calidad de las vasijas, elaboradas por alfareros especializados, son una señal inequívoca del nivel de desarrollo sociopolítico que se tuvo en esa época.</h4>



<p class="has-text-align-justify">En el México prehispánico el poder económico y político de las élites se apoyaba en un complejo enramado de generación de excedentes de productos básicos, ceremonias públicas, elaboración de artesanías y en la obtención de bienes de prestigio por comercio a larga distancia. Éstos eran usados básicamente por los miembros del grupo en el poder. Su hallazgo se interpreta como un indicador fiable de jerarquización social, de la presencia de una élite al interior de una región particular.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="613" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.1-Cascabeles-de-cobre.jpg?resize=696%2C613&#038;ssl=1" alt="Sinaloa prehispánico" class="wp-image-7826" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.1-Cascabeles-de-cobre.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.1-Cascabeles-de-cobre.jpg?resize=120%2C106&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.1-Cascabeles-de-cobre.jpg?resize=90%2C79&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.1-Cascabeles-de-cobre.jpg?resize=320%2C282&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.1-Cascabeles-de-cobre.jpg?resize=560%2C494&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Cascabeles de cobre de Juantillos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Ya vimos en la colaboración anterior (pirámides prehispánicas en el sur de Sinaloa), la existencia de edificios cultuales, otro de los principales indicadores de complejidad social y la presencia de gobernantes y sacerdotes especializados y, con ello, de rituales colectivos; aquí abordaremos otra señal inequívoca del nivel de desarrollo sociopolítico: la alta calidad de las vasijas de cerámica, algunas de ellas verdaderos objetos suntuarios, lo que sin duda nos señala la presencia de especialistas que, al menos durante una temporada, no se dedicaban a las actividades productivas primarias.</p>



<p class="has-text-align-justify">Como las pirámides, no es que estos materiales hayan estado ocultos mucho tiempo; por el contrario, ejemplos señeros se pueden observar, además de en el Museo Nacional de Antropología y el Museo Arqueológico de Mazatlán, en casi cualquier museo comunitario de Sinaloa, como el de Mochicahui, Tamazula, La Noria y Chametla, por mencionar unos cuantos y también, lamentablemente, en las numerosas colecciones privadas.</p>



<p class="has-text-align-justify">¿Por qué me lamento de las colecciones privadas y no de los museos comunitarios cuando en realidad ambos animan el saqueo de piezas arqueológicas, con la consiguiente destrucción del contexto y la pérdida de la mayor parte de la información que nos puede proporcionar un artefacto? En primer lugar, porque la mayor parte de los museos no compra, solo recibe donaciones, por lo que su acervo se nutre en general de piezas encontradas de forma accidental al arar los campos, al abrir las zanjas para el agua o el drenaje, al cavar una tumba, etcétera; mientras que los coleccionistas privados casi siempre compran las piezas, por lo que, aunque su intención sea rescatar nuestro pasado, la verdad es que incurren en su destrucción al alentar el saqueo directo y premeditado.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="600" height="800" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.2-Vasijas-de-Chametla.-Foto-Gibran.jpg?resize=600%2C800&#038;ssl=1" alt="Sinaloa prehispánico" class="wp-image-7827" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.2-Vasijas-de-Chametla.-Foto-Gibran.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.2-Vasijas-de-Chametla.-Foto-Gibran.jpg?resize=120%2C160&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.2-Vasijas-de-Chametla.-Foto-Gibran.jpg?resize=90%2C120&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.2-Vasijas-de-Chametla.-Foto-Gibran.jpg?resize=320%2C427&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.2-Vasijas-de-Chametla.-Foto-Gibran.jpg?resize=560%2C747&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption>Vasijas de Chametla en el Museo Nacional de Antropología. Fotografía de Gibrán de la Torre. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">En fin, decía, la abundancia de artefactos de alta calidad en todo el estado tendría que ser motivo suficiente para cuestionarse la supuesta simplicidad de las culturas sinaloenses prehispánicas según se lee en muchos libros de historia, tanto de divulgación como académicos. Las investigaciones arqueológicas de los últimos 90 años han dejado en claro la gran complejidad alcanzada, pero, definitivamente no hemos sabido difundirlo adecuadamente.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1800" height="1350" src="https://i2.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?fit=1160%2C870&amp;ssl=1" alt="cerámica" class="wp-image-7828" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?w=1800&amp;ssl=1 1800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?resize=800%2C600&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?resize=1160%2C870&amp;ssl=1 1160w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.3-Ceramica-de-Juantillos.jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Cerámica de Juantillos, Mazatlán. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">Cerámica prehispánica de calidad superior</h4>



<p class="has-text-align-justify">La sofisticación lograda por los artesanos prehispánicos de Sinaloa, en particular de los ceramistas, fue notada, por supuesto, desde las primeras incursiones de profesionales en el estudio del pasado en el estado. Carl Sauer y Donald Brand señalan que en general la cerámica prehispánica de Sinaloa es superior a cualquier cerámica moderna de México, la cual incluye una cerámica policromada “bien cocida, bien pulida y extremadamente resistente a la intemperie”; una cerámica acanalada y otra negra, tan finas que tienen un lustre satinado, y tan duras que “al chocarlas producen un sonido como de campana” y otra todavía más fina “con una delicada y compleja tracería de grabados”.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="600" height="800" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.4-Cajete-policromo.-Foto-Gibran.jpg?resize=600%2C800&#038;ssl=1" alt="cerámica prehispánica" class="wp-image-7829" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.4-Cajete-policromo.-Foto-Gibran.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.4-Cajete-policromo.-Foto-Gibran.jpg?resize=120%2C160&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.4-Cajete-policromo.-Foto-Gibran.jpg?resize=90%2C120&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.4-Cajete-policromo.-Foto-Gibran.jpg?resize=320%2C427&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.4-Cajete-policromo.-Foto-Gibran.jpg?resize=560%2C747&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption>Cajete policromo en el Museo Nacional de Antropología. Fotografía de Gibrán de la Torre.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Isabel Kelly por su parte, refiere que la cerámica tardía de Chametla solo tendría rival entre la fabricada por los artesanos oaxaqueños; y los impresionantes hallazgos de Gordon Ekholm en Guasave vinieron a despejar cualquier duda, si la hubiera. Esto llevó a Clement Meighan a expresar que la cerámica sinaloense prehispánica era “una de las cerámicas prehistóricas más elaboradas del Nuevo Mundo”.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.5-El-Dios-Emplumado..jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="cerámica prehispánica" class="wp-image-7830" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.5-El-Dios-Emplumado..jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.5-El-Dios-Emplumado..jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.5-El-Dios-Emplumado..jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.5-El-Dios-Emplumado..jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.5-El-Dios-Emplumado..jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.5-El-Dios-Emplumado..jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>“Plato del dios emplumado” de Guasave. Fotografía de Gibrán de la Torre</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">La alta calificación de los artesanos sinaloenses se pone de manifiesto ya desde las primeras etapas de ocupación en el sur de Sinaloa, pero, a partir del 500 d.C. es aún más notorio, lo que consideramos un indicador, a la par de la construcción de edificios de culto, de la institucionalización del poder; es decir, de que, a partir de este momento, un pequeño grupo “convence” a los demás que son los únicos dignos de gobernar.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="547" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.6-Isla-Xucuistillo-WEB.jpg?resize=696%2C547&#038;ssl=1" alt="cerámica prehispánica" class="wp-image-7832" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.6-Isla-Xucuistillo-WEB.jpg?w=850&amp;ssl=1 850w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.6-Isla-Xucuistillo-WEB.jpg?resize=800%2C629&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.6-Isla-Xucuistillo-WEB.jpg?resize=120%2C94&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.6-Isla-Xucuistillo-WEB.jpg?resize=90%2C71&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.6-Isla-Xucuistillo-WEB.jpg?resize=320%2C251&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.6-Isla-Xucuistillo-WEB.jpg?resize=560%2C440&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Materiales recuperados en la isla Xucuistillo, Escuinapa. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">En los propios materiales se pueden observar personajes de alto rango, como gobernantes-sacerdotes y jugadores de juego de pelota, pero también algunas que representan cautivos desnudos; esto es, la representación típica de víctimas de sacrificio humano. Así, pues es clara la presencia de una élite capaz de establecer mecanismos ideológicos efectivos para mantener el poder.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="638" height="700" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.7-Prisionero-de-Chametla.jpg?resize=638%2C700&#038;ssl=1" alt="cerámica de Sinaloa" class="wp-image-7833" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.7-Prisionero-de-Chametla.jpg?w=638&amp;ssl=1 638w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.7-Prisionero-de-Chametla.jpg?resize=120%2C132&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.7-Prisionero-de-Chametla.jpg?resize=90%2C99&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.7-Prisionero-de-Chametla.jpg?resize=320%2C351&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.7-Prisionero-de-Chametla.jpg?resize=560%2C614&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px" /><figcaption>Figurilla del Museo Comunitario de Chametla que representa a un cautivo de guerra, en la típica posición de una futura víctima de sacrificio. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">La finura de la cerámica se hace más evidente en los años posteriores al 750 d.C., lo que coincide, aparentemente, con un largo periodo de estabilidad social y política en el sur de Sinaloa y que, entre otras cosas, se manifiesta en una cierta estandarización de los materiales arqueológicos, sobre todo en los objetos suntuarios y votivos, entre los que se encuentran algunas&nbsp; vasijas de cerámica decoradas profusamente con policromía y/o incisiones, con que se reprodujeron motivos geométricos y en ocasiones representaciones de escenas míticas y/o rituales.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="494" height="437" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.8-Vasijas-codice.png?resize=494%2C437&#038;ssl=1" alt="cerámica" class="wp-image-7834" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.8-Vasijas-codice.png?w=494&amp;ssl=1 494w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.8-Vasijas-codice.png?resize=120%2C106&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.8-Vasijas-codice.png?resize=90%2C80&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.8-Vasijas-codice.png?resize=320%2C283&amp;ssl=1 320w" sizes="auto, (max-width: 494px) 100vw, 494px" /><figcaption>Vasijas-códice en el Museo Comunitario de Escuinapa y el Museo Arqueológico de Mazatlán. Fotografía de la primera, cortesía de Mauricio Garduño.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Ello nos indica la existencia de artesanos especializados o incluso de verdaderos artistas (en el sentido de que crean objetos que no existen: abstracciones, dioses). Como sea, estos especialistas estarían al servicio directo del grupo en el poder, aunque también es probable que hayan sido integrantes del estamento gubernamental quienes hayan elaborado personalmente tales objetos, como ocurrió, por ejemplo, en las grandes ciudades mayas del Clásico.</p>



<p class="has-text-align-justify">Pudo haber sido un sacerdote o un miembro directo de la “realeza” (familiar del gobernante), en todo caso parte de la élite dirigente, pues era la que detentaba el control del conocimiento esotérico y místico, y, de hecho, la producción de estos objetos, además de la vasija en sí, estaban cargados de simbolismo religioso (la imagen es consustancial a lo divino), y en ciertos momentos albergaban a un dios, aunque, como la felicidad, solo por un instante.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="583" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.9-Nariguera-de-piedra-verde.-Juantillos.jpg?resize=696%2C583&#038;ssl=1" alt="cerámica prehispánica" class="wp-image-7835" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.9-Nariguera-de-piedra-verde.-Juantillos.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.9-Nariguera-de-piedra-verde.-Juantillos.jpg?resize=120%2C100&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.9-Nariguera-de-piedra-verde.-Juantillos.jpg?resize=90%2C75&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.9-Nariguera-de-piedra-verde.-Juantillos.jpg?resize=320%2C268&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/9.9-Nariguera-de-piedra-verde.-Juantillos.jpg?resize=560%2C469&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Nariguera de piedra verde, Juantillos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Estos objetos tenían pues uso restringido, ya que no cualquiera podía manipularlos, únicamente quienes estaban “preparados” para ello; por eso, junto con otros materiales suntuarios como los adornos de piedra verde y concha rojiza, los “excéntricos” de obsidiana y artefactos de cobre, son señales indiscutibles de que las sociedades humanas de Sinaloa alcanzaron una gran complejidad económica, social, política y religiosa durante la época prehispánica.</p>





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<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/Alfonso-Grave-2.jpg?resize=200%2C246&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-7838" width="200" height="246" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/Alfonso-Grave-2.jpg?w=978&amp;ssl=1 978w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/Alfonso-Grave-2.jpg?resize=800%2C982&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/Alfonso-Grave-2.jpg?resize=120%2C147&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/Alfonso-Grave-2.jpg?resize=90%2C110&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/Alfonso-Grave-2.jpg?resize=320%2C393&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/Alfonso-Grave-2.jpg?resize=560%2C687&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></figure></div>
</div></div>



<p><em>Luis Alfonso Grave Tirado es arqueólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), maestro y doctor en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Investigador del INAH Sinaloa en el Museo Arqueológico de Mazatlán. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Desde 1998 realiza trabajos de investigación arqueológica en el sur de Sinaloa donde ha dirigido más de 15 proyectos de investigación. En la actualidad coordina el Proyecto Arqueológico Sur de Sinaloa.</em></p>



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		<title>Pirámides prehispánicas en el sur de Sinaloa</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/piramides-prehispanicas-en-el-sur-de-sinaloa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Aug 2020 06:47:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Contrario a lo que se cree, en Sinaloa sí hubo pirámides y canchas para el juego de pelota en la época prehispánica. El Calón es la estructura más grande y mejor conservada de todo el estado; para su construcción se utilizaron únicamente conchas de molusco. Es una suposición común, no solo entre el “público en [&#8230;]</p>
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<h4 class="wp-block-heading">Contrario a lo que se cree, en Sinaloa sí hubo pirámides y canchas para el juego de pelota en la época prehispánica. El Calón es la estructura  más grande y mejor conservada de todo el estado; para su construcción se utilizaron únicamente conchas de molusco.</h4>



<p class="has-text-align-justify">Es una suposición común, no solo entre el “público en general”, sino también entre los académicos, que en Sinaloa no hay pirámides prehispánicas. Hace poco más de 30 años cuando externé mi intención de estudiar arqueología, muchos de mis condiscípulos en el CBTIS de Escuinapa se preguntaron ¿arqueología?, ¡pero así aquí ni indios hubo! </p>



<p class="has-text-align-justify">Al iniciar mis estudios en la Escuela Nacional de Antropología e Historia en la ciudad de México, algunos de mis compañeros me cuestionaban ¿Y a ti por qué te dio por estudiar arqueología, si allá ni pirámides hay? Todavía algunos colegas me comentan jocosamente: “Ha de ser bien fácil el trabajo por allá, si no hay nada”.</p>



<p class="has-text-align-justify">Aunque equivocado, por supuesto, no es de extrañar este prejuicio, si las propias autoridades del INAH lo tienen. Durante años se suscitó entre quien esto escribe y un anterior director del INAH Sinaloa una especie de sketch malo de un mal humorista; pues en todos los eventos en que participamos juntos, durante su presentación el director siempre aseveraba: “Aunque en Sinaloa no hay pirámides, la arqueología no deja de ser importante”; por lo que yo invariablemente comenzaba mi intervención: “Tengo que desmentir al director, pero en Sinaloa sí hay pirámides”. Y su cara, la del director, expresaba en cada ocasión un profundo asombro. Ahora me pregunto si lo hacía para suscitar la atención del público… pero no lo creo.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/Piramide-El-Calon.jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="Pirámides de Sinaloa" class="wp-image-7455"/><figcaption>El Calón. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Reitero: En Sinaloa sí se construyeron pirámides en la época prehispánica; de hecho, una de las primeras ocasiones que supe de la presencia de vestigios prehispánicos en Sinaloa, fue cuando me enseñaron el “cerrito” de El Calón, por lo que podríamos decir que, en parte, las pirámides sí tuvieron que ver en que estudiara arqueología –no sales impune ante lo maravilloso-; pero la verdad es que la existencia de éstas quedó establecida desde la primera investigación arqueológica formal en el estado de Sinaloa.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>El legado de nuestros predecesores</strong></h4>



<p class="has-text-align-justify">En efecto, desde el invierno de 1929-1930, cuando Carl Sauer y Donald Brand llevaron a cabo su reconocimiento arqueo-geográfico de la llanura costera entre los ríos Acaponeta y Mocorito, reparan en la existencia de montículos en las orillas de los ríos. De particular interés es lo observado en las márgenes de los ríos Acaponeta, Baluarte y Presidio. En el primero reportan un montículo de tierra en forma de pirámide truncada, a la que todavía se conoce bajo el nombre de Loma de la Cruz.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="486" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.2-Loma-La-Cruz.jpg?resize=696%2C486&#038;ssl=1" alt="Pirámides prehispánicas" class="wp-image-7457" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.2-Loma-La-Cruz.jpg?w=992&amp;ssl=1 992w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.2-Loma-La-Cruz.jpg?resize=800%2C558&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.2-Loma-La-Cruz.jpg?resize=120%2C84&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.2-Loma-La-Cruz.jpg?resize=90%2C63&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.2-Loma-La-Cruz.jpg?resize=320%2C223&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.2-Loma-La-Cruz.jpg?resize=560%2C391&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Loma La Cruz en San Felipe Aztatán, a orillas del río Acaponeta (Modificado de Sauer y Brand). Imágen: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">En la zona baja del río Baluarte, Sauer y Brand notaron que era esta zona, junto con la del río Culiacán, “las que poseen los más impresionantes vestigios en la superficie” en todo el estado de Sinaloa. Concretamente en las inmediaciones de la población de Chametla observaron que correspondían a un solo poblado prehispánico: “El diámetro mayor del antiguo pueblo es quizá de dos kilómetros… No cabe duda de que este asentamiento fue muy grande y que estuvo habitado por muchas generaciones… Arriba de Chametla, concretamente entre Chametla y Apoderado, hay numerosos montículos en medio de una estrecha llanura aluvial, siendo el más notorio entre ellos la llamada Loma de Ramírez”.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.3-Loma-de-Ramirez-en-la-planicie-aluvial..jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="Pirámides" class="wp-image-7468"/><figcaption>Loma de Ramírez en la planicie aluvial. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Mientras que en el río Presidio, además de informar por primera vez de las urnas funerarias, visitaron un asentamiento, ubicado en el rancho La Loma, a kilómetro y medio al norte de El Walamo. Lo que le daba nombre al rancho, dicen “…es una pirámide artificial de aproximadamente nueve metros de alto y con la punta aplanada&#8230; Un montículo más grande pero menos visible se encuentra a poca distancia hacia el sur”, y la comparan con La Loma La Cruz.</p>



<p class="has-text-align-justify">Isabel Kelly, alumna de Sauer, excavó en Chametla en mayo de 1935, y al igual que su maestro, no pudo dejar de notar la abundancia de materiales arqueológicos y, además de Loma de Ramírez, informó de otras dos elevaciones artificiales del otro lado del río en la Hacienda Coacoyolitos. A la distancia no nos queda duda que se trataba de los restos de basamentos piramidales sobre los que se erigían sendos templos construidos con material perecedero.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.4-La-extensa-plataforma-de-Coacoyolitos.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-7462" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.4-La-extensa-plataforma-de-Coacoyolitos.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.4-La-extensa-plataforma-de-Coacoyolitos.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.4-La-extensa-plataforma-de-Coacoyolitos.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.4-La-extensa-plataforma-de-Coacoyolitos.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.4-La-extensa-plataforma-de-Coacoyolitos.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.4-La-extensa-plataforma-de-Coacoyolitos.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Plataforma de Coacoyolitos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>La Delegación Arqueológica del Noroeste</strong></h4>



<p class="has-text-align-justify">En la segunda parte de la década de 1960, se fundó la Delegación Arqueológica del Noroeste del INAH, de la que el arqueólogo Héctor “El Gordo” Gálvez, fungió como jefe y único integrante. Por desgracia, sus informes se reducen a escuetas cartas de dos páginas. En la fechada el 4 de octubre de 1966 señala que visitó los sitios El Guayabo, Villa Unión, Las Palomas, El Walamo y La Urraca. </p>



<p class="has-text-align-justify">De El Walamo nos dice que es “un posible Centro Ceremonial… formado por varios montículos y quizá exista un juego de pelota”.  En julio de 1967 lo excava y especifica sus dimensiones: “mide 76.00 mts. de largo por 57.00 mts. de ancho y un promedio de 5.00 mts. de alto, en el lado sur dos pequeñas plataformas en ambos extremos”.</p>



<p class="has-text-align-justify">Entre el 15 de octubre de 1966 y el 28 de enero de 1967, efectúo excavaciones extensivas en Siqueros, población situada en la margen sur del río Presidio, al pie del cerro Zacanta. El sitio arqueológico, dice Gálvez: “…está constituido por un montículo principal de una altura aproximada de 5 mts. por 20 de diámetro, y en 3 plataformas, dos de ellas alargadas y una en forma de L”.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>El descubrimiento de El Calón</strong></h4>



<p class="has-text-align-justify">Al tiempo que Héctor Gálvez hacía sus incursiones en los principales sitios arqueológicos del sur de Sinaloa, entre 1967 y 1973, se realizó la investigación más ambiciosa sobre el pasado prehispánico de la región sur de Sinaloa y norte de Nayarit.</p>



<p class="has-text-align-justify">En la zona de la boca de Teacapán, en un área de aproximadamente 142 km<sup>2</sup>, se “localizaron, registraron y midieron 627 sitios arqueológicos”, casi todos concheros y aunque la gran mayoría están en el estado de Nayarit; fue en Sinaloa, específicamente a orillas de la laguna Agua Grande, donde se efectuó, en 1968, el hallazgo más espectacular de esta investigación: El Calón.</p>



<p class="has-text-align-justify">De acuerdo con su descubridor, Stuart Scott: “El cerro del Calón es un ejemplo de arquitectura extraordinaria, no solo por su tamaño sino también por su configuración, características que podrían constituir un argumento para sugerir una construcción y utilización del cerro como templo. Este montón de conchas (casi todas todavía cerradas) tiene el aspecto indudable de un templo debido a su forma de pirámide truncada. Arriba se observa una superficie cuadrilátera, bien nivelada por los arquitectos prehispánicos”.</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.5-Plano-topografico-de-El-Calon..jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="pirámides" class="wp-image-7465"/><figcaption>Plano topográfico de El Calón.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>En la actualidad</strong></h4>



<p class="has-text-align-justify">En los últimos veinte años he realizado investigaciones en las marismas de Escuinapa, la cuenca del río Baluarte y la vega del río Presidio, entre otros puntos, a través de las cuales he podido determinar que las apreciaciones de mis predecesores son correctas.</p>



<p class="has-text-align-justify">El Calón es la estructura arquitectónica prehispánica más grande y mejor conservada de todo el estado de Sinaloa. Aunque por convención le llamamos pirámide, en realidad tiene la forma de un cono truncado cuya base, ligeramente oblonga, mide 85 por 88 metros y alcanza una altura de 20.70 metros desde el lecho del pantano. Para su construcción se utilizaron únicamente conchas de molusco. En su gran mayoría (más del 70%) de pata de mula y en menor medida de ostión, almeja y algunos caracoles. Según calculamos, fueron necesarias 275 millones 746 mil 792 moluscos de concha y se construyó entre el 500 y el 750 d.C.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.6.-Vista-de-El-Calon-a-vuelo-de-Dron.jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="Pirámides prehispánicas de Sinaloa" class="wp-image-7467"/><figcaption>Vista de El Calón a vuelo de dron. Imágen: cortesía.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">Cuenca del río Baluarte</h4>



<p class="has-text-align-justify">En la cuenca del río Baluarte, hemos registrado más de 100 sitios arqueológicos. Sobresale Chametla: Tiene una extensión de casi 100 hectáreas (1.5 kilómetros de este a oeste por unos 600 metros de norte a sur) y se compone de más de 50 montículos entre los que destacan La Loma del Panteón y la Loma de Ramírez. La primera es una plataforma de 150 metros de largo por casi 60 metros de ancho, sobre la se asienta un montículo piramidal de 40 metros de lado en su planta y una altura superior a los 8 metros. Visto desde el río, la pirámide rebasa los 12 metros de altura.</p>



<p class="has-text-align-justify">Por su parte Loma de Ramírez es una loma natural que fue acondicionada mediante rellenos artificiales hasta conformar una enorme plataforma de casi 100 metros por lado, sobre la cual se levanta un montículo piramidal de casi 10 metros de altura. Entre ambas se encuentra una cancha para el juego de pelota. El acondicionamiento de Loma de Ramírez comenzó entre el 250 y el 500 d.C., pero el apogeo de Chametla ocurrió entre el 800 y la llegada de los españoles, cuando fueron construidos y ampliados el resto de los edificios de culto.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.7-Loma-de-Ramirez.jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="Pirámides prehispánicas de Sinaloa" class="wp-image-7459"/><figcaption>Loma de Ramírez. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">Vega del río Presidio</h4>



<p class="has-text-align-justify">Los vestigios de la vega del río Presidio son los que más han sido afectados por la introducción de sistemas de riego en el sur de Sinaloa. Donde otrora estaba la pirámide de tierra reportada por Sauer y Brand y descrita por Gálvez solo queda un enorme manchón de material arqueológico. </p>



<p class="has-text-align-justify">El sitio de Siqueros no lo he logrado identificar, pero en 2005 se registró el sitio La Limonera, casi enfrente de El Bajío, pero del otro lado del río. En él fue posible observar, además de varias plataformas alargadas, un montículo de más de 8 metros de altura. Por desgracia, el asentamiento está completamente alterado, debido a que fue usado como banco de material… para la construcción de los campos deportivos de la Juárez.</p>



<figure class="wp-block-image alignfull size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="480" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.8-La-Limonera.jpg?resize=696%2C480&#038;ssl=1" alt="Pirámides prihispánicas" class="wp-image-7469" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.8-La-Limonera.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.8-La-Limonera.jpg?resize=120%2C83&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.8-La-Limonera.jpg?resize=90%2C62&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.8-La-Limonera.jpg?resize=320%2C221&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/08/8.8-La-Limonera.jpg?resize=560%2C386&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>La Limonera. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Así pues, no de piedra, pero sí de concha y tierra, en el sur de Sinaloa hay pirámides y canchas para el juego de pelota, las cuales conformaban la parte central de las pequeñas ciudades prehispánicas que fungieron como capitales políticas de sus no muy extensos territorios.</p>



<p><strong>También lee:</strong></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/noventa-anos-de-arqueologia-en-el-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Noventa años de arqueología en el sur de Sinaloa</a></p>



<p><a href="https://sonplayas.com/la-influenza-espanola-en-la-zona-rural-de-mazatlan/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La influenza española en la zona rural de Mazatlán</a></p>





<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=158%2C193&#038;ssl=1" alt="Arqueología" class="wp-image-6685" width="158" height="193" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?w=978&amp;ssl=1 978w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=800%2C982&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=120%2C147&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=90%2C110&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=320%2C393&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=560%2C687&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 158px) 100vw, 158px" /><figcaption>Dr. Alfonso Grave Tirado</figcaption></figure></div>



<p><em>Luis Alfonso Grave Tirado es arqueólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), maestro y doctor en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Investigador del INAH Sinaloa en el Museo Arqueológico de Mazatlán. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Desde 1998 realiza trabajos de investigación arqueológica en el sur de Sinaloa donde ha dirigido más de 15 proyectos de investigación. En la actualidad coordina el Proyecto Arqueológico Sur de Sinaloa.</em></p>
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		<title>Espacios rituales prehispánicos en el cerro del Muerto</title>
		<link>https://sonplayas.com/opinion/espacios-rituales-prehispanicos-en-el-cerro-del-muerto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Grave Tirado]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 05 Jul 2020 08:04:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En este texto, el autor nos guía por los espacios rituales utilizados hace más de mil años por los grupos indígenas del sur de Sinaloa. Mediante una descripción detallada, nos permite visualizar estos lugares y descubrir la importancia de los cerros en dichas &#160;celebraciones. El cerro del Muerto, en Escuinapa, es el más representativo. La [&#8230;]</p>
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<h3 class="wp-block-heading">En este texto, el autor nos guía por los espacios rituales utilizados hace más de mil años por los grupos indígenas del sur de Sinaloa. Mediante una descripción detallada, nos permite visualizar estos lugares y descubrir la importancia de los cerros en dichas &nbsp;celebraciones. El cerro del Muerto, en Escuinapa, es el más representativo.</h3>





<p class="has-text-align-justify">La etnoarqueología o arqueoetnografía puede definirse como la aplicación de métodos arqueológicos a los elementos etnográficos; es decir, el registro de los vestigios todavía en uso a través de la metodología arqueológica. La información resultante nos ayuda a entender los vestigios arqueológicos por analogía. El uso de la analogía, es decir, la “comparación o relación entre varias cosas, razones o conceptos”, identificando “características generales y particulares comunes que permiten justificar la existencia de una propiedad en uno, a partir de la existencia de dicha propiedad en los otros”, es parte constitutiva de la práctica arqueológica. No obstante, estamos de acuerdo con M. Gándara en que la analogía etnográfica es una fuente de hipótesis, no es sustituto del trabajo arqueológico, pero sí una ayuda en la producción de conocimiento, el cual, será “más fiable o más plausible cuando las sociedades comparadas tengan evidencias de continuidad cultural”.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Las fiestas del mitote</h4>



<p class="has-text-align-justify">En la actualidad, entre los grupos indígenas de la sierra son las fiestas de mitote, las ceremonias colectivas más importantes, incluso por encima de las de la liturgia católica. Los tepehuanes del sur que sería el grupo geográficamente más cercano a los sitios que aquí analizaremos llevan a cabo tres <em>xiotalh</em> o fiestas de mitote cada uno de cinco días de duración. Los coras celebran mitotes tres o cinco veces al año, coincidiendo con los momentos más relevantes del cultivo el maíz. Los participantes se reúnen de tres a cinco días. Entre los huicholes son también tres grandes fiestas (<em>neixas</em>) las que se celebran entre mayo y octubre.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="521" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/1.-Mitote-tepehuano.jpg?resize=696%2C521&#038;ssl=1" alt="espacios rituales" class="wp-image-7126" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/1.-Mitote-tepehuano.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/1.-Mitote-tepehuano.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/1.-Mitote-tepehuano.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/1.-Mitote-tepehuano.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/1.-Mitote-tepehuano.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/1.-Mitote-tepehuano.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Mitote tepehuano. Foto: cortesía. </figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">El objetivo manifiesto de estas fiestas, escribió el etnógrafo alemán T. Preuss hace más de 100 años, es “buscar el favor de los dioses para que envíen lluvias abundantes y faciliten el crecimiento del maíz”. Para Arturo Gutiérrez, un antropólogo mexicano contemporáneo: “Se podría afirmar que en la concepción indígena el universo sigue en movimiento por el efecto que las danzas producen, entendidas éstas como la vía mediante la cual la fertilidad se garantiza, adquiriendo un estricto sentido regenerativo: danzar y hacer lluvia pertenecen a un mismo esquema del pensamiento…”.</p>



<p class="has-text-align-justify">No obstante, en la literatura etnográfica normalmente se describen los patios de mitote en términos sencillos, por lo que hace algunos años, cuando se abrió la posibilidad de visitar el espacio ritual cercano a la población cora de Mesa del Nayar (<em>Yaujque’e</em>) conocido como Los Robles, no lo dudamos. La visita se hizo de manera rápida y buscando no alterar ninguno de los elementos. No tocamos, ni mucho menos recolectamos nada; no medimos, el croquis se hizo con pasos. Es decir, aunque no se aplicó a cabalidad la metodología arqueológica, logramos aprehender algunas de las características del lugar, en particular la distribución espacial de sus componentes.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="581" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/2.-Patio-de-mitote-Los-Robles.jpg?resize=696%2C581&#038;ssl=1" alt="Cerro del muerto" class="wp-image-7127" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/2.-Patio-de-mitote-Los-Robles.jpg?w=850&amp;ssl=1 850w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/2.-Patio-de-mitote-Los-Robles.jpg?resize=800%2C667&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/2.-Patio-de-mitote-Los-Robles.jpg?resize=120%2C100&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/2.-Patio-de-mitote-Los-Robles.jpg?resize=90%2C75&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/2.-Patio-de-mitote-Los-Robles.jpg?resize=320%2C267&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/2.-Patio-de-mitote-Los-Robles.jpg?resize=560%2C467&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Patio de mitote Los Robles. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">El espacio con los vestigios materiales no se circunscribe únicamente al círculo donde se efectúa la danza y sus alrededores inmediatos, sino que abarca un área considerablemente más grande, de unos 800 metros de este a oeste por 400 metros de norte a sur, la cual está salpicada por enormes peñascos. Está limitado por el sur y el norte por sendos arroyos que se unen más abajo en el este; en cambio hacia el oeste se encuentra un profundo cañón. </p>



<p class="has-text-align-justify">Podemos dividir el espacio en al menos cuatro niveles diferentes conformados por sendas terrazas naturales; estando el nivel más bajo al oriente y el más alto en el poniente. Sin embargo, aquí nos centraremos en el elemento principal y sus alrededores, esto es, el espacio circular donde se desarrolla la danza, es decir, el mitote propiamente dicho. El círculo mide solo 10 metros de diámetro y se observaban con claridad los restos de una gran fogata casi al centro. </p>



<p class="has-text-align-justify">Hacia el noreste y suroeste, se encuentran varias piedras lajas acomodadas siguiendo la circunferencia del círculo, las cuales pueden funcionar como asientos. Justo al oriente están las huellas de cuatro postes de madera de aproximadamente un metro por lado, tras los cuales se encuentra una piedra con unos pozuelos.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/3.-El-espacio-central.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="rituales prehispánicos " class="wp-image-7129" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/3.-El-espacio-central.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/3.-El-espacio-central.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/3.-El-espacio-central.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/3.-El-espacio-central.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/3.-El-espacio-central.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/3.-El-espacio-central.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>El espacio central. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Toda esta área se encuentra limitada, al norte por un arroyo y a sus otros lados por enormes peñascos de roca caliza, y en ellos, tanto entre los intersticios que quedan entre las piedras y el suelo, como en los huecos de la misma piedra están, apenas ocultos, los utensilios usados durante las actividades llevadas a cabo en la ceremonia; los cuales consisten sobre todo en vasijas de cerámica, como ollas, platos, cazuelas y comales, pero también frascos de lámina y botellas de plástico; así como metates, bateas, escobillas e incluso astiles de flechas. Hay también varios tiestos de las vasijas quebradas.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/4.-Vasijas-entre-los-penascos.jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="rituales prehispánicos " class="wp-image-7130"/><figcaption>Vasijas entre los peñascos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading">El cerro del Muerto</h4>



<p class="has-text-align-justify">En 2012, como parte de los trabajos del Proyecto Arqueológico Marismas del sur de Sinaloa, descubrimos que los centros ceremoniales de El Calón, Isla del Macho y Panzacola fueron construidos tomando como referencia, tanto el cerro de las Cabras como el cerro del Muerto (ver <a href="https://sonplayas.com/los-cerros-fueron-dioses-en-el-sur-de-sinaloa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los cerros fueron dioses en el sur de Sinaloa</a>); por lo que decidimos explorarlos.</p>



<p class="has-text-align-justify">El cerro del Muerto se localiza en la parte baja de la Sierra Madre Occidental, ya muy cerca de los límites con el estado de Nayarit. Es uno de los puntos más notorios de la orografía visto desde la llanura y la marisma y recibe su nombre porque parece representar una persona acostada boca arriba. Ahí, sobre su ladera poniente se registraron cuatro asentamientos arqueológicos. Aquí nos interesan dos de ellos.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/5.-El-cerro-del-Muerto-con-la-ubicacion-de-los-sitios-descritos..jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="Cerro del muerto" class="wp-image-7131"/><figcaption>El cerro del Muerto con la ubicación de los sitios descritos.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">En primer lugar, La Mesa del Muerto, se localiza en una pequeña meseta que está situada al oeste de la cima (la nariz) del cerro del Muerto, o más precisamente, entre el pecho y la nariz. Está conformado por dos áreas semiplanas en las que se construyeron pequeñas estructuras. La del lado noreste son los cimientos de un cuarto de forma cuadrangular de casi 6 metros por lado, con un estrecho porche hacia el oeste. En su esquina suroeste hay una especie de fogón hecho con piedras más grandes que el resto del cuarto. Hacia el suroeste se ubican dos pequeñas plataformas rectangulares gemelas de 8 metros de largo por sólo 5 metros de ancho. En sus extremos hay dos pequeñas estructuras cuadrangulares de sólo 1 metro por lado y entre ambas tres círculos de piedra de un metro de diámetro.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="814" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/6.-Sitio-La-Mesa-del-Muerto.jpg?resize=696%2C814&#038;ssl=1" alt="Cerro del Muerto" class="wp-image-7132" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/6.-Sitio-La-Mesa-del-Muerto.jpg?w=727&amp;ssl=1 727w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/6.-Sitio-La-Mesa-del-Muerto.jpg?resize=120%2C140&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/6.-Sitio-La-Mesa-del-Muerto.jpg?resize=90%2C105&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/6.-Sitio-La-Mesa-del-Muerto.jpg?resize=320%2C374&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/6.-Sitio-La-Mesa-del-Muerto.jpg?resize=560%2C655&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Sitio La Mesa del Muerto. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/7.-Uno-de-los-fogones.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Cerro del Muerto" class="wp-image-7133" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/7.-Uno-de-los-fogones.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/7.-Uno-de-los-fogones.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/7.-Uno-de-los-fogones.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/7.-Uno-de-los-fogones.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/7.-Uno-de-los-fogones.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/7.-Uno-de-los-fogones.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Uno de los fogones. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Fue notoria la casi total ausencia de materiales arqueológicos: se recuperaron sólo cinco tiestos pequeños de una olla del tipo, y un machacador de granito, por lo que llegamos a la conclusión de que su uso era temporal.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="455" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/8.-Sitio-Palos-Prietos.jpg?resize=696%2C455&#038;ssl=1" alt="Cerro del Muerto" class="wp-image-7134" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/8.-Sitio-Palos-Prietos.jpg?w=850&amp;ssl=1 850w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/8.-Sitio-Palos-Prietos.jpg?resize=800%2C523&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/8.-Sitio-Palos-Prietos.jpg?resize=120%2C78&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/8.-Sitio-Palos-Prietos.jpg?resize=90%2C59&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/8.-Sitio-Palos-Prietos.jpg?resize=320%2C209&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/8.-Sitio-Palos-Prietos.jpg?resize=560%2C366&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Sitio Palos Prietos. Foto: cortesía</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">El sitio Palos Prietos, por su parte se encuentra al noroeste de la silueta, digamos a la altura de sus pies, en una de las estribaciones bajas. Se trata de una zona alargada ubicada entre dos arroyos temporales, por los que sólo corre agua en la época de lluvias. El sitio abarca un área de poco más de 1 hectárea. Destaca una zona más o menos plana de forma cuadrangular, de unos 50 metros de largo por 40 metros de ancho. No sabemos si fue aplanada intencionalmente, pero evidentemente sí fue limpiada, pues está prácticamente libre de piedras, lo que contrasta con sus extremos este y oeste, donde se yerguen unos enormes peñascos.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="696" height="522" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/9.-Palos-Prietos.-La-parte-plana.jpg?resize=696%2C522&#038;ssl=1" alt="Cerro del Muerto" class="wp-image-7135" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/9.-Palos-Prietos.-La-parte-plana.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/9.-Palos-Prietos.-La-parte-plana.jpg?resize=320%2C240&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/9.-Palos-Prietos.-La-parte-plana.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/9.-Palos-Prietos.-La-parte-plana.jpg?resize=120%2C90&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/9.-Palos-Prietos.-La-parte-plana.jpg?resize=90%2C68&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/9.-Palos-Prietos.-La-parte-plana.jpg?resize=560%2C420&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption>Palos Prietos; la parte plana. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/10.-Los-penascos.jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="Cerro del Muerto" class="wp-image-7136"/><figcaption>Los peñascos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Justo donde comienza a elevarse el terreno hacia los peñascos de lado este, y como limitando la zona plana, hay un alineamiento de piedras de 7.60 metros de largo en dirección norte-sur. Está elaborado con piedras más o menos grandes y encajadas profundamente. Es probable que además de limitar el espacio, haya funcionado como terraza para contener los escurrimientos desde los peñascos, ya que no parecen ser los cimientos de alguna unidad habitacional, si acaso pudieron funcionar como asientos.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/11.-Alienamiento.-Al-fondo-los-penascos.jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="Cerro del Muerto" class="wp-image-7137"/><figcaption>Alineamiento. Al fondo los peñascos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">De hecho, no se recuperaron materiales arqueológicos en la zona plana; pero sí se recuperaron restos de utensilios entre los peñascos, o más propiamente, en los intersticios entre las piedras y el suelo. Estos corresponden a tepalcates y una lasca de obsidiana gris clara. La mayor parte de los tiestos recuperados (32 de 33), corresponden a fragmentos de “ollas tejuineras” o cazuelas. Sin embargo, uno de los tepalcates corresponde al tipo Decorado con borde rojo, uno de los tipos diagnósticos en el sur de Sinaloa de la ocupación entre el 800 y el 1100 d.C. aproximadamente.</p>



<figure class="wp-block-image alignwide size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/07/12.-Tepalcates-entre-los-penascos.jpg?w=696&#038;ssl=1" alt="Cerro del Muerto" class="wp-image-7138"/><figcaption>Tepalcates entre los peñascos. Foto: cortesía.</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-justify">Además, unos 100 metros al este de la zona llana, hay un espacio en forma de U formado por varias rocas que, aunque es natural, al parecer fue acondicionado. Bajo él, al pie de una de las rocas encontramos un tepalcate y un fragmento de mano de metate. Finalmente, en dos de las piedras del lado este, hay sendos pocitos o “jícaras pétreas”, los cuales recuerdan a los usados como depósitos de ofrendas por los grupos indígenas del Nayar.</p>



<p class="has-text-align-justify">En suma, se trata de un espacio plano limitado por piedras grandes donde se localizó material arqueológico. A pesar de la relativa abundancia de cerámica y otra clase de utillaje usados tradicionalmente en las labores domésticas; no podemos considerar este sitio como habitacional, a menos que supongamos que vivían bajo las piedras. Sin embargo, sí hay evidencias de la preparación de alimentos. ¿Estamos quizá en presencia de un espacio ritual?</p>



<p class="has-text-align-justify">Si lo comparamos con el patio de mitote de Los Robles, la respuesta se revela sola: sí, se trata de un espacio ritual, un patio de mitote donde se bailaba y comía ritualmente unas tres veces anualmente hace más de 1000 años. De esta forma se confirma la importancia de los cerros y en particular del cerro del Muerto en la vida de los antiguos habitantes del sur de Sinaloa.</p>



<p></p>





<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" src="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=152%2C186&#038;ssl=1" alt="Arqueología" class="wp-image-6685" width="152" height="186" srcset="https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?w=978&amp;ssl=1 978w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=800%2C982&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=120%2C147&amp;ssl=1 120w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=90%2C110&amp;ssl=1 90w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=320%2C393&amp;ssl=1 320w, https://i0.wp.com/sonplayas.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_20200524_022852-1.jpg?resize=560%2C687&amp;ssl=1 560w" sizes="auto, (max-width: 152px) 100vw, 152px" /><figcaption>Dr. Alfonso Grave Tirado</figcaption></figure></div>



<p class="has-text-align-justify"><em>Luis Alfonso Grave Tirado es arqueólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), maestro y doctor en Estudios Mesoamericanos por la UNAM. Investigador del INAH Sinaloa en el Museo Arqueológico de Mazatlán. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Desde 1998 realiza trabajos de investigación arqueológica en el sur de Sinaloa donde ha dirigido más de 15 proyectos de investigación. En la actualidad coordina el Proyecto Arqueológico Sur de Sinaloa.</em></p>
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